¿Pasarán a la derecha los militantes de la moribunda Democracia Cristiana?

Natalia Sánchez Concejala Antofagasta por el Partido de trabajadores Revolucionarios, Médico del Hospital Regional de Antofagasta y parte de la Agrupación de Trabajadores de Salud "Abran Paso"
Domingo 18 de marzo de 2018

Es innegable que en Chile la política partidaria y tradicional se quebró después de la última campaña por la presidencia. Y es que la crisis de representatividad e institucionalidad ha calado hondo en los representantes del régimen instaurado después de la dictadura cívico militar de 1973, de conciliación de la centro izquierda, evitando la lucha política, incluso en algunos casos rozando con la derecha.
Es así que la Democracia Cristiana fue una de las más afectadas de la reformulación de las fuerzas políticas en Chile: Chile Vamos gana el podio presidencial pero sin una participación activa en apoyo a sus políticas, aparece la tercera fuerza del Frente Amplio para renovar la imagen de las reformas y la Nueva Mayoría se quiebra sin lograr ni siquiera 5 años de vida, arrasando casi por completo con el centro que se termina por fragmentar.
Pero esta historia no es nueva, en octubre de 2016 la mesa dirigida por Carolina Goic venía en pugna con el gobierno de Bachelet, dejando desde entonces en evidencia las diferencias al interior del partido, y que tensionaron los vínculos con algunos sectores. En ese entonces, junto con Goic, fue Ignacio Walker quien encabezó este distanciamiento inicial, que sería la antesala del quiebre dentro de la coalición y del mismo partido.
Luego de eso la crisis más reciente que llevó al quiebre definitivo fue la campaña presidencial de Goic, que abrió el descontento de sectores dentro del partido que no acordaban con su gestión dentro de la mesa directiva. Pero esta división no iba en una única dirección.
Es así que semanas después de la derrota presidencial,un ala a derecha de la DC rompió sus filas con el grupo denominado “Progresismo con progreso” dirigido por Mariana Aylwin. Pero esto no termina ahí si no que siguió repercutiendo hasta enero del presente año, con dichos del senador Patricio Walker quien afirmó que su partido “puede llegar perfectamente a acuerdos programáticos con Chile Vamos”, además de abrirse a la posibilidad de apoyar proyectos de ley que presente el nuevo gobierno.
Además de este sector que mira con buenos ojos los guiños de la derecha, existe un sector que mira con malos ojos un giro pro Nueva Mayoría en la colectividad,el cual es representado por Gutenberg Martínez. Así como un sector, expresado en la senadora Yasna Provoste, que no quieren nada (por ahora) con el gobierno de Piñera.
Es así que el centro se fracciona para allanar el camino al entrante mandato de derecha presidido por Sebastián Piñera, dando espacio a dudas de cómo será la gobernabilidad y las relación de fuerzas dentro del parlamento con este apoyo a las filas de la derecha, pero por otro lado si será capaz la reconfiguración de la NM y el tercer poder del FA de hacerle frente desde su posición en el parlamento a las políticas represivas y conservadoras que la derecha buscará imponer.
Finalmente los que buscaban representar los intereses de la mayoría se enfrascaron en las pugnas por el poder económico y político sin llevar adelante una lucha real en las calles, donde realmente se han conseguido las demandas de muchos.