El gobierno represor de Manuel Velasco Coello reprime y desaloja a maestros de escuelas secundarias de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) de Chiapas, que mantenían un plantón en la Plaza en exigencia de el pago de adeudos y salarios.

La Izquierda Diario México @LaIzqDiarioMX
Martes 11 de julio de 2017
Foto: Agencia Proceso
Con un operativo de más de 350 elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, policía estatal y municipal, el gobierno de Manuel Velasco Coello desaloja durante la madrugada de este martes a cientos de maestros que se mantenían en plantón en el centro de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
Según los medios locales, durante la represión se detuvo a 34 hombres y 10 mujeres docentes que participaron de las protestas, cuya principal exigencia es el pago de más de 150 millones de pesos por concepto de salarios, interinatos y recategorización que el gobierno priista no ha liquidado desde el 2013, cuando el movimiento magisterial protagonizó la lucha contra la Reforma Educativa a nivel nacional.
Las autoridades estatales han comunicado hasta el momento que los detenidos fueron transladados a la Fiscalía Estatal “donde determinarán su situación jurídica conforme a derecho”. Son las palabras preferidas de los que orquestan la represión contra aquellos que dedican gran parte de su vida a enseñar y educar a los hijos de trabajadores del país.
La acción del gobierno de Velasco Coello es ilegal frente a la protesta de los maestros que además, según señala el secretario de Trabajo y Conflicto de Escuelas Secundarias Técnicas, Alejandro Ovando Rodríguez se da en el marco de un paro de labores acordado entre los docentes desde el pasado 3 de julio.
La exigencia de las organizaciones sociales, sindicales, estudiantiles y de derechos humanos en el país debe levantar la denuncia contra el desalojo de maestros y por la libertad inmediata de los 44 detenidos. Asimismo, debe fortalecer las demandas del magisterio chiapaneco, que el próximo 20 de julio convoca a una jornada de movilización en la región sur-oeste por la abrogación de la Reforma Educativa que viola los derechos de los maestros, así como por la reinstalación de los maestros cesados a nivel nacional; por el cese al ataque contra las normales rurales del país y por la presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa.