El gobierno de Cuba repudió en duros términos la orden ejecutiva (decreto) del presidente norteamericano Barack Obama, que declara a Venezuela como una “amenaza para la seguridad nacional”, y manifestó un apoyo “incondicional” al gobierno de Nicolás Maduro.
Miércoles 11 de marzo de 2015
Foto: EFE
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Obama declara a Venezuela una “amenaza a la seguridad nacional”
En una Declaración fechada el 9 de marzo, el gobierno cubano calificó la acción de Obama como “arbitraria y agresiva” y defendió las medidas que viene tomando Venezuela“en defensa de su soberanía frente a los actos injerencistas de autoridades gubernamentales y del Congreso estadounidense”.
Luego, la Declaración continúa preguntándose: “¿Cómo amenaza Venezuela a Estados Unidos? A miles de kilómetros de distancia, sin armas estratégicas y sin emplear recursos ni funcionarios para conspirar contra el orden constitucional estadounidense, la declaración suena poco creíble y desnuda los fines de quienes la hacen”.
También se dio a conocer una breve carta del líder histórico Fidel Castro, en la que saluda y felicita al presidente Maduro por su “brillante y valiente” discurso en respuesta a los “brutales planes del gobierno de Estados Unidos”.
Por su parte, los países integrantes del ALBA, el acuerdo económico que fundó Hugo Chávez en 2004 en base a la fortaleza que le daban los altos precios del petróleo, también repudiaron la orden ejecutiva de Obama. Reunidos en La Habana, embajadores y representantes de Venezuela, Cuba, Bolivia y Ecuador, entre otros países, resaltaron que “la región no retornará a la larga y oscura noche del neoliberalismo que vivieron nuestros países. Venezuela no está sola” y le recordaron al presidente norteamericano que “durante la Segunda Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), se declaró a América Latina y el Caribe zona de paz”.
El 17 de diciembre de 2014 los gobiernos de Estados Unidos y Cuba anunciaron el establecimiento de una mesa de negociación del más alto nivel para avanzar hacia la “normalización” de las relaciones. Al día siguiente, 18 de diciembre, Obama aprobó la ley de sanciones económicas contra Venezuela.
Era un claro intento de romper la alianza caribeña entre Cuba y Venezuela, a la vez que contener a la derecha del Partido Republicano que rechazaba el acercamiento al gobierno de Raúl Castro así como otros asuntos de importancia geopolítica como las negociaciones con Iránpor su programa nuclear.
Pero el salto injerencista y agresivo que acaba de dar Obama llamando a la situación política en Venezuela como una “amenaza nacional” para los Estados Unidos, ha provocado una clara demarcación política por parte de Cuba que probablemente complique al avance en las negociaciones. Sobre todo con la Cumbre de las Américas a pocas semanas de iniciar, donde está previsto un encuentro formal entre Obama y Raúl Castro y el anuncio de la apertura de embajadas en La Habana y Washington.