En la tarde de ayer jueves 23 de agosto, se comenzó a difundir vía twitter la noticia de que una joven estudiante fue baleada por Carabineros en la Universidad Iberoamericana. Todo esto en el marco de la Toma de espacio que se desarrollaba en dicha Institución.

Camila Acuña Trabajadora Social y militante de Pan y Rosas
Viernes 24 de agosto de 2018
En medio de las protestas que se desplegaban a nivel nacional en contra del Estatuto Laboral Juvenil impulsado por Sebastián Piñera, una estudiante que participaba de la Toma de la Universidad Iberoamericana resultó gravemente herida producto de la represión de Carabineros.
Ante esto, Dauno Tótoro, ex candidato a diputado independiente por el distrito 10 y dirigente del Partido de Trabajadores Revolucionarios (PTR), llamó a repudiar la brutal represión de Carabineros y el ataque del Gobierno.
¡Esta es la respuesta que tiene el gobierno para las y los estudiantes que viven la crisis de la educación: represión y perdigones!
¡Solidarizamos totalmente con la compañera de la U Iberoamericana!
¡No al cierre y estatización bajo gestión de la comunidad de la Institución! https://t.co/NkNNp9XbMv— Dauno Totoro (@DaunoTotoro) 24 de agosto de 2018
La lógica de mercado en la educación se fortalece con el Gobierno de la derecha.
La crisis de la Universidad Iberoamericana comenzó en el 2017 luego que el Consejo Nacional de Educación Superior aprobara el cierre de Institución por estar incapacitada financieramente para cumplir con las obligaciones académicas y administrativas que le correspondían. Pero, a comienzos de este año, el golpe fue aún mayor, debido a que anunciaron la suspensión del inicio del año académico por “problemas económicos”.
Esto no tardó en tener respuesta por parte de estudiantes, profesores/as y funcionarios/as, que decidieron hacer una toma del espacio exigiendo una solución, y así impedir que miles de jóvenes quedaran sin estudiar, como lo sucedido con la Universidad del Mar hace años atrás.
El Gobierno y las autoridades universitarias son responsables de la crisis que atraviesa la educación, que no es vista como un derecho, sino como un bien de consumo. Entro se entrecruza, con la legalización de la precariedad laboral que quiere imponer el Gobierno de Piñera si se aprueba el Estatuto Laboral Juvenil.