Enrique Capitaine Marín, uno de los cuatro jóvenes conocidos como Los Porkys, acusados de abusar sexualmente de Daphne Fernández en 2015 cuando aún era menor de edad, fue detenido ayer en San Isidro en Torreón, Coahuila, según informes de la Fiscalía General de Veracruz.
Jueves 12 de mayo de 2016
La noticia de la captura de Enrique Capitaine Marín fue dada a conocer desde el día de ayer en los principales medios a nivel nacional. Su captura según los informes de la Fiscalía General de Veracruz, señalan que fue detenido en el fraccionamiento San Isidro en Torreón, Coahuila alrededor de las 18:30 horas y que actualmente se encuentra en un penal de Veracruz.
Las autoridades de la Fiscalía declararon que la captura del hijo del ex presidente municipal, Felipe Capitaine, quien hace varios días había interpuesto una demanda en contra del padre de Daphne, se debió al cumplimiento de una orden de aprehensión girada por el juzgado tercero de primera instancia del distrito judicial de la entidad, por el delito de pederastia.
La noticia coincide con el caso Montessori Matatena y la detención del también abusador sexual de menores, Rafael Duarte.
En el caso de la detención de Capitaine Marín, luego de ser trasladado en un vuelo especial hacia Veracruz durante la madrugada del jueves, se le realizaron estudios para certificar su salud y ahora se encuentra en el “Penalito” de Playa Linda.
Con total cinismo el padre del abusador sexual, Felipe Capitaine, ha declarado que su hijo se encontraba escondido mientras sus abogados lograban el amparo, “porque no es lo mismo enfrentar un juicio adentro que afuera”, fueron las palabras del encubridor.
A pesar de que los abogados de la familia de Daphne han señalado los “intentos de venganza” de familiares y abogados de los cuatro Porkys, éstos aún permanecen impunemente en libertad, mientras las autoridades han mantenido la acusación de los inculpados, Diego Cruz y Jorge Cotaita por pederastia agravada y pederastia simple.
El gobierno de Javier Duarte ya enfrenta fuertes cuestionamientos del sector educativo, de las mujeres que enfrentan la violencia, de las familias que buscan a sus desaparecidos, de los trabajadores de las contratistas de Pemex que exigen justicia ante el crimen industrial de Pajaritos. Se ha ensañado con el magisterio que resiste la reforma educativa y con las y los periodistas críticos.
Con la impunidad en el caso de los Porkys legitima la violencia que se ejerce contra las mujeres en múltiples formas. Para mantener la sumisión de todas: las que se animan a cuestionar en las calles y las que no. Otro ejemplo de cómo los partidos que gobiernan al servicio de los empresarios agravian a las mujeres y al pueblo trabajador.