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Red Internacional
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Ciudad de Buenos Aires. Despidos en Laboratorio Craveri: "No vamos a parar hasta la reincorporación"

Conversamos con Darío, delegado de la Comisión Interna, ante la situación de 47 trabajadores despedidos y amedrentamientos de la policía de Rodríguez Larreta.

Flora Liberti Trabajadora de call center

Miércoles 19 de junio de 2019 14:10

En el mes de abril la patronal despidió 47 trabajadores que soportan el hostigamiento de la Policía de la Ciudad de Rodríguez Larreta, quien detuvo a 9 delegados en los pasados 15 días de forma totalmente arbitraria y avasallando el derecho a la protesta.

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¿Cómo era la situación de los trabajadores previo a los despedidos?

Veníamos atravesando una situación de pagos de salarios en cuotas fuera de la regla. Terminábamos de cobrar el mes cerca del 25 cuando normalmente era del 1 al 5.
En junio de 2018 la empresa presenta un procedimiento preventivo de crisis empresarial (PPC) en la Secretaría de Trabajo, el cual no es aprobado porque no se puede demostrar una crisis fehaciente ni con documentación de ninguna forma. Por lo tanto, este PPC es rechazado por la Secretaría de Trabajo que en ese entonces era ministerio y por el sindicato. La intención de la empresa era despedir en ese momento a 68 trabajadores.
Desde ese mes hasta el 29 de marzo la Comisión Interna venía frenando esa intención de despidos hasta que ese día ocurre lo que ocurre. Solamente que en vez de despedir a 68, despidieron a 47 trabajadores pagándoles el 50 % de la indemnización que les correspondía a cada uno y cada una, argumentando que había un PPC, cuando lo que había era solo una intención de preventivo que no había prosperado porque no fue aprobado ni homologado.

¿Cual fue el motivo que usó la patronal para despedir a los 47 trabajadores?

La empresa dice que tiene crisis y genera toda una atmósfera alrededor de eso con el pago fuera de regla y atrasado de salarios. También todos los supervisores, jefes y carneros salen a reproducir que la empresa está mal. Es una crisis que nunca pudieron demostrar. Por eso despiden solo depositando el 50 % de las indemnizaciones. Lo hacen citando el artículo 247 de la ley de contrato de trabajo, la cual dice que en caso de que el PPC sea homologado puede despedirse legalmente, pagando la mitad de la indemnización. Pero ese no es el caso.

¿Para ustedes hay otro motivo de fondo?

Claramente. Acá la empresa está tapada de laburo. Se trabaja los sábados, se hacen horas extras algunos domingos. El motivo de fondo es licuar salarios y precarizar.
De las 47 personas despedidas, el 70 % son mujeres, la gran mayoría. Acá hay una cuestión de género: hay una dirección misógina, machista. Además es toda gente antigua. La persona más nueva tenía seis años de antigüedad. El promedio de antigüedad de los despedidos es de diez, once años. Acá la intención es precarizar, licuar salarios y reducir lo que para la patronal es un costo por antigüedad. ¿Y cómo se precariza? Hay una empresa tercerizada de limpieza. Ya están poniendo a esas personas a hacer tareas de nuestro convenio de sanidad que antes hacían los despedidos, cobrando quince o veinte lucas menos por mes. Y también están incorporando a muchas personas que vienen de otros países como Venezuela en una situación de crisis y desesperación.

¿Cual es el rol que viene tomando la Secretaría de Trabajo?

Primeramente no quería dictar ningún tipo de conciliación obligatoria. Nosotros en la primera etapa del conflicto, el 16 de abril con el primer acampe (este sería el segundo), logramos arrancarles una conciliación obligatoria que Craveri no cumplió. Acá viene la crítica más grande que se le podría hacer a la Secretaría. Craveri no cumple y no recibe ningún tipo de multa ni de sanción. Cuando la situación es al revés y son los gremios o sindicatos los que no cumplen con la conciliación, se los pena con multas o quita de personalidad jurídica y se los amenaza. En cambio, en este caso la empresa nunca fue multada por algún ente del Estado.

¿Cual fue la respuesta de la empresa ante las medidas de lucha, como los acampes?

No solo fueron acampes porque en un momento se le ofrecieron un montón de otras alternativas. Desde el Estado se le ofrecieron subsidios, ayudas estatales. El tema es que Juan Craveri quería agarrar los subsidios y no quería reincorporar. O sea, una locura.
La respuesta de la empresa es de intransigencia. En ningún momento se sentó a hablar excepto cuando el Estado abrió la posibilidad de darles plata. Ante los acampes, lo que hacen es generar el miedo adentro. La Comisión Interna tiene prohibida la entrada al lugar de trabajo, por ejemplo, y hemos sufrido ya tres rondas de detenciones. Ocho personas han caído detenidas, siendo yo uno de ellos, en tres episodios distintos. Han interrumpido una asamblea adentro como en las épocas de la dictadura. La vez que caí yo detenido junto con cuatro compañeros nos arrancaron de una asamblea de adentro de la planta de Caballito.
Entonces básicamente la respuesta es intransigencia y uso de las fuerzas públicas, de la policía de la ciudad de Larreta, como si fuese su seguridad privada para detener a los delegados.

¿Cómo es su relación con los vecinos y trabajadores del barrio de Villa del Parque y Caballito?

La respuesta de los vecinos es increíble en los dos lados. Nos ofrecen plata que la rechazamos porque venimos teniendo plata del sindicato. También nos traen facturas, comida, se acercan a hablar e insultan a Craveri. Nos sorprendió gratamente el apoyo a los trabajadores de forma total.

¿Cómo sigue la lucha de ahora en más?

Vamos viendo día a día porque por ahora lo que tenemos es una postura intransigente. No te podría decir qué es lo que va a pasar en una semana porque todo cambia y no sería raro que venga la policía un día, nos cague a palos y nos lleven presos a todos. Estamos también discutiendo con nuestro sindicato una serie de estrategias. Lo que te puedo decir es que no vamos a aflojar, que estamos firmes acá y no vamos a parar hasta lograr el objetivo que es la reincorporación de nuestros y nuestras compañeras.