Desde el pasado jueves 17 de Octubre, vimos la irrupción de miles de estudiantes, trabajadores, mujeres y de la población en general tomando las calles de las más importantes ciudades de Chile; desde México nos solidarizamos y apoyamos la movilizaciones.
Agrupación Juvenil Anticapitalista @AgJuvAnticapMx
Viernes 25 de octubre de 2019
Desde el pasado jueves 17 de Octubre, vimos la irrupción de miles de estudiantes, trabajadores, mujeres y de la población en general tomando las calles de las más importantes ciudades de Chile; desde México nos solidarizamos y apoyamos la movilizaciones.
Casi como si fuera un anuncio de los tiempos que vienen, en Chile, miles salieron a movilizarse en contra del alza del pasaje del metro, iniciado por estudiantes de secundaria y bachillerato- secundarios en el país sudamericano- fue retomada rápidamente por amplias capas de la sociedad.
El viernes 18, más de 70 estaciones del metro Santiagueño estaban totalmente destruidas, después de la feroz represión que derivó en un colapso total del sistema de metro, así como de las vías terrestres de la capital chilena.
La revuelta se convirtió rápidamente en una rebelión cuando Sebastián Piñera anunció la cancelación del aumento del pasaje del metro, mientras se anuncia la aplicación de la Ley de Seguridad Interior del Estado -en los hechos decretando el estado de sitio-, cuya procedencia es parte de la legislación que perduró después de la dictadura pinochetista, y cuya última entra en acción había sido en 1987.
Los militares tomaron el control de la periferia santiagueña, lo anterior tuvo una respuesta de repudio masivo, miles salieron a la calles no sólo en el centro de Santiago, sino en todas las comunas de la capital. Verdaderas batallas tuvieron lugar entre los pobladores de la periferia y las fuerzas policiales y armadas, teniendo que retroceder en Maipú y extendiendo la rebelión al resto del país.
Militares, toques de queda, secuestros de activistas y militantes, tortura sexual, ejecuciones a manos de carabineros y fuerzas armadas no han bastado para sofocar a las feroces movilizaciones que han dejado ya una herida profunda en el régimen heredero de la dictadura.
Hemos sido testigos de verdaderas jornadas revolucionarias, que pese a tener direcciones timoratas o que presionados por la base llamaron a la huelga este 23 y 24 de octubre, han mostrado la incapacidad del Estado por contener el descontento, sumando a la causa popular a los sectores de la clase media y que generalmente son base de apoyo de la derecha, siendo aún más importante por la extensión nacional y la verdadera crisis en el que la "joya neoliberal" que significaba Chile para el capitalismo se encuentra.
El saldo de esto han sido 18 asesinatos, más de 2 mil detenidos, movilizaciones que ya se estiman en millones de personas en las calles, como en la jornada de huelga general, sin embargo, hay sectores que se niegan aún en romper con el régimen político chileno y han servido de su pata izquierda, llamando al diálogo con el gobierno y cuestionando tibiamente la militarización de absolutamente todo el país.
Como muestra es el Frente Amplio (FA) y el Partido Comunista (PC) que en los hechos vienen pactando con el gobierno para evitar que se profundice la rebelión, como expresan las declaraciones de Camila Vallejo (diputada del PC) diciendo que “el problema no es el gobierno”.
Piñera ha tenido que anunciar una “agenda social” donde busca aumentar el salario y dar unos centavos más a las paupérrimas pensiones de los jubilados chilenos, mismas que ha dejado que sean saqueadas, emulando la fórmula de Macron para intentar contener las movilizaciones de los chalecos amarillos en Francia.
Desde la Agrupación Juvenil Anticapitalista en México, llamamos a seguir el ejemplo de la juventud, las mujeres y los trabajadores chilenos que han puesto un ejemplo de cómo enfrentar la militarización de nuestros barrios y calles, mientras enfrentan los planes que buscan que las grandes mayorías paguemos los platos rotos de la crisis económica, pasando de cuestionar el aumento del pasaje del metro a cuestionar al régimen político y los 30 años de herencia de la Dictadura de Pinochet.
Sólo una huelga general, coordina e impulsada desde las bases de los grandes sindicatos, en unidad con estudiantes y sectores populares puede derrotar al gobierno derechista de Piñera, haciéndolo caer, imponiendo el regreso de las FFAA a sus cuarteles y donde la movilización imponga una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, donde ninguno de los partidos de los empresarios y la burguesía tengan cabida, en perspectiva de poner en pie un gobierno de los y las trabajadoras chilena.
Sólamente con la clase trabajadora al frente y mediante sus métodos de lucha logrará el pueblo chileno tirar a Piñera y acabar de una vez por todas con la herencia de la dictadura, contra la cual ya en tres ocasiones la juventud pingüina se ha rebelado.
Desde México seguiremos sumándonos a las acciones en solidaridad y en repudio a la brutal represión, combativos y revolucionarios saludos enviado desde la tierra de Villa y Zapata, pronunciándonos por la victoria de las movilizaciones en Chile.
Saludamos a nuestra agrupación estudiantil hermana, Vencer que interviene desde las escuelas para pelear la unidad con los y las trabajadoras, y a los militantes de nuestra organización hermana, el Partido de Trabajadorxs Revolucionarixs, impulsores de la red de diarios en 8 idiomas La Izquierda Diario, que viene dando cobertura minuto a minuto de la rebelión chilena.