Las elecciones del 24M abrieron un nuevo panorama político en el Estado español. El hundimiento del PP, la crisis del bipartidismo y el ascenso de “candidaturas ciudadanas” a la izquierda del PSOE, junto a la posibilidad de “gobiernos de izquierda”, como los ha denominado exageradamente la prensa, en Madrid, Barcelona y otras ciudades importantes.

Josefina L. Martínez @josefinamar14
Jueves 28 de mayo de 2015
Las elecciones europeas, hace un año, ya habían adelantado lo que estas elecciones confirmaron: el bipartidismo español, vigente desde hace 35 años, se encuentra en una crisis histórica.
Después de mas de 6 años de una crisis económica capitalista que llevó a profundas desigualdades sociales, con una desocupación que alcanza a mas de 5 millones de personas, medio millón de familias desalojadas de sus casas y miles de jóvenes “sin futuro”, la indignación social se expresó por medio del voto a “candidaturas ciudadanas” a la izquierda de los socialistas del PSOE.
El rechazo a los partidos políticos del Régimen del ’78, el conservador Parido Popular –hoy en el gobierno- y el PSOE, sigue siendo uno de los elementos más importantes de la crisis. Son millones los que, desde 2011 hasta ahora, ven en la “casta política” a los responsables de las políticas de ajuste y los beneficiarios de los entramados y negocios entre el poder político y los grandes empresarios, constructores y banqueros. Esta crisis de representación ha avanzado muchísimo, hasta el punto de que ninguno de los dos partidos que se han turnado en el gobierno durante casi tres décadas, son capaces de seguir gobernando las Comunidades Autónomas (como las provincias argentinas pero con mayor autonomía) por sí solos, sino que se verán en muchos casos obligados a buscar pactos y acuerdos con otros partidos.
El sistema político español, de tipo parlamentario, implica que una vez elegidos los concejales y diputados por voto directo de la población, sean estos los que eligen a los alcaldes (intendentes) y presidentes de las comunidades autónomas.
El que más posiciones pierde es el PP, pero también el PSOE se ve relegado en ciudades importantes detrás de candidaturas ciudadanas como “Ahora Madrid”, “Barcelona en Comú” o “Zaragoza en Común”.
Los nuevos fenómenos políticos surgidos por izquierda y derecha del PP-PSOE se consolidan, con especial peso en las principales capitales. En el caso de Podemos y las “candidaturas ciudadanas”, este ascenso expresa la izquierdización de millones de jóvenes y trabajadores que ven en estas formaciones una alternativa contra los ajustes y la casta política.
La ilusión de un cambio y los pactos
Son millones los jóvenes, trabajadores y sectores populares ilusionados con los resultados de las elecciones del domingo. Si bien las “candidaturas ciudadanas” y de Podemos vienen moderando mucho su discurso y programa político, con la intención de atraer un voto “trasversal”, “ni de izquierdas ni de derechas”, la realidad es que millones las votaron como lo “mas de izquierda” frente al corrupto régimen político y las políticas de recortes sociales.
Estas candidaturas han recibido muchos votos de clase media, pero también han logrado una elección muy importante en los barrios obreros y populares de Madrid y Barcelona, como Vallecas, Carabanchel o Nou Barris, entre los más importantes.
Sin embargo, a pesar de la fuerte subida electoral, ninguna de estas candidaturas ha obtenido una mayoría absoluta, por lo que en los casos que ocupar el gobierno de Ayuntamientos o incluso Comunidades, deberán orquestar pactos con otros partidos para formar gobierno.
En Barcelona, Ada Colau, ganadora sobre el candidato conservador de Convergencia i Unió, aunque podría ser alcaldesa en minoría ya que no hay necesidad de pactos a priori en el marco de la ley electoral, ya ha adelantado que buscará un pacto variopinto que incluya por lo menos a Esquerra Republicana (el partido que fue una de las claves del “bloque soberanista” con CiU y el presidente Artur Mas), el PSC (marca del PSOE en Cataluña) y el sector más de izquierda que entro al Ayuntamiento, las CUP.
En Madrid, Manuela Carmena que encabezando “Ahora Madrid” salió segunda apenas por detrás del PP, podría llegar a la alcaldía si cuenta con los votos de “la casta” del PSOE. Las declaraciones de Carmena la noche del domingo fueron claras señales de que buscará ese “acuerdo”. Pero a cambio, es posible que en la Comunidad, donde el PSOE salió segundo detrás de la candidata del PP, Podemos (principal integrante de “Ahora Madrid”) le facilite los votos de investidura para que sea gobierno.
Estos pactos –que pueden ser solo de investidura o incluso de gobiernos comunes con el PSOE –como puede suceder en Aragón- condicionarán a los nuevos “gobiernos de izquierda” para limitar aun más su programa ya de por sí reformista y todas las medidas que se propongan desde en el gobierno. Como vemos en el caso del gobierno de Syriza en Grecia, su pacto con ANEL tuvo consecuencias muy concretas que llevaron a que se abandonaran muchas de las promesas del programa de gobierno.
Los trabajadores y sectores populares que apoyaron con su voto a estas candidaturas con la ilusión de frenar los desahucios, poner fin a los recortes, aumentar los presupuestos de salud y sanidad, acabar con la precariedad (como en el caso de los trabajadores en lucha de MoviStar), anular la reforma laboral y terminar con las consecuencias de la crisis, deberán desarrollar una importante organización y movilización social para exigir que se impongan estas demandas.
El ejemplo de los trabajadores precarios de Movistar, que están ocupando la sede de telefónica en Barcelona desde el viernes pasado, y que llamaron a todos los partidos a un “compromiso” para terminar con la precariedad, es muy importante porque comienza poner las demandas obreras en la agenda política. Especialmente en el caso de las “candidaturas ciudadanas” y “de izquierdas”, que se comprometieron a apoyar concretamente la lucha de los trabajadores contra Telefónica si llegaban al gobierno o desde el parlamento.
Que no tenga lugar un solo desahucio más en las ciudades donde ganaron estas candidaturas, que se reincorpore a todos los trabajadores cesados de las administraciones, junto a la re municipalización de los servicios bajo control de los trabajadores, que no se destine un euro mas para la deuda con los bancos y que en cambio se garantice un plan de obras públicas para enfrentar el desempleo, son algunos reclamos elementales y urgentes que es necesario exigir en las calles de forma inmediata. Al mismo tiempo que se exige que no haya ningún pacto con la “casta” que impida tomar estas medidas de forma urgente. El argumento de que “todo vale” para “echar a la derecha” y llegar al gobierno, no es válido, porque por esa vía no sólo se estaría cambiando algo para que nada cambie. También se estaría fortaleciendo al PSOE, uno de los pilares del Régimen del ’78 y fiel exponente de la odiada “casta política” española.
Ya van 6 años de crisis, los millones sin casa y sin trabajo, no pueden esperar más. Está planteado imponer con la lucha en las calles, las plazas, las empresas y las universidades todas demandas populares pendientes.

Josefina L. Martínez
Nació en Buenos Aires, vive en Madrid. Es historiadora (UNR). Autora de No somos esclavas (2021). Coautora de Patriarcado y capitalismo (Akal, 2019), autora de Revolucionarias (Lengua de Trapo, 2018), coautora de Cien años de historia obrera en Argentina (Ediciones IPS). Escribe en Izquierda Diario.es, CTXT y otros medios.