En los últimos días, la empresa estatal ha despedido a una serie de trabajadores, sumado a constantes hostigamientos laborales, los que vienen incluso desde el año pasado, una clara línea represiva previa a la negociación colectiva.
Miércoles 11 de mayo de 2016
Correos Chile, empresa estatal, se viene caracterizando por tener una línea represiva, de sobrecarga laboral y precarización con los trabajadores. Despidos, hostigamiento laboral, persecuciones políticas contra delegados sindicales, explotación, bajos sueldos, son algunos de los elementos que cruzan a la institución.
Ad portas de una posible negociación colectiva- y por qué no, una huelga nacional- la empresa viene arremetiendo contra los trabajadores, especialmente perjudicando a aquellos que participaron de la huelga del año 2013 y quienes se caracterizan por luchar por sus derechos y denunciar los atropellos que se viven diariamente. Es así como en los últimos días, alrededor de 18 trabajadores han sido desvinculados y otros se encuentran viviendo hostigamiento laboral por medio de amonestaciones y acusaciones tendenciosas.
La empresa directamente despidió a trabajadores con “baja productividad”, pero no toma en consideración la precarización y explotación que se vive al interior de Correos Chile. Además, muchos de los trabajadores desvinculados fueron activos en la huelga pasada, por lo que muchos “correanos” aseguran que se trata de una “preparación de la empresa previa a la negociación colectiva” que se viene en un par de meses.
“Nosotros venimos con hostigamiento laboral desde el año pasado y no ha parado. Una, por falta de contrataciones, por ejemplo, los carteros deberían funcionar con 2500 puntos de entrega de máxima, y hay comunas que tienen cuarteles sobredimensionados, por ejemplo, Renca, Peñalolén, partes de La Reina, Padre Hurtado. En este aspecto, los trabajadores, en general, concordamos con que se deben crear más puestos de trabajo o es mayor la sobrecarga laboral, sin embargo, nos dijeron que no, y este fin de semana que recién pasó la empresa despidió alrededor de 18 trabajadores”, denuncia una trabajadora operadora postal.
En las últimas semanas, la línea de la Gerencia y jefaturas ha sido revisar los puestos de trabajo para encontrar cualquier tipo de excusa para despedir. Por ejemplo, cartas retrasadas que aún no han sido entregadas, pero que se entremezcla con situaciones incluso de licencias médicas de trabajadores: “Están intentando implementar un “control de calidad” en carteros, llevando adelante una persecución contra los carteros que, por ejemplo, tienen cuarteles ‘apanados’ (con trabajo acumulado por sobrecarga), pero eso se debe a la sobrecarga laboral que se vive al interior de Correos. Hay cuarteles que tienen 3000 o 4000 puntos de entrega, entonces no tiene sentido, claramente esta situación es responsabilidad de la empresa que no se preocupa en lo absoluto por la realidad de los trabajadores”, expresa un trabajador cartero.
Por otro lado, en el caso de la planta principal de Correos, ubicada en Quilicura, en los últimos dos días han despedido a dos trabajadores. Sumado a un clima también de hostigamiento y de mucha presión para “aumentar la productividad”, sin embargo, trabajadores denuncian que estas desvinculaciones están ligadas con la próxima negociación colectiva, pues en una semana más uno de los sindicatos ya empezaría con fuero, por lo que estarían aprovechando ahora de despedir a los “trabajadores más movidos”.
Recordemos que hace unas semanas, en dicha planta, trabajadores realizaron una masiva asamblea en respuesta a medidas autoritarias que buscó implementar Gerencia, como prohibir el ingreso de bolsos, carteras y pertenencias, tratando incluso de “ladrones” a los trabajadores. Debido a la organización de los “correanos”, la empresa se vio en la obligación de retroceder con estas medidas.
Ante la situación de los despidos, el Sinacar (Sindicato Nacional de Carteros) emitió un comunicado de “alerta” por esta situación y son varios los trabajadores que aseguran se estarían organizando para dar una respuesta ante estos ataques. Lo cierto es que ante esta injusta situación, serán los trabajadores los que deberán organizarse desde las bases, por medio de asambleas, reuniones y todo tipo de actividades que fomenten la articulación y unión; en exigencia también a los sindicatos y la Federación para que den respuesta ante esta arremetida empresarial.
“Debemos pasar de la alerta a la acción, convocar a una asamblea federativa y a asambleas en todas las salas y planta, pues es la única manera de poder organizarnos y responder ante estos ataques. En este sentido, es crucial que los sindicatos y la Federación se ponga a la altura y defiendan nuestros puestos de trabajo y demandas, pues no puede ser que la empresa esté cometiendo estas injusticias, teniendo claro que se viene una negociación. Los dirigentes deberían convocar a un paro para protegernos y actuar, pues claramente, Gerencia y las jefaturas están probando el ánimo previo a una posible huelga y movilización. Los correanos tenemos motivos de sobra para salir a las calles y luchar por nuestras demandas, las cuales son totalmente legítimas”, aseguran desde Werken, agrupación de trabajadores postales.