El martes 05 de octubre del presente año, cuatro tipos que simulaban ser técnicos que iban a instalar termopaneles, ingresaron al canal La Red con el objetivo de robar algunos computadores. Estas personas, que mostraron tener un alto grado de coordinación a la hora de ingresar al recinto comunicacional, tenían como objetivo equipos que contenían un reportaje de la periodista Alejandra Matus. Lamentablemente esto no es algo nuevo en nuestro país.
Viernes 15 de octubre de 2021
Hagamos un breve ejercicio de memoria:
• El año 2003, cuando se investigaba el caso MOP-GATE, alguien robó el computador del jefe de finanzas MOP, Sergio Cortes, mientras este era investigado por fraude al Fisco. Cortes no pasó ni una noche en la cárcel.
• El año 2016, cuando se investigaba la relación entre Pablo Longueira y SQM, se robaron, desde sus oficinas en Providencia, 16 computadores, los cuales contenían evidencia importante para el caso. Pablo Longueira, al igual que todos los involucrados en el financiamiento ilegal de la política, no pasó ni una noche en la cárcel.
• También el año 2016, se robaron 20 computadores del SII, los cuales contenían datos sobre el pago de impuestos de grandes empresas. Nunca se detuvo a nadie.
• El año 2019, se robaron, desde las oficinas del medio periodístico The Clinic, 15 computadores, los cuales, al igual que ahora, contenían investigaciones de Alejandra Matus. Lo mismo sucedió, con poco tiempo de diferencia, en las oficinas de Chile Transparente y el Partido Comunista. Nunca se investigo ni detuvo a nadie.
• Ese mismo año, se robaron 12 computadores desde la Primera Iglesia Metodista Pentecostal, además de documentos con información sobre la contabilidad de la institución religiosa. Esto sucedió mientras se investigaba al obispo Eduardo Durán, padre del diputado RN, Eduardo Durán Salinas, por vivir una vida de lujo a expensas del dinero de los diezmos (que hasta el día de hoy continua). Cabe destacar que el obispo mensualmente le regalaba 4,4 millones a su hijo diputado, los que nunca declaró como parte de su patrimonio.
• Por último, también ese año, desconocidos sustrajeron 3 computadores desde las oficinas de la Comisión Chilena de Derechos Humanos, los cuales contenían informaciones sobre causas en contra de carabineros por violaciones a los DDHH. Nunca se investigo ni detuvo a nadie.
No deja de llamar la atención el número, por lo general alto, de equipos y el que los ladrones siempre saben dónde y a qué hora sustraerlos sin levantar sospecha. Esto implica, lógicamente, que al menos en algunos casos alguien les prestó apoyo o les pasó información (cómo eran los lugares por dentro, los horarios de los funcionarios y qué manto-leyenda utilizar para operar con tranquilidad). ¿Dónde podemos encontrar personas con ese tipo de preparación y asistencia? Creo que es obvio, pero prefiero dejar la pregunta abierta.
Aunque el patrón es bastante claro: estos robos, o se utilizan para amedrentar a periodistas o partidos/organizaciones de izquierda, o para dificultar investigaciones en contra de políticos (o familiares) del duopolio (Concertación/ChileVamos). En todo caso, se comprende que este modus operandi tiene como objetivo asegurar el manto de impunidad para los que, de alguna u otra manera, no solo apoyan el neoliberalismo y/o la agenda conservadora de la derecha, sino que se aprovechan del sistema para acumular riqueza de manera ilegitima.
Dicho esto, me atreveré a hacer una predicción: nunca se investigará ni se detendrá a nadie por el robo en LaRed.
Sebastián Alvarado Fuentes
Licenciado en Lingüística y Literatura
Profesor de Lenguaje y Comunicación