Este jueves 12 de febrero, fue dado a conocer que el ex agente de la dictadura, Alejandro Sáez Mardones, retomara las salidas dominicales desde Punta Peuco, donde permanece recluido desde 1991 luego que fuese acogido el recurso de protección a su favor.
Cristian Vilches Antofagasta, Chile
Viernes 13 de febrero de 2015
Alejandro Sáez Mardones, es un ex agente de la Dirección de Comunicaciones de Carabineros (DICOMCAR) y ex miembro del “Comando Conjunto”, agrupación que operó entre el 1975 y 1977, creada para perseguir a la dirección del Partido Comunista. Coordinada por los cuatro organismos de inteligencia de las fuerzas armadas, carabineros y civiles de ultraderecha agrupados en Patria y Libertad, sumando la negra cifra de 70 víctimas. Sáez Mardones el año 1995 fue condenado a presidio perpetuo como autor de los secuestros seguidos de homicidio de José Manuel Parada- funcionario de la Vicaria de la Solidaridad, Manuel Guerrero y Santiago Nattino, estos últimos dirigentes de la Asociación Gremial de Educadores de Chile (Agech) -todos militantes del Partido Comunista- y como autor de los secuestros de otras 6 personas, en marzo del 85 en la ciudad de Santiago. Este hecho fue conocido como “Caso Degollados”, debido a la forma en que fueron asesinados: degollados por un cuchillo corvo y dejados en un sitio eriazo camino al aeropuerto Pudahuel. Hoy un memorial con tres sillas vacías recuerda el fatídico hecho. Cabe destacar que el degollador gozaba del beneficio de salida los fines de semana, desde Enero del 2013, cuestión que fue revocada en Octubre del 2014 y repuesta ahora cuatro meses después.
Salidas diarias, impunidad y perspectivas
En Junio del año 2013, Javiera Parada Ortiz y Manuel Guerrero Antequera protestaban frente al Palacio de Tribunales por el otorgamiento del beneficio intrapenitenciario de salida dominical de dos condenados por el secuestro y asesinato de sus padres. Se trataba del ex coronel de Carabineros, Guillermo González Betancourt y el sargento José Fuentes Castro. Ambos también eran miembros de la DICOMCAR y desde Septiembre del 2012 gozaban de salida dominical. Transcurridos cuatro días después de la protesta, fueron beneficiados con el máximo beneficio: la salida diaria.
Todo esto no hace más que corroborar la política de impunidad sostenida todas estas décadas por la Concertación. La integración del Partido Comunista al gobierno no cambia sustancialmente esta situación, al contrario desvía el camino. Hoy la “agenda de derechos humanos” comprende pomposos anuncios como la creación de una Subsecretaria de Derechos Humanos, pero que no logra responder a las históricas ansias de verdad y justicia. Banderas que las agrupaciones de derechos humanos no se cansan de levantar, porque no es solo la represión de la dictadura, sino la represión de esta democracia autoritaria: la militarización del territorio mapuche, la nueva ley antiterrorista, la criminalización de la protesta social.
Ante esta situación, es necesario generar una alternativa independiente del gobierno y de los partidos que lo componen y sustentan. Un camino que vaya por derribar toda la herencia pinochetista y los enclaves antidemocráticos que lo sustentan.