El día jueves inició la congregación de mas de 200 lideres religiosos que fueron convocados por el Papa Francisco para tratar los casos de pedofilia perpetrados por personeros de la iglesia.

Taide Zaror Técnico en enfermería
Sábado 23 de febrero de 2019
El pontífice de la iglesia católica comenzó la jornada refiriéndose a los crímenes de abuso sexual ocurridos al interior de la Iglesia, que tienen a la institución sumida en una de las mayores crisis de credibilidad hasta la fecha.
"Que la Virgen María nos ilumine para tratar de curar las graves heridas que el escándalo de la pedofilia ha causado tanto a los pequeños como a los creyentes" dijo el Papa.
Según el diario La Tercera, la cumbre busca establecer medidas para que los líderes de la Iglesia sepan prevenir los casos de abuso sexual y en medida que ocurran, atender a las víctimas e investigar.
Parece insólito que, tras décadas de abuso y encubrimiento por parte de la institución, hoy se realice, ante los ojos de todos, esta congregación que no parece ser mas que un intento de lavado de imagen para seguir escondiendo en la impunidad los miles de casos que se registran a lo largo del mundo.
De esta manera, la cumbre culminara el domingo con el discurso del pontífice, que genera expectativas en amplios sectores y que, sin duda, sus declaraciones buscaran delimitar el rumbo de la crisis en la cual se viene hundiendo la Iglesia.
Sin embargo, ya no hay retorno a lo que se ha hecho evidente. Al destape de los casos de abuso se suman las medidas y políticas que impulsa la institución, como los acuerdos establecidos con Bolsonaro contra el derecho al aborto o la publica oposición a la ley de identidad de género y al matrimonio igualitario.
Es necesario por lo tanto exigir la separación efectiva de la Iglesia y el Estado, puesto que hoy pese a que Chile se declara laico, es evidente cómo la influencia de organismos clericales llega hasta lo más profundo del poder político.