En su mensaje de fin de año, el General Director de Carabineros, Ricardo Yañez, se refirió a las labores de la institución durante la pandemia y señalando "queremos ser mejores carabineros a la altura de los que Chile necesita y espera de nosotros”. Un discurso bastante hipócrita, habiendo múltiples casos de violaciones a los derechos humanos de por medio.
Lunes 4 de enero de 2021
Sin duda estos últimos años una de las instituciones más cuestionadas por la población, ha sido Carabineros, que estando involucrados en una serie de casos de corrupción, y violaciones a los Derechos Humanos, generan un gran repudio en amplios sectores de la sociedad.
Sin embargo, contra este clima de rechazo, y haciendo uso de la hipocresía que caracteriza la institución represiva, el Director General de Carabineros, Ricardo Yañez, dio el clásico mensaje de año nuevo, en el cual señaló estar “orgulloso” del trabajo efectuado por Carabineros durante la pandemia por el COVID 19.
A la vez manifestó, que los altos mandos uniformados, a quienes van dedicadas estas palabras, se convertirán en “colaboradores activos” del proceso de reforma en la institución, que dará comienzo este 2021.
Como si no fuera suficiente, buscó articular este discurso con una suerte de “avances”, aludiendo a la “Comisaría Virtual”, plataforma con la que han contado durante este periodo en materia de permisos por parte de la ciudadanía. Y al mismo tiempo manifestando colaboración con aquellas personas que se han encontrado en “situación de calle”, manifestando un tipo de orientación “comunitaria”.
Ya como broche de oro señaló "queremos ser mejores carabineros a la altura de los que Chile necesita y espera de nosotros” de acuerdo al medio Publimetro.
El mensaje hipócrita de Carabineros
Cuando se trata de lavar su imagen, Carabineros no duda en utilizar todas las herramientas posibles, para intentar ubicarse del lado de los sectores más precarizados y humildes de la sociedad. Pero lo que ha quedado demostrado durante los últimos años, es su rol central sosteniendo al gobierno criminal de Sebastián Piñera, en base a la represión y persecución de quienes protestan y se manifiestan.
Las múltiples violaciones a los derechos humanos, entre ellas traumas oculares, agresiones e incluso muertes productos del accionar policial, sólo expresan la descomposición de una institución, que permanentemente se encuentra vinculada a casos de corrupción, y de la cual amplios sectores de la población, han manifestado un enorme rechazo.
Cualquier tipo de reforma, sólo reoxigena una institución que gozando de enormes privilegios y un financiamiento descomunal que mantiene instrumentos de represión y coerción social, hoy busca posicionarse como una entidad de servicio público.
Se vuelve fundamental por tanto manifestar y luchar por su disolución, promoviendo la autor-organización de la clase trabajadores, comunidades y sectores populares, en que resguardando los intereses del pueblo trabajador, construyan alternativas mucho más eficaces y realmente solidarias de la seguridad e integridad de quienes mueven la sociedad. Y no manteniendo un régimen que perpetúa este modelo de miserias para las grandes mayorías, mientras un puñado de familias se enriquece a costa de su trabajo, y cercenando sus derechos.