Representantes del oficialismo felicitaron el triunfo del magnate. Desde la "oposición " K aseguran que "Macri es Trump". Scioli en cambio, lo felicitó.
Juana Galarraga @Juana_Galarraga
Jueves 10 de noviembre de 2016
“Me encanta Buenos Aires, es una hermosa ciudad. Conozco grandes hombres de negocios en la región, como Macri. Es un buen tipo”, había dicho Donald Trump en 2012 al diario La Nación. La relación de entonces, entre dos empresarios amigos, dio un giro más que brusco con el reciente triunfo de Trump: ahora su relación será la de dos empresarios jefes de Estado.
Muchas cosas en común los unen, como las aspiraciones dignas de todo hombre de negocios de vuelo internacional. Sin embargo, a la hora de pensar sus necesidades y las políticas a desarrollar en sus respectivos países, de características tan disímiles, su relación cae en una contradicción clave: la política aislacionista y proteccionista que promete Trump desde su potencia (aunque no se sabe hasta dónde podrá llegar en este aspecto) versus la necesidad de "volver al mundo" que tanto ha machacado en la Argentina dependiente el líder de Cambiemos.
Hay quienes especulan con que, a pesar de la buena vibra que había existido entre ellos, la decisión de Macri de apoyar públicamente a Hillary Clinton, podría ser algo que entorpezca en el futuro la relación con el nuevo Gobierno de los Estados Unidos.
Por las dudas, ni bien conocido el batacazo del magnate neoyorkino, desde el oficialismo salieron rápidamente a saludar, felicitar y alinearse a la nueva figura conductora del imperialismo norteamericano. La primera en expresar sus felicitaciones fue la canciller Susana Malcorra, quien saludó a Trump "por ser electo nuevo presidente", aunque lamentó que haya quedado en segundo lugar "una mujer tan capaz". "El pueblo norteamericano ha hablado en las urnas. @realDonaldTrump ha triunfado. Felicitaciones por la democracia y sus instituciones!", saludó la diplomática.
Luego fue el turno de Mauricio Macri. A través de su cuenta de twitter aseguró que felicita "a Trump en su triunfo". "Espero que podamos trabajar juntos por el bien de nuestros pueblos", escribió el presidente.
Quien no se quedó callado fue el asesor presidencial, Durán Barba. La mente polémica que operó detrás de la campaña de Cambiemos, arriesgó una lectura sobre la posible causa de la victoria de Trump: señaló que el factor determinante de su triunfo electoral fue el apoyo que cosechó en las redes sociales. "Aunque tuvo el rechazo total de los medios de comunicación, en las redes tuvo una supremacía absoluta”.
En vivo y en directo
Pero estos saludos e impresiones a la distancia y con el diario del lunes, no surgen de la misma experiencia que vivieron los legisladores que, a modo de viaje antropológico, cerraron el Congreso Nacional y se fueron a "observar", las elecciones en vivo y en directo. Presenciar el acto eleccionario y percibir bien de cerca las reacciones ante los resultados, seguro reviste una importancia crucial para el destino de los trabajadores y sectores populares de la Argentina, ¿o no?
Por si quedaba alguna duda, la diputada del Frente Renovador, Graciela Camaño enfatizó en su cuenta de Twitter, que "esta elección en USA, SI es importante para nuestra región. Y para nuestro país". Con esas escasas y sencillas palabras, justificó su viaje hacia el país del norte.
Desde el twitter del bloque de Diputados de la UCR además, publicaron una foto de Camaño, el diputado Mario Negri y el macrista Luciano Laspina, en una sede del Banco de Desarrollo Interamericano. Para anular las críticas que generaron los diputados y senadores viajeros, los radicales intentaron dotar a su travesía de un carácter oficial.
La crítica más sólida provino nuevamente, como ante el diatazo, de los referentes del Frente de Izquierda. La diputada y dirigente del PTS Myriam Bregman, denunció “mientras en nuestro país hay urgencias y necesidades que no pueden esperar, el Congreso estará paralizado durante una semana porque muchos diputados y senadores viajan a los Estados Unidos por las elecciones en ese país”.
Quienes no tuvieron la suerte de poder pegarse un viajecito hasta allá, no se privaron de habitar por una horas, suelo norteamericano a como dé lugar. El martes a la noche el embajador estadounidense en la Argentina, Noah Mamet, ofreció una recepción en la embajada norteamericana, evento al que asistieron entre otros, Jorge Telerman, el secretario de seguridad bonaerense Cristian Ritondo y el Ministro de Transporte Guillermo Dietrich.
Otros de los asistentes de lujo fueron los integrantes la CGT unificada: Héctor Daer, Andrés Rodriguez titular de UPCN o el aeronáutico Ricardo Cirielli. Al igual que los diputados viajeros, los dirigentes sindicales seguramente pensaron que asistir al evento junto al embajador era de importancia central para, entre otras cosas, definir la suerte de los trabajadores que no saben en qué condiciones llegarán a fin de año. ¿Los habrá ayudado a decidir si convocarán en algún momento ese paro que no descartan?
Golpeando las puertas del mundo
La realidad, es que a pesar de los reparos a la hora de pensar el desempeño de Trump como presidente y de la antipatía que genera su figura, todo el arco político nacional que se había mostrado más cercano a Hillary Clinton, hoy se alinea al magnate triunfador. No se trata de una simple ubicación diplomática, un gesto cordial y formal. Se trata de la lógica actitud de sometimiento que puede asumir la dirigencia política, tanto oficialista como opositora, ante el líder del imperialismo yanqui.
Como se sostuvo aquí, "Trump se exhibe como un adalid del aislacionismo económico mientras el mandatario argentino no se cansa de hacer alarde de la integración de nuestro país al mundo en los Davos, mini Davos y en cuanto evento internacional en que se le presenta la oportunidad de seducir inversores. El factor fundamental de la definición de Macri a favor de Clinton tiene estrecha relación con la importante relación que había comenzado a construir con la actual gestión demócrata de la Casa Blanca".
Ahora, la política exterior que encarna Trump parece cerrarle las puertas del mundo a un Macri cuya gestión y estabilidad de acá a las elecciones legislativas de 2017, dependen en gran medida, de la capacidad de endeudamiento externo.
Mucho Kacareo: ninguna alternativa real
Desde la llamada oposición peronista, el primero en salir a felicitar al presidente electo fue Daniel Scioli , quien elogió su capacidad para "interpretar a las clases populares".
Por el contrario, salvo el ex candidato a presidente por el FpV, otros referentes del kirchnerismo salieron a hacer declaraciones en otro tono. "Hay varias razones, la mayoría malas, que explican este resultado, pero hay una innegable: los países quieren cuidar sus puestos de trabajo", explicó por redes sociales Juan Manuel Abal Medina, uno de los funcionarios que tuvieron la posibilidad de viajar para observar la votación en suelo yanqui.
"Empresario evasor de impuestos, que hizo su fortuna con negocios inmobiliarios poco claros, corrupción, juegos de azar y futbol. Misógino y machista, elitista y antipolítica. La parte que los medios argentinos no quieren contar: Donald Trump y su amigote Mauricio Macri, las escapadas de noche, las relaciones con la Cossa Nostra y los ciento cincuenta millones de dólares por un negocio inconcluso. Con el asesoramiento de Martínez de Hoz. #TrumpEsMacri, escribió Gabriela Cerruti, en su Facebook.
Axel Kicillof, ex ministro de economía del gobierno de Cristina Kirchner, asistió anoche al programa de Roberto Navarro por C5N. En la misma sintonía de sostener un paralelismo entre Macri y Trump, aseguró que hoy "la Argentina está mucho más vulnerable" y que "el mundo está cada vez más cerrado".
Los representantes del relato progresista aprovechan el impacto del triunfo de Trump para hacerlo quedar pegado a Macri lo más posible, como bien se lee en el post de Cerruti. Sin embargo, por más cacareo que viertan sobre las redes y programas de televisión, son incapaces de plantear un plan alternativo, real, de independencia ante el imperialismo, es decir, opuesto por el vértice al de Macri. "Hay que pagar a los buitres, pero no a todos. Hay que endeudarse pero no tanto. Hay que ajustar pero no tan rápido". En esas pocas frases podría resumirse la actitud de los representantes del gobierno anterior que lejos de ser un real obstáculo para el oficialismo, le han votado leyes cruciales como el pago a los buitres y recientemente, el presupuesto de ajuste para 2017.