Arrancó ayer en La Habana una nueva ronda de negociaciones entre la comisión negociadora del estado colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). El tema en discusión es el complejo punto de las víctimas, que comenzó a ser tratado el 12 de agosto y es el cuarto punto de una agenda pautada de cinco puntos.
Martes 2 de septiembre de 2014
Sin embargo, desde el viernes las partes vienen cruzando declaraciones con respecto a otro tema, también crucial pero que aún no está en agenda, que es el desarme de las FARC y el fin del conflicto. El punto se coló el viernes 29 tras el anuncio realizado por el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, de la creación de una nueva unidad militar para liderar la transición al postconflicto que estará comandada por el general Javier Flórez, quien participa en los diálogos de paz con las FARC en Cuba.
Aunque el gobierno declaró que el rol de esa subcomisión será específicamente para el punto del fin del conflicto, que incluye el cese el fuego definitivo y la dejación de armas, los negociadores de las FARC en Cuba la rechazaron hoy por considerar que una jerarquía militar no puede resolver asuntos que son de carácter político.
"Es necesario precisar con relación a la creación del Comando de Transición, que de ninguna manera las FARC aceptan una jerarquía militar para resolver asuntos que son de carácter político por definición", señalaron en un comunicado leído a la prensa por su jefe negociador Iván Márquez, y recalcaron que "aspectos tan importantes como la dejación de armas, también implican la desmilitarización de la sociedad y del Estado”.
El ministro de Defensa de Colombia, Juan Carlos Pinzón escaló el cruce declarando que "Esta gente (FARC) debería hablar menos y dedicarse a negociar con los delegados del Gobierno allá en La Habana. Deberían rápidamente entender que el pueblo colombiano ya no tiene tolerancia a su violencia, a su discurso ni a sus opiniones".
En sus declaraciones, las FARC consideraron que los altos funcionarios del gobierno están creando "la sensación" de que con la visita de las primeras víctimas del conflicto y la presencia del general Javier Flórez y de un grupo de coroneles en La Habana, lo que sigue por añadidura es "la entrega de las armas y la desmovilización de la guerrilla".
Redacción La Izquierda Diario / Agencia EFE