Desde la noche del sismo, la vida de cientos de miles de personas en Oaxaca y Chiapas se ha paralizado.

Sulem Estrada, maestra de secundaria Agrupación Magisterial Nuestra Clase y Pan y Rosas
Jueves 14 de septiembre de 2017
Desde la Agrupación Nuestra Clase vimos necesario acudir en su ayuda, pero somos maestras y para la Reforma Educativa no es justificable faltar a las escuelas para asistir en esta catástrofe nacional, por lo que hemos decidido llevar una moción a la Asamblea de Coordinación de las Secciones 10 y 11 del sábado 9/9 para “Que cada escuela de la ciudad se convierta en un centro de acopio”, la cual fue votada en dicha asamblea y la estamos llevando adelante.
En Chiapas hay más de cien mil casas con daño total; en Oaxaca, Juchitán y los pueblos aledaños quedaron destruidos casi por completo; alrededor de 450 mil fueron las familias afectadas en Chiapas y 800 mil pobladores en Oaxaca.
Me pregunto ¿no es justificación suficiente para que podamos acudir organizados en ayuda de nuestros hermanos que lo han perdido todo? Somos aproximadamente 2 millones de docentes y podemos prestar nuestras manos para asistir a donde aún no han recibido ayuda por falta, precisamente, de manos disponibles. Son 13 mil las escuelas cuya estructura aún no ha sido revisada; podríamos asistir pedagógicamente a los niños y adolescentes en centros de apoyo creados para tal fin, siendo de gran ayuda para que los más pequeños no sientan tan brutal el cambio en sus vidas.
Mostrando el camino, la Sección XXII ha convocado a los 83 mil docentes que la integran a llegar a los pueblos en brigadas emergentes, pero nada es suficiente mientras la ayuda del gobierno federal solo llega cuando hay cámaras de televisión, y es utilizada como campaña electoral.
El gobierno ha militarizado las zonas afectadas aplicando el plan de emergencia DN-III, desplegando 3 mil militares y 500 policías federales, para hacer respetar la propiedad privada. Las despensas que acercan son insuficientes según han denunciado los pobladores. Hay zonas a las que nadie ha llegado más que los brigadistas magisteriales, pero el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong se jactó por twitter ayer diciendo “se levantaron en Oaxaca 12 mil 500 censos de viviendas afectadas por el sismo para iniciar la reconstrucción de los hogares”.
Vuelvo a preguntarme… ¿a 6 días de la catástrofe el estado nacional tiene solo 12.500 viviendas censadas? Y si estos son sus tiempos, ¿cuándo llegaría la reconstrucción? ¿Será que la planifican para los meses próximos a las elecciones?
Usan su tiempo como funcionarios para crear calumnias
Aurelio Nuño Intenta cubrir su extremada desidia e inutilidad inventando que, desde la Sección XXII, instan a impedir el paso del personal de la Secretaría de Educación Pública (SEP) evitando la revisión de la infraestructura de escuelas; como parte de su campaña permanente de desprestigio les dice que “no es momento de divisiones”, cual perversa ironía, ya que el mismo día del sismo las fuerzas de seguridad de Oaxaca y Federales molieron a golpes a maestras y maestros, destrozaron caras con sus botas persiguiéndolos como delincuentes por manifestarse en repudio a la visita de Enrique Peña Nieto, -éste no llegó al estado para dar solución a los problemas de las comunidades como fue denunciados por la población más pobre y el mismo magisterio-, sino para pactar la entrega, a los empresarios de la zona y de transnacionales, de las tierras y recursos naturales que el pueblo oaxaqueño viene impidiendo aguerridamente desde hace años. Prueba de ello es que los recursos para la reconstrucción de las escuelas provendrán del programa Escuelas al 100, es decir, serán obtenidos con bonos de deuda que deberán pagarse luego a los bancos con jugosos intereses.
Por ello, Wilbert Santiago Valdivieso vocero de la Sección XXII aclaró que Aurelio Nuño “miente”, que no se está impidiendo la revisión de las escuelas sino que, por el contrario, están exigiendo “a la voz de ¡ya!, que comiencen la reconstrucción” (entrevistado por Ciro Gómez Leyva en Radio Fórmula).
Nada bueno podemos esperar del PRI ni de los partidos del régimen quienes tienen intereses opuestos a nuestra clase, es que veo como impostergable la tarea de que los sindicatos y las centrales sindicales, que una y otra vez se reivindican democráticas, como el STUNAM, el STRM, la UNTy la NCT, convoquen de inmediato a una reunión de emergencia donde también participen los sindicatos que han luchado en los últimos tiempos como el Sitrajor, los jornaleros de San Quintín, etc. y las organizaciones de DDHH, de mujeres, campesinas, indígenas y estudiantiles, para poder debatir democráticamente y resolver un verdadero plan de emergencia nacional, donde los trabajadores estemos a la cabeza de dar inmediata respuesta a las necesidades que a 7 días de la catástrofe ni siquiera comienzan a plantearse desde el Estado.

Sulem Estrada, maestra de secundaria
Maestra de secundaria