Con la excusa de la participación del Primer Encuentro de Jóvenes Universitarios, Daniel Scioli pisó nuevamente el distrito y recibió el beneplácito por su candidatura presidencial por parte de todas las autoridades académicas, capitaneadas por Daniel Martínez, rector de la universidad y de todo el arco político local.
Merced Paradela Estudiante de Comunicación - UNLaM
Jueves 18 de junio de 2015
Del encuentro celebrado en el día de ayer en la UNLaM, y organizado por la Juventud Universitaria Peronista (JUP), participó también el intendente Fernando Espinoza, quien se encargó de remarcar que “no se perderá nada de lo conseguido”. Hizo un gran hincapié en el crecimiento de la UNLaM y en la composición del alumnado, en donde el 90% de ellos son los primeros estudiantes universitarios de sus familias.
Al encuentro lo finalizó Daniel Scioli, quien agradeció al Rector y al Intendente por los esfuerzos mancomunados al momento de la creación de la Policía Local, cuyo principal semillero es la misma facultad. Mediante la creación de una escuela de policías como subsede de la Vucetich en 2012, en flagrante incompatibilidad con la Ley de Autonomía Universitaria.
El Gobernador cerró su intervención con un mensaje directo a la juventud al decirles que son el gran presente del país y los instó a seguir militando ya que “vale la pena la cultura del esfuerzo, del largo camino del sacrificio”.
Palabras bonitas para un discurso electoral, pero que ignoran la realidad concreta de los jóvenes de La Matanza, a quienes en su mayor parte se les dificulta enormemente el acceso a la universidad debido a la precaridad laboral.
La misma se ve reflejada en la cantidad de horas laborables, en las modalidades contractuales de empleo y al sueldo promedio de $ 5.000 que pueden alcanzar. Siempre y cuando no se encuentren desocupados, formando parte de la enorme cifra de los “ni-ni” provinciales, más allá de la “ayuda” que les brinde el plan PROGRESAR, cuya cifra suele estar muy por debajo de la canasta familiar.
Scioli aconseja a los jóvenes sobre el esfuerzo y el sacrificio, pero nada dice sobre la informalidad laboral a la que son sometidos. En relación con lo anterior, los datos concretos indican que el 16% está sub-ocupado, el 19% tiene contratos con plazo prefijado, el 23% trabaja más horas de las que determina la ley y el 25% gana menos de lo que determina al salario vital y móvil.
En La Matanza, los datos adquieren realidades alarmantes cuando se tiene en cuenta que la mayoría de los aspirantes a policías ingresa a la escuelita de la universidad en busca de un trabajo fijo que les permita un sueldo sustentable.
Pero terminan siendo carne de cañón para la política de la seguridad, la misma que lanzó a las calles a 10 mil egresados ni bien comenzó el denominado Operativo Sol, y que a la vez constituye la única respuesta del gobierno nacional ante el flagelo laboral que atraviesan miles de jóvenes.
Es por ello que, contrario a la realidad que en época electoral maquillan tanto desde el oficialismo así como también desde la oposición, en las candidaturas del PTS en el Frente de Izquierda en La Matanza se vislumbran jóvenes candidatas, tales como Nathalia González Seligra, docente del Suteba y precandidata a Intendente del distrito, Natalia Rodríguez, estudiante del ISFD Nº 88 y precandidata a Concejal del distrito, Merced Paradela, estudiante de la UNLaM y precandidata a diputada provincial por la tercera sección y Magalí Rodríguez, estudiante de la UNLaM y precandidata a Consejera Escolar.
Mujeres trabajadoras y estudiantes, que viven el día a día en el distrito más poblado del Conurbano, y que representan la voz de los sectores más oprimidos y ocultados por el marketing electoral, el mismo que conforma la realidad de los miles de habitantes de La Matanza.