A pesar de las bajas temperaturas, continúa la peor epidemia que haya sufrido la Argentina, que ya habría causado 11 muertes. Especialistas critican el silencio de las autoridades.

Alfredo González @Alf_Gonzalez_
Martes 17 de mayo de 2016
La peor epidemia de dengue en la historia de la Argentina, que comenzó en diciembre del año pasado, sigue su curso. Según los especialistas, es imposible conocer el número de casos totales, debido a que existe un enorme sub-registro. Hasta ahora, se le atribuyen 11 muertes, número que puede seguir aumentando. Pero desde el Gobierno Nacional existe un silencio sepulcral, sin que se tomen medidas frente al brote.
La situación actual de la epidemia de dengue en la Argentina es una incógnita. O, mejor dicho, se sabe que existe circulación de virus, que los casos aumentan y superan ampliamente al brote epidémico de 2009, pero nadie sabe cuántas personas han sido afectadas.
Según el propio viceministro de Salud de la Nación, Néstor Abel Pérez Baliño “el número total de afectados ya no tiene valor”, debido a las dificultades para el registro. Aún así, el ministro de Salud de la Nación, Jorge Lemus, habló de “unos 30.000 casos”. Pero los números que ofrece Lemus son engañosos. Muchos pacientes no son diagnosticados, muchos casos no se registran y los departamentos de Epidemiología están sobrepasados para el procesamiento de datos. Además, ya no se realizan pruebas confirmatorias para el diagnóstico, por lo que muchos casos de dengue quedan sin diagnosticar ni registrar. Los especialistas hablan de más de 100.000 casos, distribuidos en todo el país. Nadie puede asegurar si se trata de 150.000 o 250.000 personas afectadas.
Lo que está claro es que la respuesta oficial brilla por su ausencia. Después de tímidas campañas para eliminar al mosquito transmisor (la llamada “descacharrización”) a finales del año pasado y principios de este, la cartera nacional de Salud se sumió en el silencio. No existieron campañas masivas de distribución de repelentes, ni eliminación sistemática de reservorios, ni fumigaciones para bloqueo epidemiológico. Once muertes más tarde, la política de hacer “cómo que no pasa nada” del Gobierno Nacional es cada vez más perversa.
Vea también:
Dengue: Argentina atraviesa su peor epidemia
Síntomas y cómo prevenir la enfermedad por el virus del dengue

Alfredo González
Rosarino, médico y militante del PTS, escribe habitualmente sobre Salud en La Izquierda Diario.