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Red Internacional
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BRUTALIDAD POLICIAL EN ESTADOS UNIDOS. Después de Dallas: ¡Continuar la lucha por justicia!

Los afroamericanos en los EE.UU. están siendo atacados. Hay un claro patrón de violencia policial contra la comunidad afroamericana, que incluye asesinatos extrajudiciales que quedan impunes por un sistema de justicia penal racista.

Jueves 14 de julio de 2016

El movimiento Black Lives Matter (La vida de los negros importan) está luchando contra esta violencia sin ceder a la presión de policías y políticos.

El 7 de julio, un veterano militar fuertemente armado, Micah Johnson, de 25 años, disparó contra 12 agentes policiales, matando a 5 de ellos, en una manifestación pacífica de Black Lives Matter en Dallas, Texas. La especulación de los medios de que hubo múltiples tiradores resultó ser falsa. Los disparos se produjeron durante una movilización por justicia por Alton Sterling y Philando Castile. También provocó una reacción de los sindicatos policiales racistas, portavoces de la derecha y de políticos, tanto liberales como conservadores.

Después de los disparos, Johnson se enfrentó con policías, refugiándose en un garaje de estacionamiento. La policía afirma que Johnson les dijo que él había plantado explosivos en la estructura y que había querido "matar a policías blancos". La policía utilizó una bomba colocada en un robot para matar a Johnson al detonarla. Sin juez, sin jurado, sin el debido proceso.

El activista Mark Hughes, que había elegido llevar a la vista un arma descargada, esa noche fue retenido durante horas por la policía que lo acusó de estar involucrado en el tiroteo. Hughes fue puesto en libertad más tarde, después de haber sido interrogado por la policía durante horas, sin cargos. Hughes y su hermano, Corey Hughes, han recibido "cientos" de amenazas de muerte desde el incidente. Hughes había querido ejercer sus derechos según la Segunda Enmienda tal como lo hicieron los partidarios de Trump hace unas semanas en Dallas. La portación a la vista de armas de fuego es legal en Texas.

Tras el incidente, el locutor de radio conservador y político fracasado Joe Walsh tuiteó "Esto ya es una guerra. Cuidado, Obama. Cuidado, vándalos de Black Lives Matter. Los verdaderos Estados Unidos vienen por ustedes”. El jefe del sindicato de Sargentos del Departamento de Policía de New York llamó a los asesinatos el "renacimiento del Black Liberation Army [Ejército de Liberación Negro]”.

Bill de Blasio, alcalde demócrata de la ciudad de Nueva York, pidió a los manifestantes de BLM "mostrar decencia" después de las asesinatos. Del mismo modo, De Blasio trató de desmovilizar el movimiento después de que dos policías fueron asesinados en 2014, tras el fracaso del sistema de justicia en imputar a los policías que mataron a Eric Garner.

El director de la Asociación Nacional de Organizaciones de Policía, William Johnson, dijo que hay "una guerra contra la policía", de la cual el gobierno de Obama es culpable.

El congresista John Lewis, anteriormente un icono de los derechos civiles, se deshonró a sí mismo al tuitear: "Fui golpeado por agentes de policía hasta sangrar. Pero nunca los odié. Dije: ’Gracias por su servicio.’ "

Obama condenó rápidamente la violencia contra la policía y transformó su intervención en un sermón sobre la necesidad de ejercer el control de armas. Clinton afirmó que hizo duelo por los policías que estaban haciendo su "deber sagrado".

Demonizar y desmovilizar un movimiento en ascenso

La clase dominante y sus títeres políticos están desesperados por demonizar y desmovilizar el movimiento Black Lives Matter. Utilizarán cualquier medio, la represión o la cooptación, para deslegitimar la lucha por la justicia. La noche del viernes, la policía antidisturbios de Phoenix lanzó gases lacrimógenos contra los manifestantes de BLM mientras trataban de bloquear una carretera.

El sábado por la noche en Minneapolis, policías antidisturbios utilizaron bombas de humo, gases lacrimógenos y gas pimienta contra manifestantes que cerraron la Interestatal 94. La policía detuvo a 74 personas en una manifestación de Black Lives Matter en Rochester, Nueva York. Otros 30 fueron detenidos durante una protesta en Baton Rouge, Louisiana. Entre los detenidos en Baton Rouge estuvieron el activista de BLM DeRay Mckesson y la candidata presidencial socialista, Gloria La Riva.

Hasta ahora, los intentos de infundir temor en la población y de reprimir el movimiento no han funcionado, y las manifestaciones continúan en ciudades de todo Estados Unidos. Deben retirarse inmediatamente todos los cargos contra manifestantes.

Violencia, no violencia y acción de masas

Los socialistas no somos pacifistas. Apoyamos el derecho a la autodefensa y no creemos que este sistema social criminal pueda ser derribado por medios parlamentarios. No colocamos un signo de igualdad entre la violencia de los oprimidos y la de los opresores. Dicho esto, no apoyamos el terrorismo individual o lo que algunos llaman la "propaganda por el hecho".

El éxito de los movimientos se basa en su capacidad para organizar y movilizar a las masas. Como dijo el revolucionario ruso Lenin, "La política empieza donde están las masas, no donde hay miles, sino donde hay millones. Ahí es dónde empieza la política en serio”. Las acciones de individuos o grupos pequeños no pueden sustituir a las acciones de las masas.

Dicho lo anterior, la policía mata a una persona afroamericana desarmada cada 28 horas. El sistema de injusticia penal rara vez castiga a los policías asesinos. Los policías generalmente son absueltos después de una investigación superficial. Los afroamericanos en Estados Unidos se enfrentan a una situación de asesinatos extrajudiciales y violencia a manos de la policía, de encarcelamiento en masa, desempleo masivo, pobreza, trabajo precario, y un ataque a las conquistas del Movimiento por los Derechos Civiles.

Es inevitable la lucha como respuesta a estas condiciones. Si se produce una reacción, está claro que el sistema estará enfrentando las consecuencias de la situación, como dijo Malcolm X tras el asesinato de John F. Kennedy.

Traducido por Marisela Trevin y Luis Yañez