Tan sólo treinta médicos siguen vivos al este de la ciudad de Alepo, donde viven más de 250 mil personas, incluyendo 85 mil niños, denunció hoy el pediatra sirio Abd Arrahman. Hoy dejó de funcionar otro hospital tras un bombardeo.

La Izquierda Diario @izquierdadiario
Lunes 26 de septiembre de 2016 12:28
30 médicos y 250 mil personas en una ciudad devastada por los bombardeos
El pediatra sirio Abd Arrahman, representante de la Asociación Médica Siria, denunció en la mañana del lunes, luego de que otro hospital fuera bombardeado, que al este de la ciudad de Alepo sólo quedan 30 médicos, y viven 250 mil personas, un tercio de los cuales son niños. Además, las escasas unidades sanitarias que quedan en pie se encuentran en pésimas condiciones y sin recursos.
Entre los médicos sobrevivientes hay sólo dos pediatras, además de cuatro obstetras, muy pocas enfermeras y casi sin material esencial para atender a los heridos de los bombardeos que se produjeron en la última semana en Alepo.
El hospital Omar bin Abdelaziz de Alepo, del barrio asediado de Maadi, quedó hoy fuera de servicio tras un bombardeo que causó un número indeterminado de heridos, según activistas.
Desde esta ciudad, el activista Abu Muyahed al Halabi, de Red Sham, afirmó a la agencia de noticias EFE que fueron aviones rusos los que atacaron este centro sanitario y que "solo ha habido heridos leves, entre los que hay algunas enfermeras y médicos".
Según el médico Arrahman, en los últimos días se ha documentado 280 muertos en el área sitiada de Alepo y sólo este domingo hubo 400 heridos, entre los cuales figuraban 61 niños.
Arrahman aclaró que ninguno de los hospitales que siguen brindando atención médica cumple con los estándares internacionales y algunos son incluso casas acondicionadas para recibir enfermos y heridos. Desde que comenzó la guerra, fueron bombardeados 382 centros de salud.
"Más de la mitad de doctores han abandonado Siria desde que empezó la guerra (abril de 2011) y su número en Alepo se reduce cada vez más", lamentó el pediatra, tras afirmar que hace tres meses había noventa médicos trabajando en el este de la ciudad.
"Hay médicos sirios dispuestos a ir a Alepo para atender a la gente, pero el cerco militar les impide hacerlo", explicó Arrahman, quien brindó su testimonio ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU que se reúne en Ginebra.
"En Alepo el objetivo claro es destruir todo el sistema sanitario", denunció Arrahman, quien cuenta con el respaldo de la Sociedad Médica Sirio-Americana y de la ONG Médicos para los Derechos Humanos.
Luego del fracaso (previsto) de la tregua acordada por Estados Unidos y Rusia, los bombardeos del régimen de Al Assad continúan, mientras la situación es crítica en el este de Alepo y la entrada de cualquier ayuda exterior está totalmente bloqueada, agravando el desastre humanitario en el que están sumidas cientos de miles de personas.