El dia jueves 25 de junio a las 19:00 hrs. se desarrolló la primera asamblea abierta del comité de emergencia de trabajadores de Valparaíso para re agrupar a quienes quieren organizarse por pan, salud y trabajo con un programa para que la crisis la paguen los empresarios y no el pueblo trabajador
Domingo 28 de junio de 2020
A la asamblea asistieron dirigentes sociales de Valparaíso como las trabajadoras gastronómica del barrio puerto, dirigentes de INTEGRA, del área educacional de Valparaíso, técnicos del PCV, trabajadores portuarios despedidos y jóvenes ligados a la comida rápida.
La asamblea la modero el dirigente del sindicato Starbucks Antonio Paez quien contextualizo el momento actual y porque es urgente incentivar la coordinación de las y los trabajadores para que la crisis la paguen los empresarios y no el pueblo trabajador que hoy está siendo atacado con suspensiones y despidos.
En la asamblea se expresaron docentes y trabajaodres de la educación que mencionaron como están organizandoce en este contexto y como los trabajadores de la educación pueden tener un rol activo en la unidad con las familias trabajadores. Se propuso realizar una campaña contra el gobierno con el slogan #ConHambreNoHayClases.
Frente a la realidad nacional y la firma del acuerdo nacional, se discutio un programa por pan, salud y trabajo, adhiriendo al pronunciamiento de cientos de dirigentes sociales y organizaciones para marcar un polo clasista y apuntando a que la crisis la paguen los empresarios y no el pueblo trabajador, dentro de ello se abordó:
1) Luchamos por el trabajo y el pan. Para resguardar las condiciones laborales y de vida de la clase trabajadora, luchamos por la prohibición inmediata de los despidos sin afectar el salario, con un sueldo mínimo de $ 500 mil pesos. A todas y todos los trabajadores informales, independientes y desempleados que se quedaron sin ingresos por la pandemia o que perciben ingresos inferiores a la canasta familiar, proponemos garantizar un salario de emergencia por el mismo monto. Es urgente establecer una jubilación mínima de la misma cifra, derogar el Decreto Ley 3500 y acabar con las AFP para establecer un sistema de reparto solidario. Este plan puede perfectamente ser costeado por impuestos a las grandes fortunas y también a grandes empresas como mineras, forestales, retail, etc. Recordemos que sólo la familia Luksic tiene un patrimonio personal de US$ 13.700 millones.
2) Luchamos por la salud. Ante el fracaso de la estrategia sanitaria del gobierno, es urgente combinar tests masivos, entrega oportuna de los resultados con la efectiva trazabilidad de los casos y residencias sanitarias garantizadas para un aislamiento real, contando con recursos e infraestructura para todas quienes viven o están amenazadas de vivir violencia de género en este contexto. Triplicación del presupuesto a la salud, unificación y nacionalización del sistema sanitario para garantizar infraestructura, camas, ventiladores e insumos de calidad para las y los trabajadores de la salud y evitar contagios. Exigimos el cese de todos los trabajos no esenciales para detener la propagación en los lugares de trabajo, con salario garantizado.
3) Por un plan de lucha a las principales organizaciones sindicales y sociales. La CUT y Unidad Social se mantiene hace meses en una tregua vergonzosa frente al gobierno y en vez de impulsar un plan de movilización para frenar los despidos y la degradación de las condiciones de vida del pueblo, propone mesas de negociación con empresarios y el gobierno. Exigimos un plan de lucha que parta por un paro nacional, en la perspectiva de retomar la huelga general del 12 de noviembre del 2019, única vía para hacer efectivo el Fuera Piñera reemplazar a este gobierno por una verdadera Asamblea Constituyente soberana, en el camino de imponer una salida de fondo al hambre y la desocupación.
4) Rechazamos el acuerdo nacional de Piñera y la oposición. A cambio de aumentar el monto del Ingreso Familiar de Emergencia, quieren desembolsar millones de dólares a favor de los empresarios a través de rebajas de impuestos y subsidios al empleo. Entre cuatro paredes quieren definir qué se puede gastar y qué no de aquí a casi dos años. Es el pueblo quien debe discutir y deliberar sobre los principales problemas que aquejan al país a través de una Asamblea Constituyente libre y soberana.
5) Basta de militarización y represión. Una de las primeras medidas que tomó el gobierno durante la pandemia fue militar el país y declarar un toque de queda absurdo entre las 22 hrs y las 5 am, que no tiene ninguna justificación sanitaria. Lo mismo hizo Piñera en octubre como respuesta a las protestas. Ahora quieren aprovechar la cuarentena para aumentar la represión, persecución contra la primera línea, contra el pueblo mapuche y todo quien pretenda protestar. Hoy más que nunca exigimos el juicio y castigo a los asesinos y responsables de la represión, la libertad inmediata de los presos de la rebelión, fin a la persecución al pueblo mapuche y desmilitarización.
6) Por la coordinación entre trabajadores, desempleados y pobladores. Desde el estallido hasta la fecha se han creado diversas instancias como los comités de emergencia, las asambleas territoriales, comités de salud y seguridad, entre otras iniciativas. Apostamos por unir la fuerza de sindicatos junto con organizaciones territoriales, estudiantiles, del movimiento de mujeres e impulsar instancias de discusión abiertas y democráticas, iniciativas de solidaridad entre trabajadoras y trabajadores, cesantes y pobladores, como también acciones de protesta y en contra de la represión.
7) Para una salida favorable a las y los trabajadores y el pueblo: nacionalización del cobre y los recursos estratégicos. Partidos desde Chile Vamos, la ex Concertación y hasta quienes impulsan el “Pliego popular”, repiten que Chile tiene espacio para mayor endeudamiento fiscal, pero lo que no dicen es que esa deuda pública la termina pagando la clase trabajadora y el pueblo a través de impuestos regresivos como el IVA o mediante ajustes fiscales futuros. Sin embargo, pese a la crisis económica, hoy las empresas mineras tanto nacionales como multinacionales siguen ganando millones, mientras la producción del cobre se mantiene e incluso aumenta en algunas empresas. Lo mismo sucede con la industria forestal. No puede ser que mientras el pueblo pasa hambre, la principal riqueza del país esté en manos de grandes multinacionales y familias como Luksic o Matte, que ganaron con las privatizaciones, saqueando nuestros recursos, explotando trabajadores y contaminando a la población. Esos recursos pueden estar a disposición de la salud, vivienda, trabajo, educación, cuidado al medioambiente. Para una salida de fondo, debemos renacionalizar el cobre y los recursos estratégicos y que las riquezas nacionales sean controladas por la clase trabajadora en beneficio de todo el pueblo.
Dentro de las resoluciones se acordó también poder hacer un llamado a campaña solidaria junto a las trabajadoras del barrio puerto que vienen levantando un comedor en el cerro cordillera para enfrentar unidos desde la clase trabajadora el problema del hambre.
Sobre las jornadas de movilización, se hizo un llamado a participar en la movilización de 1 de junio convocada por los repartidores de aplicaciones a nivel internacional, sumado a las jornadas de manifestación del 2 y 3 de junio.
Se acordó realizar una próxima asamblea para fortalecer la coordinación en
Valparaíso y contribuir a organizar la resistencia a los ataques del empresariado y el gobierno.