La principal empresa que explota litio y otros minerales como yodo, privatizada en dictadura a precio de huevo a capitalistas, ha vuelto a protagonizar un escándalo tras el regreso de los hermanos Julio y Eugenio Ponce Lerou como asesores estratégicos de Soquimich.
Miércoles 13 de junio de 2018
Recordemos que el Caso SQM es uno de los casos de corrupción que ha enlazado el financiamiento de diversos partidos políticos tradicionales, abarcando a la derecha de Chile Vamos y sectores de la ex Nueva Mayoría que operaron financiando campañas, incluyendo presidenciales.
Junto con el “regreso” de los Ponce Lerou (pues nunca se fueron como propietarios), las ganancias y los ingresos de Soquimich han tendido a un alza después del acuerdo con CORFO el pasado mes de febrero donde SQM se comprometía a sacar del directorio a Ponce Lerou mientras que el Estado amplió la concesión para explotar el mineral hasta el 2030 en el salar de Atacama y extendió a 3 veces la cantidad del mineral que puede explotar la empresa privada. Los ingresos de la minera no metálica indicaron que durante el primer trimestre de este año SQM reportó su ganancia de US $113,8 millones, un aumento en comparación a los US$103,2 millones del 2017 durante esta misma fecha.
El regalo millonario de Pinochet a los Ponce Lerou
Soquimich comenzó a operar hace aproximadamente unos 50 años atrás como una sociedad minera mixta (Compañía Salitrera Anglo Lautaro y Corporación del Fomento de la Producción) con la comercialización del salitre, yodo y otros subproductos del mineral.
Durante el gobierno de Salvador Allende la empresa pasó a manos del Estado a través de la reforma constitucional de nacionalización por expropiación. Sin embargo, esta “expropiación” por aplicación del Decreto de Ley 520 se tradujo en la compra de acciones de las empresas nacionales y extranjeras por intermedio de CORFO, el cual indemnizó a los grandes empresarios, sin que estos pierdan ingresos ni ganancias durante el gobierno de Allende. Es decir, fue pagado a precio de mercado, garantizando pagos millonarios por los recursos estratégicos del país.
Tras el Golpe Militar de 1973 SQM y ya como una decisión estratégica la privatización de las empresas estratégicas a los capitalistas, volvió en 1987 a manos de privados mediante los decretos que impuso la dictadura a través del Nuevo Código Minero, diseñado por José Piñera, donde se establece que los nitratos, yodo y sus derivados no estaban reservados exclusivamente por el Estado.
Desde 1982, Julio Ponce Lerou, ex yerno de Pinochet, jugó un rol clave durante el proceso de privatización y control de la minera. En 1986 comienza la producción de nitrato de potasio en Coya sur y a la vez, mediante un decreto de ley de N° 3.500 encabezados por los ministros José Piñera y Hernán Buchi, comienzan a venderse acciones de la empresa hacia las Administradoras de Fondo de Pensiones (AFP), adquiriendo un 42,61% de las acciones. A principios de 1988 comienza a finiquitarse con el 13% restante, liquidando Soquimich S.A. en un 100% de sus acciones. Con esto, Corfo recibió una cantidad de US$ 118 millones aproximadamente, casi un tercio de las ganancias de SQM que obtiene durante el año, actualmente. Es decir, un regalo a costa del Estado a los grandes empresarios.
¡Hay que terminar con el saqueo ilegal, ilegítimo y fraudulento! Nacionalización de SQM y los recursos estratégicos del país sin pago y bajo control de los trabajadores
Para Dauno Totoro, ex candidato a diputado independiente por el distrito 10 y dirigente del Partido de Trabajadores Revolucionarios, existe una estrecha relación entre grandes empresarios, el Estado y sus instituciones en el cual se expresan los recientes casos de corrupción. Ante esto, Tótoro afirma que “no es posible que los recursos naturales sigan siendo controlados, administrados y sean propiedad de las grandes fortunas del país. Es un saqueo a todo nivel con todos los recursos estratégicos como el litio, el cobre, los bosques, aguas o la electricidad, todo está en manos de empresas extranjeras y nacionales que se han enriquecido con las privatizaciones y concesiones, avalada por Chile Vamos y la Nueva Mayoría”.
Según Tótoro, “la expropiación sin pago a los empresarios privados sería un gran beneficio para los trabajadores y la población. Se ha nombrado últimamente la nacionalización como salida al negocio del litio para impulsar una empresa estatal del litio, sin embargo, no estamos a favor de una “compra” a precio de mercado siendo que fue un saqueo ilegítimo y fraudulento para fortalecer los negocios empresariales. Nosotros planteamos la expropiación y estatización de SQM sin indemnización a las empresas, y además que sean gestionada por sus trabajadores, profesionales al servicio de la población y comunidades locales, y no por una burocracia estatal con gerentes y administradores ganando millonadas, y luego se presta para los negocios familiares de éstos como sucede en Codelco. La expropiación sin pago de SQM podría financiar el equivalente a la construcción de 7.800 viviendas o un día de transporte gratuito en todo el país con los $ 272,3 mil millones de pesos chilenos que SQM recaudó el año pasado y que hoy sigue acrecentado”, expresó el dirigente.
De acuerdo al joven “el problema de fondo es que recursos naturales como el litio -lo mismo con el cobre, recursos marítimos, forestales, entre otros- estén en manos de los capitalistas y han sido favorecidos por los partidos del régimen heredero de la dictadura. Es un sistema donde todos los recursos y derechos se convierten en un suculento negocio empresarial, a costa de la explotación de decenas de miles de trabajadores que sufren bajos salarios y condiciones precarias de vida, de nuestros recursos y del medio ambiente, y no se utilizan en pos de las necesidades del pueblo trabajador sino para enriquecer a un puñado de capitalistas. SQM es un gran ejemplo de lo que sucede cuando los recursos están en manos de un puñado de personas que solo les interesa obtener millonarias ganancias, pero también del vínculo entre este Estado capitalista, la clase empresarial y aquellos que legislan para los ricos, como es Chile Vamos y también todo el ’progresismo’ hipócrita de la ex Concertación y ex Nueva Mayoría, que hablan de un proyecto ’distinto’ a la derecha, pero es pura demagogia pues en verdad defienden el mismo tipo de sociedad capitalista y neoliberal que ha heredado la dictadura”.
El dirigente trotskista señala que “un proyecto realmente distinto de sociedad, lejos de la explotación y opresión, y en pos de las necesidades del pueblo trabajador y sectores más precarizados, debe poner fin a este sistema capitalista y un Estado que les entrega todas las riquezas estratégicas. No se generará con diálogos y acuerdos, ni menos alianzas con aquellos que se hacen llamar ’progresistas’ y que profundizaron durante décadas el saqueo y las ganancias empresariales. Estoy convencido que las y los trabajadores, en conjunto con estudiantes, profesionales a disposición del pueblo, junto a comunidades y sectores oprimidos, son quienes realmente pueden dar respuesta a las necesidades y urgencias de la verdadera mayoría, y también al problema sobre cómo utilizar los recursos naturales con los que cuenta el país, e impedir que estos se conviertan en moneda de cambio de los capitalistas. En el caso de SQM, ¿por qué no podrían ser los propios trabajadores, junto a profesionales y las comunidades locales, quienes gestionen la producción y decidan en qué y cómo utilizar los recursos? Claramente, si siguen los recursos en manos empresariales los beneficios no irán en favor del pueblo trabajador, tal como ha ocurrido durante décadas, porque el negocio de un puñado de ricos siempre estará primero para ellos. Por eso cuando hablamos de nacionalización decimos que es la clase trabajadora la que debe ponerse al frente”, enfatiza Tótoro.