Son cuatro los barrios afectados por un basural sobre el Río Suquía. La Izquierda Diario habló con Iván y Florencia sobre el trasfondo de lo que viven día a día.
Noel Argañaraz Estudiante de la UNC - Legisladora del FIT (MC) en Córdoba
Viernes 22 de julio de 2016
Hace años que los vecinos vienen denunciando y exigiendo una solución al problema del vertido de basura. Desde el municipio y la provincia solo ponen paliativos a la situación pero no resuelven la cuestión de fondo.
“Hace años que está el basural aquí, en plena zona residencial” cuenta Iván de Muller. Efectivamente atrás de las casas de los vecinos, la costanera se ha transformado en un gran basural que afecta a todos los barrios de la zona: Maldonado, Campo la Rivera, Villa Inés y “La Bajada”.
En el barrio se conjugan varios factores que por momentos tornan la situación de la basura insostenible para los vecinos. El barrio no cuenta con servicio de recolección de residuos y tampoco ningún centro cercano para el vertido de la basura. Como si esto fuera poco, camiones de empresas privadas van y vuelven descargando una gran cantidad de escombros en algunos predios del barrio.
Ante esto, son los mismos vecinos que se organizan y utilizando material reciclado del basural intentan hacer un vallado para limitar el acceso a los camiones. A pesar de esto vuelve a ocurrir lo mismo.
Florencia, otra vecina comprometida con la problemática comenta, “son camiones de empresas privadas que descargan escombros. Por ejemplo, el sábado desde el concejo barrial se organizó con las mismas cubiertas que se tiran, hacer un vallado para evitar el ingreso de los camiones. Mientras trabajábamos vino un camión privado de construcciones de piscinas a tirar todo el escombro que tenía encima del basural, siendo que esas empresas tienen a donde descargar, y hasta pagan para eso”.
En Campo la Rivera, otro de los barrios afectados, no ingresan los camiones recolectores de basura, y son los carreros los que quienes cumplen la función de recolección y vertido para que finalmente la Municipalidad retire la basura. Pero en el barrio pueden pasar días sin recolección. “Una cosa es un trabajo de un carrero, pero que vengan los camiones de empresas privadas a tirar acá, en otro barrio, sólo porque nadie controla y porque estamos marginados por el Estado, está mal”, agrega Florencia.
Iván y Florencia cuentan que si bien la municipalidad limpia la costanera, la falta de regulación del suelo urbano sumado a que no hay ningún control, permite que la basura se sigua acumulando. “Incluso fábricas de cartones del propio barrio tiran acá para no gastar en traslado” dice Iván. Los vecinos cuentan que si bien ellos vienen articulando el trabajo con diferentes escuelas para concientizar sobre la necesidad del reciclaje e higiene, aun así no hay programas de reciclajes y la problemática continúa”.
Al igual que como en a muchos barrios de la periferia, la Córdoba de Schiaretti y Mestre le niega el acceso a una ciudad digna a miles de familias. Florencia lo describe bien cuando dice que “Es el mismo Estado el que genera esta situación, traslada barrios enteros para marginarlos aquí”. Iván completa que en todos los barrios del este de la capital “no tenemos acceso a la salud y el transporte es muy limitado, en esta zona viven entre 7.500 y 9.000 personas”.