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Red Internacional
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Precarización docente. De carrera magisterial al USICAMM, proceso de precarización salarial del magisterio

Este esquema de promoción por incentivos fue tomado de la iniciativa privada para aumentar la productividad, otorgando estímulos económicos y disminuir la rotación de personal.

Jueves 20 de octubre de 2022

A continuación, describiré brevemente cada etapa del programa por incentivos implementado a la par de la Ley General de Educación de 1993 y que surge con el modelo neoliberal, gestándose un par de años atrás.

Este esquema de promoción por incentivos fue tomado de la iniciativa privada para aumentar la productividad, otorgando estímulos económicos y disminuir la rotación de personal.

En el sistema educativo la productividad no es tangible, pero con este programa, bajo el pretexto de elevar la calidad de la educación, comenzaron a responsabilizar a los docentes de los bajos niveles educativos obtenidos en las evaluaciones internacionales, siendo que, las causas del bajo desempeño escolar son multifactoriales y están íntimamente relacionados por un lado con la falta de recursos, locales y Federales suficientes en las escuelas, y por otro, a la precarización de la vida a la que están sometidos los alumnos, por lo que, pese al esfuerzo y la entrega de los docentes hasta la fecha continúa y se profundiza el rezago educativo y el abandono escolar.

Este esquema, además de responsabilizar de la situación a los maestros, ha permitido al Estado evadir la responsabilidad de asignar un salario digno a todos los docentes y ha violado el artículo constitucional que dice "a trabajo igual desempeñado en puesto jornada y condiciones de eficiencia también iguales debe de corresponder salario igual" (Art. 86). También ha servido como pretexto para ir privatizando la educación.

Carrera magisterial

El programa de carrera magisterial surge en 1993, durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, con Elba Esther Gordillo Morales a la cabeza del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), siendo Ernesto Zedillo Ponce de León titular de la Secretaría de Educación Pública, quién posteriormente sería presidente de la república.
Este programa vino a desplazar el sistema de escalafón tradicional y el esquema básico que asignaba puntajes diferenciales a los maestros según su preparación.
Carrera Magisterial fue un sistema de promoción horizontal (en la misma función), de participación voluntaria e individual, que estaba integrado por cinco niveles de estímulos. No contemplaba el ingreso ni la promoción vertical (a otra función).

Este programa consideraba 6 factores con un puntaje específico qué determinaba la calificación final obtenida por el trabajador que le permitía obtener ingresos salariales significativos -por encima del salario de sus compañeros y compañeras que realizaban el mismo trabajo, pero no estaban dentro de programa-.

Este programa de estímulos, aparentemente ventajoso para el docente, es el inicio de la precarización salarial que actualmente padecemos e implicó estrés y sacrificio del magisterio ya que tenían que invertir tiempo que debían de dedicar a sus familias o descansar ya que tenían que tomar los cursos en fines de semana o contraturno en un proceso incierto y poco objetivo. Sin embargo, al ver el gobierno que un buen número de maestros accedía a los últimos niveles, lo que implicaba desembolsar más recursos para cubrir los compromisos adquiridos con el magisterio, endurecieron más el proceso.

Al final del programa de carrera magisterial vino un período implementado en el ciclo escolar 2011-2012 por Felipe Calderón Hinojosa, siendo titular de la secretaría de educación Alfonso José Ricardo Lujambio Irazabal, y todavía con Elba Esther Gordillo en el sindicato, idearon lo que yo le llamo "serpientes y escaleras", ya que los niveles obtenidos en el proceso debían ser refrendados y de no lograr la puntuación de 70 mínimo, bajabas de nuevo al nivel anterior. No te podías salvar de la evaluación, ya que, si no la presentabas para quedarte con el estímulo obtenido, de cualquier manera, te lo quitaban ya que la evaluación era obligatoria.

Contrareforma educativa

En el sexenio de Enrique Peña Nieto, se encarceló a Elba Esther Gordillo y se nombró a Juan Díaz de la Torre como secretario general del SNTE, siendo Emilio Chauffet secretario de educación y posteriormente Aurelio Nuño.
Se realizo en tiempo récord la Reforma Educativa y se estableció la Evaluación de Desempeño obligatoria para todo aquel que fuera convocado, y de no presentarla o salir insuficiente, perdía su plaza, sin responsabilidad alguna para el patrón.

A todas luces está reforma fue punitiva y laboral estableciéndose una lucha encarnizada de los docentes oponiéndose a esta ley que atropellada todos sus derechos adquiridos.

Dicha Reforma establecía, que, de obtener un resultado destacado, el docente tenía la opción, voluntaria y personal, de inscribirse a un programa llamado Servicio Profesional Docente de promoción horizontal o vertical.

Otra de las afectaciones qué sufrimos los docentes con este programa fue qué los estímulos ya no eran parte del sueldo base, sino que se manejan como un Bono adicional, que se disfruta estando activo, pero al momento de la jubilación no forma parte de la pensión, disminuyendo nuestro salario.

A partir de este programa también se establece legalmente el proceso y requisitos para el ingreso o incorporación de docentes al servicio educativo, lo que afectó profundamente a las y los egresados de escuelas normales, pues eliminaron su derecho a una plaza automática y basificable.

En el actual gobierno de Andrés Manuel López Obrador -con el secretario general del SNTE Alfonso Cepeda Salas y Esteban Moctezuma Barragán al frente de la Secretaría de Educación en ese entonces, ya que han habido 2 titulares más en la Secretaría- se elimina la evaluación punitiva de la Reforma Educativa de Peña Nieto, y transforma el servicio profesional docente a la Unidad de Sistema para la Carrera de los Maestros y Maestras (USICAMM), sin embargo, a pesar de sus promesas de campaña, quedan muchos puntos y comas qué ofreció eliminar de la reforma peñista.

En este nuevo programa de incentivos, se establece tener 2 años de servicio para empezar a participar e ir ascendiendo gradualmente a cada uno de los 8 niveles, permanenciendo en cada uno 4 años, lo que implica que para llegar al último nivel, que representa un incremento salarial muy significativo, el docente tiene que someterse a un proceso desgastante, poco objetivo y transparente, para obtener un resultado lo suficientemente bueno, cada vez que le toque promover y que existan los recursos económicos asignados a nivel Federal, para tal promoción.

Por lo tanto, le tomara al docente llegar al último nivel 34 años de servicio. Tal vez disfrute un año o más todo ese salario, pero en el momento de jubilarse, al no tener esos ingresos como parte de su sueldo base, se jubila con un salario de plaza inicial, sin que se reconozcan todos esos años y dinero invertidos, al intentar tener una jubilación digna ni siquiera llegará al tope establecido por las distintas instituciones de seguridad social, para la pensión, actualmente de 8 umas en el ISSSTE y de $43000 en el ISSTEY.

Es importante señalar que, si se llega al último nivel de promoción, cuando uno se jubila por el tope existente, disminuye un 60% aproximadamente lo que se recibe de pensión cuando nos retiramos, por eso tal vez muchos maestros prefieren seguir trabajando para no ver mermados sus ingresos y calidad de vida.

Es importante señalar que tanto en el Servicio Profesional Docente como en el Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros, los cursos qué requieren tienen que pagarlos los docentes y no como ocurría en Carrera Magisterial qué la SEP los proporcionaba de manera gratuita. Además esta situación violenta el derecho de las maestras y maestros a recibir capacitación pagada dentro de su jornada laboral.

Cómo puede verse este proceso para que los maestros obtengan mejores ingresos es engañoso e injusto, ha precarizado el salario de un gran porcentaje de excelentes maestros y ha dividido a los trabajadores en categorías. De esta forma coadyuva con la desarticulación de los movimientos de lucha ya que al estar enfocados, de manera individual, en ganar un poco más, se pierde el sentido solidario y la visión de que todos somos trabajadores y merecemos un salario digno.

La cuarta transformación ha dejado muchos pendientes. La Reforma Educativa continúa igual o peor a la anterior, por lo tanto, el sistema de evaluación docente o USICAMM debe de desaparecer, para ello debemos organizarnos, escuela por escuela, zona por zona, pues solamente con la organización de los maestros, con el apoyo de las madres y padres de familia, así como de otros sectores de trabajadores es que lograremos arrancarle al gobierno un salario verdaderamente digno en beneficio de la educación pública.