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Red Internacional
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OPINIÓN. De los bolsillos de quien trabaja a la inversión de quien explota

Gran revuelo en los medios de comunicación generó el reportaje “Las millonarias inversiones del Partido Socialista” de Ahora noticias esta semana. Los medios dieron cobertura a las declaraciones de políticos parlamentarios y diputados, empresarios y candidatos presidenciales. Sin embargo ningún medio de comunicación publicó declaraciones de los verdaderos “dueños” de esas platas, las y los trabajadores. Dineros que terminan financiando no sólo la vida de unos pocos, sino que también a sus partidos políticos a costa de la pobreza de miles.

Domingo 14 de mayo de 2017

La historia de las finanzas de los partidos-empresas se ha dado a conocer desde hace un par de años atrás: la administración de los patrimonios de estos es a través de las inversiones financieras, por lo que pareciera ser que nada nuevo bajo el sol mostraba este reportaje. Lo “sorprendente” de la nueva información es la revelación de las empresas con las que invierte dicho patrimonio.

Las empresas SQM, Braskem, Petrobras, Autopista del Sol, Vespucio Norte, AES Gener, CGE, Aguas Andinas y Esval resultaron ser una sorpresa para muchos que tienen juicios morales frente a la administración de los partidos políticos del régimen y que hacen una diferencia gigantesca entre invertir con empresas de la derecha o de la nueva mayoría.

La mirada de las y los trabajadores es muy distinta y no trata de un juicio moral sino que material, que se refleja en nuestros sueldos a fin de mes. No vemos gran diferencia entre una empresa y otra, que finalmente son quienes controlan el acceso laboral y realizan el pago mensual de nuestros sueldos, sueldos mínimos y miserables. Una realidad contrapuesta a los sueldos de parlamentarios, diputados y senadores, entre otros.

La vuelta que conecta las ganancias de los empresarios -a costa de nuestras vidas con jornadas laborales extensas y agobiantes - con la política hegemónica del país, con parlamentarios, diputados, senadores y presidentes parece estar cerrándose con este nuevo elemento, las finanzas de los partidos políticos de la nueva mayoría y la derecha, que provienen del sudor de las y los trabajadores y que por lo demás no tenemos injerencia en las políticas y reformas que mantienen funcionando la sociedad y nuestras vidas.

Entre empresarios y trabajadores los intereses son blanco y negro, sin matices. Ya no basta con políticas de transparencias, ni con diálogo ni peticiones. Es hora de comenzar a organizarnos independiente al gobierno de turno, de recuperar nuestros organismos, de salir a las calles y levantar un partido de la clase trabajadora que enfrente a los partidos-empresas para acabar con la miseria y explotación de miles por el bienestar de unos pocos.


Nuestra Clase

Somos la agrupación de trabajadores de la educación Nuestra Clase, de Chile. Quienes conformamos esta agrupación somos compañeras y compañeros independientes y militantes del PTR