El pasado lunes el personal de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento del estado de Chihuahua inició con los primeros 150 cortes en domicilios de usuarios del municipio de Delicias, priorizando el recurso monetario sobre el derecho humano al agua.
Maestra Teresa Aguilar Maestra de secundaria, Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase
Jueves 22 de julio de 2021
La comunidad de Delicias en Chihuahua tomó especial relevancia por ser el sitio dondela Guardia Nacional asesinó a la luchadora en defensa del agua, Jessica Silva e hirió de gravedad a su esposo, Jaime Torres, luego de la movilización en contra del vaciamiento de la presa La Boquilla por el Tratado de Aguas entre México y Estados Unidos.
Enrique Ortiz Natividad, director del área comercial de la Junta Municipal de Chihuahua, señaló que unas 22 mil cuentas domésticas del municipio de Delicias presentan adeudos en sus pagos, lo que representa a casi la mitad de las 49 mil registradas, por lo que, desde el pasado lunes iniciaron con los primeros 150 cortes en domicilios, como ya ha sucedido en el resto de los municipios de Chihuahua.
El mismo funcionario también mencionó: “Hemos estado invitando desde octubre del año pasado, a regularizar el pago de sus cuentas a todos los usuarios domésticos, pero esto se ha venido agravando y la gente dejo de acudir”.
Sus declaraciones nos muestran la falta de un plan económico real para afrontar la crisis agudizada con la pandemia, puesto que no depende solo de la voluntad de los pobladores de pagar o no para recibir el suministro de agua. Dejando en evidencia que este recurso cada vez se trata menos como el derecho humano que es y más como una mercancía que ahora cotiza en la bolsa de Wall Street.
La falta de agua se suma a la carga de desafíos que debe soportar el pueblo trabajador, en medio de la crisis sanitaria y económica, expuestos al trabajo en riesgo y a un sistema de salud pública deficiente y al despojo de los recursos públicos que acaparan las castas empresariales para su propio beneficio con el respaldo de los gobiernos en turno.
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El acaparamiento de la minoría, la escasez de la mayoría
Mientras más del 30% de los hogares mexicanos padecen a diario cortes o tandeos en el suministro del agua, de los 653 acuíferos que hay en el país 115 están sobreexplotados y 99 tienen concesiones dadas por parte de Conagua a algunos de los llamados millonarios del agua.
41 millones de mexicanos carecen de acceso diario al agua potable y 8.5 millones no tienen acceso a ella en sus hogares, el 30 % de la población debe abastecerse por medio de pipas.
Aunado a esto, el trasvase de los ríos Colorado y Bravo entre México y Estados Unidos, debido al Tratado de Aguas Internacionales de 1944, ha deteriorado el ecosistema de la región contribuyendo a la sequía, que se ha ido a extremos nefastos en tres ocasiones desde mediados de la década de los 90.
Los recortes de agua involucran la cuestión de la salud, pues provocan la falta de higiene y alimentación saludable que en medio de la crisis sanitaria actual, recrudecida con la pandemia, es un crimen que atenta doblemente contra la vida de la población que no sólo se vería más expuesta al contagio del virus, sino a otras diversas enfermedades que han pasado a segundo plano por la premura de la atención de la Covid.
Actualmente la comunidad de Delicias no ha sufrido un repunte álgido de contagios como se ha visto en otras entidades de Chihuahua, manteniéndose con cerca de 2 mil 520 contagios; sin embargo, el recorte del agua puede elevar las cifras de contagios y causar una catástrofe.
Mientras sigamos dejando la administración del agua en manos de las instituciones que privilegian el acaparamiento de unos cuantos, el abastecimiento del agua tendrá un costo monetario impuesto. Tratar al agua como un derecho y no como un negocio depende de las y los trabajadores, quienes podemos cambiar este enfoque e impedir el deterioro ambiental del planeta que heredaremos a las próximas generaciones.