La búsqueda de los asesinos del opositor ruso Boris Nemtsov, asesinado a balazos el viernes en el centro de Moscú, se topó con la falta de pistas y la desconfianza de la oposición sobre el accionar del Kremlin en la investigación.
Martes 3 de marzo de 2015
Fotografía: EFE SERGEI ILNITSKY
Borís Nemtsov, de 55 años, fue asesinado en la noche del viernes cuando caminaba por el centro de Moscú. Nemtsov ocupó el cargo de vicepresidente del Gobierno en los años 1990, con el gobierno de Boris Yeltsin. En 2012 fue elegido copresidente del Partido Republicano de Rusia – Partido de la Libertad Nacional (RPR-PARNAS), la principal fuerza de la oposición liberal extraparlamentaria.
"A Nemtsov lo mató el partido de la guerra: los funcionarios, las fuerzas de seguridad y todas las facciones de la Duma. Y la responsabilidad la tiene el presidente ruso, Vladímir Putin, ya que ese partido trabaja para él", aseguró hoy Serguéi Mitrojin, líder del partido liberal Yábloko.
Tres días después del asesinato del político liberal, la incertidumbre y las tensiones siguen a flor de piel, pero las pesquisas no han avanzado.
La joven ucraniana que acompañaba al político ruso cerca del Kremlin cuando lo mataron de varios disparos por la espalda al filo de la medianoche del viernes negó hoy que hubiera visto a los asesinos. "No sé de dónde vino el asesino. No lo vi, ya que todo ocurrió a mi espalda", dijo la modelo Anna Durítskaya, de 23 años, al canal de televisión Dozhd.
Durítskaya, quien paseaba con el opositor en un puente situado frente a la mismísima Catedral de San Basilio (Plaza Roja), únicamente acertó a ver "un coche de color claro". "No vi ni la marca, ni la matrícula del automóvil que se dio a la fuga. Tampoco vi cómo el asesino se subía al coche", explicó la joven, a la que las fuerzas de seguridad rusas han impedido abandonar el país. En cuanto a los motivos del asesinato, que la oposición vincula con la actividad política de Nemtsov, Durítskaya también descartó que fueran los celos.
El Comité de Instrucción de Rusia, que ha ofrecido una recompensa de tres millones de rublos (cerca de 50.000 dólares) por "información valiosa", maneja numerosas hipótesis sobre los motivos del asesinato. Los investigadores no descartan que el asesinato del líder opositor sea un intento de desestabilizar la situación en Rusia ni que fuera un caso de venganza personal.
En cambio, los opositores no dudan en tachar el caso de "asesinato político" enmarcado en la campaña lanzada por las autoridades contra los que se oponen a la injerencia del Kremlin en el conflicto ucraniano.
"A Nemtsov lo mató la guerra. La principal versión es que fue asesinado por su postura antibelicista. Lo asesinaron los que apoyan la política oficialista de agresión contra otros pueblos, incluido Ucrania", aseguró Mitrojin.
Este político liberal, que recuerda la solidaridad de Nemtsov con su partido a la hora de criticar la presencia militar rusa en Ucrania, considera que "difícilmente las autoridades encargaron el asesinato". Pero recuerda "los agresivos lemas" que sonaron el pasado 21 de febrero en Moscú en la marcha convocada por organizaciones afines al Kremlin para condenar la revolución ucraniana del Maidán, que cumplía en Kiev su primer aniversario.
"No creo que pueda haber una investigación objetiva. Si en el crimen están implicados los organizadores de la marcha antimaidán, nunca encontrarán a los asesinos. Si fueron unos nacionalistas marginales, entonces puede ser que se haga justicia", opinó.
Las portadas de los periódicos europeos estuvieron ocupadas este lunes por la manifestación en homenaje al político asesinado. Las repercusiones del caso han continuado, con declaraciones de cancillerías de varios países.
Este lunes el ministro de Exteriores de Francia, Laurent Fabius, calificó el suceso de “asqueroso” y exhortó a investigar el crimen. El ministro de Exteriores austriaco, Sebastian Kurz, dio su pésame y llamó a condenar a los culpables del asesinato, según un comunicado de la Cancillería austriaca. La portavoz de la Cancillería china, Hua Chunying, también se unió a la condena del asesinato.
Al respecto, el ministro de Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, aprovechó su intervención de este lunes en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra para tachar de "blasfemos" los intentos de utilizar "con fines políticos" el asesinato de Nemtsov.
Criticó que se quiera utilizar "esa tragedia para intentar sustituir a los órganos de investigación y de procesamiento, dando interpretaciones abiertamente politizadas, sin fundamentos y provocadoras". Lavrov recordó que el presidente ruso, Vladimir Putin, dio instrucciones inmediatas para que ese crimen sea investigado y prometió que lo será "con todo el vigor de la ley para garantizar que los responsables sean llevados a la justicia".
Varios medios rusos se hicieron eco de esta denuncia, acusando a los medios occidentales de hacer un uso político del asesinato para desestabilizar a Putin. El periódico ruso Rossiyskaya Gazeta advirtió que "demonizar a Rusia y a sus dirigentes y desestabilizar la situación dentro del país son algunos de los objetivos de los asesinos del opositor Borís Nemtsov.”
Este martes se esperan nuevos momentos de tensión durante el entierro de Nemtsov.
La Izquieda Diario / EFE / Sputnik News