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Red Internacional
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Plebiscito. Necesitamos una alternativa de los trabajadores y de quienes nos movilizamos este 18 de Octubre en el proceso constituyente ¡Que no decidan los mismos de siempre!

La derecha lleva semanas en campaña por el rechazo, busca escusas para evitar la votación sabiendo que perderá. Pero la derrota solo es parcial porque este se realiza sobre una cancha que ellos delinearon y que fue aceptada, sin mayores problemas, desde la exConcertación hasta el Frente Amplio. El problema para la izquierda revolucionaria es cómo abrir una brecha en el muro de contención que construyó la centro izquierda y la izquierda reformista para el cambio radical que pidieron cientos de miles en las calles durante la rebelión de octubre.

Antonio Paez

Antonio Paez Dirigente Sindicato Starbucks Coffe Chile

Lunes 24 de agosto de 2020

Para nadie fue sorpresa el atrincheramiento al que optó el gobierno para los meses finales de un mandato que se mantiene vivo, pero en la UTI de un hospital.

El cambio ministerial tenía por objetivo apuntalar el lado más débil y desprestigiado del gobierno, a la vez de ordenar filas después de las derrotas legislativas que le ocurrieron en el parlamento.

Hasta uno de sus analistas, el economista Alejandro Fernández, gerente general de la consultora Gemines, se pregunta y pone en cuestión el fin del mandato de Piñera, dice “dependiendo que como funcione el levantamiento de las cuarentenas y otras restricciones, puede poner nuevamente en riesgo el cumplimiento de su período constitucional de Presidente”; esa es la confianza que se tienen ellos mismos.

Este domingo los programas de debate político “Mesa Central” y “Estado Nacional” se llenaron de cuestionamientos hacia la derecha de por qué parapetarse tras el “rechazo” si el “apruebo” ya ganó, lo dicen las encuestas e incluso los sondeos de los propios comandos de la derecha.

La respuesta es obvia: necesitan reordenar filas, afirmas las ideas y salir al combate, cual cruzados, contra “la violencia, el terrorismo y el marxismo”.

Pero tras toda performance de combatividad derechista, se esconde la comodidad de un sector que sabe que el proceso se encuentra “controlado”, que del proceso constituyente no resultará ninguna sorpresa no calculada, como es que no se pueda pasar por sobre tratados internacionales, fundamental para el modelo neoliberal de exportación/importación, no se puede terminar con las privatizaciones, ademas tienen el veto de los 2/3, etc., y todo eso es gracias a que lograron frenar las tendencias más radicales que se abrieron luego de que millones de trabajadores, mujeres y jóvenes salieran a impugnar toda la herencia de la dictadura durante los meses de octubre y noviembre.

El entusiasmo que despierta la victoria del apruebo en el plebiscito por parte de quienes se movilizaron en octubre, se entiende en el marco de que brinda una nueva oportunidad para posicionar las demandas de cambio que parecieron quedar en stand by durante la pandemia.

Aparentemente el arco opositor, con la victoria en el sobre, lleva con confianza y tranquilidad el proceso de cara a octubre. Sin grandes ideas se contenta con derrotar al gobierno y preparar la próxima elección presidencial.

El Frente Amplio, en un camino similar a la ex Nueva Mayoría, se concentra en “ser gobierno” para administrar un neoliberalismo con rostro humano. Meintras el PC a través e la figura de Jadue, entran a la carrera presidencial también.

Todo esto pareciera configurar un escenario complejo para quienes desde la izquierda revolucionaria nos disponemos a mantener el camino de octubre para terminar con toda la herencia de la dictadura.

Desde nuestra vereda sabemos que este proceso constituyente le será favorable a los empresarios y los partidos políticos que financian, para re-oxigenar y legitimar este modelo neoliberal. Pero a pesar de ello las y los revolucionarios tenemos la obligación de levantar las banderas de la revuelta, mantener en alto la consigna de la Asamblea Constituyente Libre y Soberana que permita cuestionar de arriba a bajo la sociedad neoliberal que nos impuso la dictadura.

Porque queremos la re-nacionalización de los recursos naturales y las empresas estratégicas bajo control de sus trabajadores, porque queremos acabar con el sistema de las AFP´s y avanzar a un sistema de pensiones de reparto y solidario, porque queremos salud y educación gratuita y de calidad, porque hay que construir viviendas dignas para acabar con el hacinamiento y combatir el desempleo.

Por todas estas demandas, es que desde La Izquierda Diario, hoy nos encontramos juntando afiliaciones para legalizar una alternativa a los partidos políticos tradicionales y los que traicionaron el proceso de octubre, queremos ser una voz anticapitalista en el proceso constituyente. Una voz de las y los trabajadores, la juventud precarizada, las mujeres, la diversidad, y de quienes se levantaron contra este Chile de los últimos 30 años.

Paso a paso: Cómo firmar para que haya una voz anticapitalista en el proceso constituyente