Esta semana, el legislador bonaerense intervino en la sesión de la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires repudiando la represión contra los manifestantes colombianos y exigiendo el cese del bombardeo sobre el pueblo palestino por parte del Estado de Israel. Compartimos su discurso.
Viernes 14 de mayo de 2021 18:30
En la sesión de este jueves en la Legislatura provincial, el diputado de la banca de izquierda, Claudio Dellecarbonara, pidió la palabra para sentar posición contra la brutal represión que viene descargando el gobierno del presidente Duque en Colombia contra miles de manifestantes que reclaman en las calles, y también exigiendo el cese del bombardeo sobre el pueblo palestino, por parte del Estado de Israel.
"Desde hace dos semanas venimos viendo en Colombia combativas movilizaciones protagonizadas por las masas que enfrentan la contrarreforma tributaria del presidente derechista duque. Se mantienen en las calles de Bogotá, Medellín y Cali, que se ha convertido en el epicentro de las protestas con mayores tendencias a la auto organización. frente a estas masivas movilizaciones, el gobierno ha respondido de manera criminal desatando una feroz represión con la consecuencia hasta el momento de más de cuarenta y siete de muertos, más de trescientos desaparecidos y cientos de heridos.
La potencia del pueblo colombiano tuvo su primer triunfo en el retiro de la reforma tributaria y en la renuncia del ministro de hacienda. si la movilización continúa y siguen en las calles es porque las razones son profundas. Durante la pandemia, de manera similar al resto de américa latina, en Colombia aumentó la pobreza, la informalidad laboral, la desocupación y el hambre. Todos estos sufrimientos populares se mantienen y se profundizan. Las movilizaciones actuales son superiores a las de los últimos años y se comparan con el “bogotazo”.
Junto a la movilización de la clase trabajadora, el movimiento estudiantil, el apoyo de la “minga” indígena, de los campesinos, se destaca hoy la combatividad una juventud precarizada, desocupada, informal de las barriadas populares que está en la primera línea de combate contra las represivas fuerzas especiales como el ESMAD.
En estos días se viven momentos decisivos para el pueblo colombiano. Se buscó estigmatizar como “vándalos”, “saqueadores” y “terroristas” a los manifestantes, para separarlos del conjunto de la población y legitimar la represión. Así, acorralado por la movilización popular, el gobierno mantiene un llamado a un “diálogo”. Esta política ya la vimos en otras oportunidades en nuestra región. Cada vez que los gobiernos se sienten contra las cuerdas, buscan ganar tiempo. Para esto, cuentan con el auxilio de las burocracias sindicales, estudiantiles, o de los movimientos sociales. Buscan así descomprimir y debilitar el proceso de movilización.
Además siempre hay sectores de la oposición política dispuestos a colaborar en la trampa de ese diálogo. Hoy los representa Gustavo Petro en Colombia. El gobierno de Alberto Fernández esperó las críticas de Biden para pronunciarse, aunque muy tibiamente contra lo que se limitó a denominar una “singular violencia institucional”. Mientras tanto el pueblo trabajador no baja los brazos. El verdadero camino para triunfar es la unidad entre los distintos sectores de trabajares, estudiantes, campesinos, las clases medias y la convocatoria a un huelga general detrás de la consigna “fuera duque” hasta conseguir la caída del gobierno.
El imperialismo norteamericano, por más que lo quieran disfrazar de progresista y distribucionista, el único lenguaje que conoce para mantener su dominio es el de las armas. En la actualidad, Colombia es el segundo país a nivel mundial en recibir apoyo militar por parte de los Estados Unidos, después del estado terrorista de Israel. Detrás de la excusa de combatir el narcotráfico, lo que han buscado sistemáticamente es asesinar y perseguir a referentes y líderes populares, obreros y campesinos.
Esta semana, a miles de kilómetros estamos asistiendo a otra ofensiva imperialista contra los pueblos. Las masacres contra el pueblo palestino en la Franja de Gaza efectuada por los bombardeos de Israel, mientras el ejército ataca a palestinos que resisten a los desalojos en Jerusalén, ya se han cobrado la vida de más de ochenta y ocho personas, muchos de ellos niños. Como era de esperar, la oposición macrista apoyó el despliegue militar de Israel, son sus más fieles servidores. Para no quedarse atrás, desde cancillería mostraron su nivel de sumisión, poniendo un signo igual entre la resistencia palestina y el ataque sionista, al que solo se lo critica por “desproporcionado”.
Desde el PTS en el Frente de Izquierda Unidad, tenemos el orgullo de ser la única fuerza política que ha organizado la manifestación del repudio a la represión en Colombia. Y denunciamos sin reparos la masacre que está ocurriendo en medio oriente contra el pueblo palestino, exigiendo la ruptura de relaciones del gobierno nacional con el estado de Israel. Nuevamente planteamos que es preciso profundizar la movilización en todo el mundo en repudio a esta masacre.
Viva la resistencia del pueblo palestino!
Viva la rebelión popular en Colombia! Fuera Duque!"