El Gobierno y los empresarios siguen dando las espaldas al pueblo trabajador: ofensivo machismo de los empresarios y su muñeca inflable, el aumento de 0% para los trabajadores de Chuquicamata. Ahondan la distancia entre sus privilegios y nuestros padecimientos, y toman definiciones con la mirada en el largo plazo.
Nicolás Miranda Comité de Redacción
Martes 20 de diciembre de 2016
De espaldas al pueblo trabajador
Cada parlamentario de la Nueva Mayoría, junto con la derecha, votó cada proyecto del Gobierno, aunque con gestos vanos de advertencia (como el rechazo inicial al reajuste del sector público, para después aprobarlo).
De espaldas a los estudiantes, acaban de aprobar con la derecha la glosa de gratuidad que beneficia más a las empresas de educación superior. Acaban de presentar las indicaciones al proyecto de reforma educativa, sin que los estudiantes ni siquiera sepan de qué se trata, y con nuevas transferencias millonarias a los privados por medio del CAE aunque se traspasaría a una administración estatal, pero manteniendo el sistema de becas y créditos.
De espaldas a las necesidades de los trabajadores, acaban de cerrar la negociación con los trabajadores de Chuquicamata con aumentos de 0% en sus sueldos. De espaldas a todo el pueblo, lanzan la infame campaña para abrir las puertas a los violadores de los Derechos Humanos de la dictadura, con la declaración del Ministro de Justicia Jaime Campos de otorgarles beneficios carcelarios por enfermedad. Contra las mujeres, los empresarios entregaron su muñeca inflable.
Pero los costos son cada vez mayores. La distancia entre sus privilegios y los padecimientos, necesidades y demandas del pueblo trabajador se acrecienta.
Definiciones de la hora y miradas de largo plazo
Por eso en lo que parece una vuelta de carnero, los senadores del PS, y antes el senador PPD Jaime Quintana, lanzaron duras críticas al Gobierno. Principalmente, criticaron que hayan forzado una votación y acuerdo con la derecha, en la votación de la glosa de gratuidad, antes que buscar acuerdos con la propia Nueva Mayoría.
Por eso, el senador Guillier y nueva estrella electoral de la coalición de Gobierno, en el mismo momento que se revelan sus vínculos con las grandes empresas transnacionales que saquean la minería y los grandes grupos económicos, acentúa su distancia de todos los partidos oficialistas. En esto, incluyó al Partido Radical que lo sostenía, y tuvo que advertirle que iba a necesitar de su plataforma para una eventual campaña.
Definiciones de la (última) hora, como distanciarse de la derecha y afirmar un supuesto carácter ciudadano, que responden a sus intereses electorales, pero que, en el largo plazo, da cuenta de ese abismo que no deja de profundizarse.
En la derecha no es diferente. La mirada en el largo plazo la puso con claridad la UDI: su nueva presidenta Jacqueline van Rysselberghe, definió como “peligrosa” a la izquierda, y en especial a la nueva izquierda que está configurándose
Al interior de las distintas organizaciones de izquierda, comienzan a configurarse sus espacios, y tomar definiciones políticas.
Esta semana que comienza, en las elecciones a Federaciones de la Universidad de Antofagasta y del ex Pedagógico, disputan la presidencia listas integradas por independientes y militantes de la Agrupación Combativa y Revolucionaria (ACR) y Pan y Rosas, de resultados aún abiertos. De ganar las Federaciones, conformarían un bloque con la vicepresidencia de la FECH en el CONFECH ante el debate de la reforma educacional que tomará parte del año próximo, y el rol del movimiento estudiantil. Junto al papel del movimiento de los trabajadores, y al del movimiento de mujeres, con agrupaciones como Alternativa Obrera y Pan y Rosas-Mujer Trabajadora, junto al Partido de Trabajadores Revolucionarios (PTR) proyecta estas fuerzas en el debate abierto ante la crisis de los partidos del régimen al interior de la izquierda, planteando la lucha por la construcción de un partido revolucionario de la clase trabajadora.
Avanzaron lejos en este camino las organizaciones que conforman el llamado Frente Amplio, entre ellas: Revolución Democrática, Movimiento Autonomista, Nueva Democracia, Izquierda Libertaria, Convergencia de Izquierda, Izquierda Autónoma, Partido Poder, Partido Igualdad, Partido Ecologista Verde, Partido Amplio Social de Izquierda (PAIS), Partido Liberal, Partido Humanista. Ya habrían acordado presentar un candidato presidencial y listas parlamentarias comunes, que elegirían mediante primarias. Pero lo principal, son las definiciones tomadas: sobre ampliar su alianza a sectores progresistas, socialdemócratas y liberales; dejar atrás lo que llaman la vieja división izquierda/derecha, por una voz “ciudadana”; seguir el modelo del Frente Amplio de Uruguay, que es la administración benevolente del neoliberalismo en ese país. Es el camino de lo que llamamos en estas páginas neo-reformismo, de profundizar la democracia. Un debate abierto en la izquierda que comienza a cuajar su nueva fuerza, y a ser mirada por la derecha como su enemigo más peligroso.