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EE.UU. – CUBA. Delegación de Minnesota tantea negocios en Cuba

Una delegación oficial del estado viajó a Cuba para evaluar negocios, sobre todo en agricultura. La visita ocurrió a solo días de la marcha atrás en las relaciones anunciada por Donald Trump.

Viernes 23 de junio de 2017

La vicegobernadora del estado de Minnesota, Tina Smith, explicó en rueda de prensa en el famoso Hotel Nacional de La Habana, que el viaje llevaba meses planificado y fue "fortuito" que haya tenido lugar inmediatamente después del anuncio de Trump, pero consideró que precisamente por ello cobra mayor fuerza el mensaje de "buena voluntad" que trae a la isla.

Smith llegó a principios de semana a Cuba al frente de una delegación que integra políticos republicanos y demócratas, y empresarios y representantes de las áreas de agricultura, comercio, educación e investigación.

La misión estudió posibilidades de intercambio comercial fundamentalmente en el ámbito agrícola, una de las áreas a las que el "deshielo" impulsado por la anterior administración de Barack Obama abrió las puertas a pesar de que el bloqueo económico de EE.UU. sobre Cuba siguió vigente.

Pese a los anuncios del nuevo ocupante de la Casa Blanca el viernes pasado en Miami, donde planteó la reversión de la anterior política de acercamiento incluyendo la restricción de viajes de norteamericanos a Cuba y el fin del comercio con entidades controladas por las FAR (que controlan el grueso de la economía local), en principio los intercambios comerciales agrícolas entre los dos países se mantienen y Trump no ha mencionado su eliminación.

“El acceso a nuevos mercados en Cuba es una tremenda oportunidad para los productores de Minnesota”, dijo Smith. Hoy en día, el estado norteño vende a Cuba por solo unos 20 millones de dólares. Pero su gobierno y empresarios agrícolas quieren aprovechar el potencial mercado cubano que está obligado a importar el 80% de los alimentos que consume, calculados en 2.000 millones de dólares al año.

Smith consideró que el giro dado por Trump es "un retroceso" con el que no está de acuerdo, una postura que comparte buena parte del sector agrícola de EE.UU. "Gracias al trabajo duro hay una excepción que permite el comercio agrícola, lo que nos da la oportunidad de seguir trabajando".

La funcionaria reconoció, sin embargo, que el anuncio de Trump crea "incertidumbre adicional" para las organizaciones cubanas y para las empresas estadounidenses, lo que dificulta las cosas, "especialmente en áreas relacionadas con el turismo y otros negocios".

Durante su estancia en Cuba la misión institucional de Minnesota se reunió con responsables de los ministerios de Agricultura y de Asuntos Exteriores visitaron cooperativas agrícolas, mercados, y el Instituto de Investigación Animal, y se entrevistaron con miembros de la Asociación de Pequeños Agricultores.

Desde que en diciembre de 2014 se anunció la reanudación de relaciones entre Cuba y EE.UU., han sido numerosas las misiones institucionales y comerciales de estados del país vecino que han viajado a la isla para estudiar las posibilidades de negocio.

Este año visitaron Cuba los gobernadores de Colorado y Misisipi, y antes lo hicieron, al frente de misiones institucionales, los de Nueva York, Arkansas, Carolina del Norte, Virginia, Texas y Virginia Occidental.

El actual secretario de Agricultura de EE.UU., Sonny Perdue, apoyó a mediados de mayo mantener y ampliar el comercio agrícola con el país caribeño. Lo hizo en el marco de un proyecto de ley presentado por Rick Crawford (diputado republicano por el estado de Arkansas), que propone desarrollar el comercio con Cuba y poner un impuesto del 2% sobre las transacciones para cubrir indemnizaciones por expropiaciones realizadas desde la revolución de 1959.

Por su parte, el mismo viernes 16/6 la Cámara de Comercio de los Estados Unidos “lamentó” la decisión del cambio de política hacia Cuba que anunció Trump. “Desafortunadamente, los movimientos de hoy en día limitan la posibilidad de un cambio positivo en la Isla y arriesgan a ceder oportunidades de crecimiento a otros países que, francamente, no pueden compartir el interés de Estados Unidos en una Cuba libre y democrática”, manifestó en un comunicado oficial.

Son algunas señales que marcan las contradicciones y límites de la nueva política que anunció Trump rodeado por la línea más dura y reaccionaria del exilio cubano. A la vez, son una muestra clara de la estrategia que guiaba el giro histórico de Obama en 2014: el avance del capitalismo sobre la mayor de las Antillas.