Este martes una comisión del Senado brasileño rechazó la reforma laboral impulsada por el gobierno. Temer salió a decir que garantizará su aprobación. El 30 de junio se convocó una huelga general.
Miércoles 21 de junio de 2017 11:34
En un nuevo duro golpe al gobierno de Michel Temer, una comisión del Senado brasileño rechazó el martes el proyecto de reforma laboral impulsada desde el gobierno. Si bien la definición de la comisión no acaba con el proyecto de ley, muestra que el apoyo a su gobierno se ha debilitado en extremo.
La propuesta, rechazada por la comisión de Asuntos Sociales por 10 votos contra 9, pasará ahora a la comisión Constitucional y la de Justicia antes de ser votada por el pleno, dijo Ricardo Ferraco, el senador autor del proyecto de ley. Ferraco afirmó que espera que la legislación sea aprobada a fines de junio.
El revés en la comisión del Senado se suma a las acusaciones contra Temer por haber recibido sobornos millonarios, lo que ha mermado su apoyo en el Congreso para aprobar este tipo de planes de ajuste y austeridad. Además de la reforma laboral, aún está en danza el proyecto gubernamental para modificar el sistema de pensiones. Un ataque que es absolutamente antipopular entre los trabajadores y el pueblo brasileño.
"Puede que la reforma laboral todavía pueda aprobarse, pero esta derrota muestra que el Gobierno tendrá dificultades para aprobar los cruciales cambios a las pensiones", dijo Juan Jensen, socio de 4E Consultoria, con sede en Sao Paulo.
Temer intenta dar confianza
Tras el anuncio de la resolución en el Senado los mercados temblaron. El dolar subió frente al Real y la Bolsa de Valores se derrumbó, mostrando la preocupación entre los empresarios y banqueros sobre la capacidad de Temer para poder pasar estos ataques, que consideran cruciales.
En este escenario, el golpista Temer y sus aliados salieron a tratar de calmar los ánimos y a afirmar que la reforma laboral será votada en el parlamento.
El presidente del Senado, Eunício Oliveira (del oficialista PMDB), restó importancia a la derrota sufrida en la Comisión de Asuntos Sociales (CAS), "la comisión es un espacio de debate, pero la decisión final estará en el Parlamento", dijo. De acuerdo con el Presidente del Senado, se espera que la reforma laboral llegue al pleno de la Cámara Alta el 28 de junio.
Desde Moscú, Temer convocó a una conferencia de prensa de último minuto, en la que sólo respondió a las preguntas acerca de la decisión de la Comisión del Senado. Allí expresó su confianza en que el gobierno puede revertir la actual derrota y aseguró que "El Pleno decidirá y allí el gobierno va a ganar. Es una mayoría simple."
La aprobación de la reforma laboral supondría la reducción de los salarios, el aumento de jornada, la precarización de los contratos de trabajo sin derechos: como el seguro de desempleo, vacaciones o aguinaldo. Además de esto, sigue en marcha el proyecto de reforma de las pensiones que en la práctica significaría que una gran parte de los trabajadores ni siquiera llegue a jubilarse.
Temer sufre esta derrota a pocos días del llamado a una nueva Huelga General para este 30 de junio. Existe una posibilidad de que los trabajadores puedan derrotar las reformas del gobierno golpista: la organización en cada lugar de trabajo y la necesidad de tomar la huelga general en sus propias manos mediante comités que reúnan a cientos de personas en cada fábrica, escuela y barrio.
La huelga del 30 podría ser aún mayor que la del último 28 de abril, y puede hacer realidad la necesidad de acabar no solo con las reformas en curso sino con el propio gobierno del golpista Temer.
Se puede seguir toda la información sobre la preparación de la huelga general en la página de Esquerda Diario.