Aceiteros pararon contra las muertes obreras y ATE frente al ataque que están sufriendo los estatales. En Rosario, un acto acompañó la negociación de los trabajadores de Fray Luis Beltrán en la sede del Ministerio de Trabajo de la Nación. Esta semana arranca con nuevas medidas. ¿Cómo sigue la pelea contra el ajuste?
Facundo Durán @FakuDuran
Domingo 7 de enero de 2018 15:07

Solo unas semanas separan la lucha por los despidos que están sufriendo cientos de trabajadores en el país de las enormes movilizaciones del 14 y 18 de diciembre.
Fuimos cientos de miles en las calles rechazando el robo a los jubilados. El 80% de población se opone a la reforma previsional. Las movilizaciones, los cacerolazos y la lucha contra la reforma fueron un gran desgaste para el gobierno que pese a aprobarla, salió debilitado. Aprobar la reforma laboral les será más difícil y por eso la postergaron.
En la zona las patronales quieren que nuevas familias queden en las calles en Fabricaciones Militares, en el Senasa y en empresas metalúrgicas, estaciones de servicio y lecheros.
En Fray Luis Beltrán, pese a la que fábrica continúa trabajando, los obreros en contraturno mantienen el conflicto en pie, mostrando predisposición a la lucha pese a mantenerse la fábrica militarizada por el grupo Albatros, el mismo que asesinó a Rafael Nahuel. El plan patronal, es decir del gobierno, es achicar la planta en un 20%, pero incluso se rumorea el objetivo de convertir las 350 hectáreas del predio en un gran negocio inmobiliario a la medida de las cerealeras y los puertos privados que se creen dueños de nuestro río, de nuestra salud mediante la contaminación persistente, o como se vio en Cofco, inclusive de nuestras vidas.
El ataque en SENASA no es un mero “achique del estado” como dicen los CEO´s, sino un plan para desregularizar más aún los controles fitosanitarios sobre la producción de alimentos, sean para exportar o para consumir en el país.
Como dicen muchas conducciones opositoras al gobierno y a la traidora CGT, es un verdadero “plan de guerra contra los trabajadores”. La pregunta es, ¿cómo armar nuestro propio “ejército” para esa guerra?
Enfrentar la tregua de la CGT en los hechos, no solo de palabra
El plan de “dotación óptima” fue publicado hace meses en distintos medios y pese a conocerse los números de despidos sector por sector, ninguna de las conducciones nacionales de ATE se preparó para enfrentar el ataque.
Hoy, con los despidos a la orden del día, la perspectiva de la pelea que plantean es la de golpear sector por sector, sin coordinación con otros gremios, sin incluir a las familias y vecinos, y sin continuidad en un plan de lucha que se vote en las bases y así se despliegue toda la bronca que hay por abajo y se expresó en todas las plazas del país, pero que, por momentos los gremios parecieran desoír por sordera voluntaria. ¿Acaso piensan estas conducciones que “la guerra” declarada por el gobierno y los patrones se gana de negociación en negociación?
El acuerdo más escandaloso fue en el Ministerio de Energía donde la Junta Interna Verde y Blanca y la directiva kirchnerista de ATE Capital firmaron la paz social y acordaron 140 despedidos. En las bases hay bronca y ganas de enfrentar los ataques, pero las conducciones juegan para el otro equipo.
Acá lo vemos con el Movimiento Obrero Santafesino y el Movimiento Sindical Rosarino que responde al PJ y al kirchnerismo, pero dejan a los trabajadores librados a su suerte, y en algunos casos como ATE provincial, en un rapto de “combatividad” mandan su “solidaridad” por Facebook. “Con los dirigentes a la cabeza, o con la cabeza de los dirigentes”, se empieza a escuchar. No es para menos.
Un mandato que hay que cumplir: “unidad de los trabajadores y al que no le gusta, se jode”
No están solos los trabajadores de Fabricaciones Militares. Toda la región recuerda la desolación de los ´90. Cada localidad depende de los trabajadores de cada fábrica para poder subsistir. Hay que aprovechar la solidaridad para sacar masificar el conflicto. En la planta de Azul, convocando a conjunto del pueblo, los trabajadores impulsaron una movilización multitudinaria y un duro corte de ruta que mostró el conflicto al país y obligó a la intendencia de Cambiemos a convocar un comité de crisis.
La muerte de dos trabajadores en Cofco (ex Nidera) y el paro nacional aceitero fue un puntapié para que se escuche la voz de los que día a día trabajan en condiciones inhumanas. Esta es la fuerza que hay que unificar y desarrollar para derrotar los despidos.
Pero por ahora, las conducciones combativas (o en lucha), como Aceiteros, los cinco departamentos opositores de AMSAFE de los cuales Rosarios referencia, ATE, COAD, SiPrUS, la CGT San Lorenzo, etc., no están poniendo todos sus esfuerzos en desarrollar la bronca que hay en las bases mediante asambleas en cada lugar de trabajo sin distinciones de contratados o efectivos, si son de un sindicato o de otro.
Aunar todas nuestras energías en desarrollar estas asambleas tiene que concluir en un gran plenario o asamblea obrera, con mandato y abierto a los cientos de activistas de otros gremios que no tienen la suerte de tener conducciones combativas o democráticas, donde discutamos y votemos un plan de lucha concreto y la exigencia al MOS y el MSR que pasen de las palabras a los hechos.
Tampoco muestras decisión para desarrollar la solidaridad de la comunidad, con comisiones de mujeres, familiares y vecinos. Fue muy doloroso ver a los familiares de los compañeros aún hospitalizados por la explosión en Cofco solamente acompañados por el Frente de Izquierda.
¿Qué impide que con estas tres medidas básicas desarrollemos un poderoso fondo de huelga regional, empezando por el aporte del 5% de lo recaudado de las cuotas sindicales de los gremios mencionados? ¿Qué impide una gran campaña contra la militarización de la planta Fray Luís Beltrán por los asesinos de Rafael Nahuel cuando son comandados por los ministros más odiados del país? ¿Acaso no pondríamos contra las cuerdas a la CGT, pero también a quienes hablan mucho, pero hacen poco?
El “mandato” espontáneo que se escuchó el jueves 18 en las plazas y a la noche en los cacerolazos era la unidad de los trabajadores para enfrentar el ajuste en las calles. Hay que cumplir ese mandato, y no es con acuerdos de mesas chicas o con medidas aisladas.
Las acciones de la semana que empieza, por Radio Nacional, LT3 y Fabricaciones Militares tienen que empezar a trazar este camino necesario y urgente.
“Nosotros, la izquierda”
Esta es la lucha que venimos impulsando desde el Movimiento de Agrupaciones Clasistas en todo el país, como en el Ingenio La Esperanza en Jujuy, en la Unidad Ejecutora Provincial en La Plata y en la calle, enfrentando la reforma previsional y la represión del estado.
Más de mil compañeros del emblemático Astillero Río Santiago marcharon a Plaza de Mayo contra la reforma jubilatoria, cuando ni siquiera los afectaba directamente. Esta solidaridad de clase es la que desde nuestra agrupación estatal la Marrón Clasista impulsamos y creemos que es fundamental para fortalecer la lucha de los obreros y el pueblo de Fray Luis Beltrán. Los sindicatos movilizados tienen que unificar la pelea e impulsar estos plenarios, para votar planes de lucha y la exigencia a las centrales sindicales del paro provincial.
Creemos que nuestro destino ante el ajuste macrista se juega en las calles, en cada dependencia, y no en las internas del peronismo o esperando el 2019 haciendo alianzas con los “traidores” de siempre.
Nuestros legisladores del Frente de Izquierda están al frente junto a nosotros, como Nicolás del Caño y Myriam Bregman -denunciados por Macri por apoyar la movilización contra la reforma apostando a que los trabajadores seamos protagonistas de nuestras luchas. Ellos tienen un plan de conjunto contra la clase obrera, y golpeando con un solo puño debemos enfrentarlo: “Unidad de los trabajadores y al que no le gusta, se jode…”.