El ministro de Economía uruguayo ratificó ante el Congreso la "reestructuración" de la banca oficial mientras sus trabajadores salen en defensa de sus derechos y del patrimonio público.
Miércoles 13 de diciembre de 2017

Un duro conflicto vienen sosteniendo los trabajadores de la Banca Oficial contra los intentos del gobierno del Frente Amplio de cerrar sucursales del Banco República y de achicar horarios y días de atención en distintos puntos del país.
En el día de ayer compareció en la Cámara de Diputados el Ministro de Economía Danilo Astori, junto al subsecretario Pablo Ferreri y el Directorio en pleno del BROU, para ratificar que el proceso de “reestructura” del banco no tiene marcha atrás.
Lo que el equipo económico del presidente Tabaré Vázquez llama "reestructura" es en realidad un proceso de privatización, que se lleva adelante también en distintas áreas del Estado, transfiriendo actividades que realiza la banca oficial a sectores financieros privados que se ven así beneficiados al desarrollar nuevas tareas y sin la competencia de los bancos estatales.
A su vez, implica la tercerización y precarización de parte del personal, ya que estas nuevas actividades pasan a ser realizadas por trabajadores con menos derechos laborales y salarios más bajos.
El cierre de sucursales o la disminución de los días de atención afectan negativamente a localidades del interior y sectores de población, al tener mayores dificultades en el acceso a actividades bancarias.
Continuar la lucha contra el cierre de sucursales
Con esta postura de Astori en la Cámara de Diputados, el gobierno continúa haciendo oídos sordos a los reclamos de trabajadores y usuarios que luchan y se movilizan contra el achicamiento del Banco República.
En su ataque privatizador, el gobierno cuenta con el apoyo de los sectores oficialistas de los empleados bancarios.
El Consejo de Banca Oficial, con mayoría de los sectores clasistas, viene impulsando distintas medidas contra el cierre. Las asambleas de trabajadores y delegados definieron movilizaciones y ocupaciones de sucursales que se cierran, medidas que son saboteadas por los sectores de AEBU que responden al gobierno, a través de comunicados y declaraciones en contra del conflicto.
Hay que continuar la lucha contra este intento de achicar el Banco República, buscando el apoyo de la población y rodeando de solidaridad al conflicto.