Ucrania y los rebeldes prorrusos protagonizaron feroces choques el viernes en el este del país, a pesar de haber alcanzado un nuevo acuerdo de paz mediado por Alemania y Francia el día anterior. Unas 20 personas murieron en diferentes ciudades debido a los bombardeos, que causaron estragos en medio de un duro invierno.
Sábado 14 de febrero de 2015
Fotografía: EFE / Sergey Vaganov
Un alto al fuego debe entrar en vigor a partir del domingo en Ucrania,en el marco del acuerdo, que también prevé un retiro del armamento pesado responsable de muchas de las más de 5.000 víctimas del conflicto que estalló hace casi un año.
Kiev dijo que rebeldes habían estado fortaleciendo sus posiciones en zonas controladas por los separatistas desde el acuerdo y ambas partes se acusaron mutuamente de matar civiles.
Al menos cuatro personas murieron y seis resultaron heridas cuando un proyectil cayó en una cafetería llena de gente en la ciudad de Shchastia, controlada por Kiev, dijo un funcionario local.
Shchastia está ubicada cerca de la ciudad rebelde de Lugansk, al este Ucrania.
"El sistema de calefacción de la ciudad está roto, las líneas eléctricas están dañadas, así como el suministro de agua", dijo el jefe de la administración regional controlada por Kiev, Hennadiy Moskal.
Los rebeldes acusaron a las fuerzas ucranianas de bombardear el bastión separatista de Donetsk y la ciudad de Horlivka, donde tres niños habrían muerto.
Se podía escuchar el ruido de disparos en las afueras de Donetsk y se veían nubes de humo sobre los suburbios.
También se observaba fuego saliendo del lado ucraniano de la frontera entre Kramatorsk, controlada por Kiev, y Donetsk. Rebeldes en un puesto de control cerca de Donetsk dijeron que fueron impactados por morteros.
El acuerdo, sellado en persona por los líderes de Alemania y Francia después de más de 16 horas de intensas conversaciones en Minsk, la capital de Bielorrusia, con los presidentes de Rusia y Ucrania, fue eclipsado por los enfrentamientos en el este de la ex república soviética.
"Esta noche no fue tranquila", dijo el viernes el Ejército ucraniano. "El enemigo bombardeó posiciones de las fuerzas de la ’operación antiterrorista’ con la misma intensidad que antes".
Un portavoz militar de Ucrania dijo que 11 soldados habían muerto y 40 resultaron heridos en las últimas 24 horas.
Los combates fueron particularmente intensos en torno a Debáltsevo, un nudo ferroviario que une las dos principales zonas rebeldes, donde los separatistas han utilizado cohetes y artillería para atacar a las fuerzas del Gobierno que mantienen la ciudad en su poder, dijo el comunicado.
Lejos del campo de batalla, surgieron desacuerdos sobre si en el pacto de alto el fuego se incluye una amnistía para los rebeldes o la liberación de un piloto ucraniano detenido por Rusia.
Diplomáticos occidentales dijeron que la Unión Europea aplicaría el lunes nuevas sanciones contra 19 separatistas ucranianos y ciudadanos rusos pese al cese al fuego.
En tanto, los líderes del G7 dijeron que el acuerdo de esta semana ofrece una resolución pacífica a la crisis y amenazó con tomar acciones si no se cumple.
El viernes, el Kremlin dijo que los líderes de Rusia, Ucrania, Francia y Alemania se mantenían en contacto por la crisis de Ucrania, y que esperaba una conversación telefónica el sábado por la noche, informó la agencia de noticias RIA.
El portavoz del Kremlin Dmitry Peskov también dijo que Moscú espera que todos los puntos del acuerdo se puedan cumplir, pero aclaró que Rusia no ha prometido liberar al piloto ucraniano detenido, Nadezhda Savchenko. Su caso sería decidido por un tribunal ruso, dijo el portavoz.
Ucrania, por su parte, dijo que no ha aceptado una amnistía para todos los rebeldes, lo que provocó una airada respuesta de los separatistas.
Las sanciones de la UE y Estados Unidos han generado una intensa presión sobre la economía rusa, que también ha sido golpeada por una caída de los precios del petróleo.