La conferencia vespertina del sábado 4 de julio inició con la recomendación a la población de acatar las restricciones del semáforo epidemiológico vigente para la semana del 29 de junio al 5 de julio que continúa en color rojo o naranja según el estado de la república.

La Izquierda Diario México @LaIzqDiarioMX
Sábado 4 de julio de 2020
El Dr. José Luis Alomía, director general de epidemiología de la secretaría de salud, presentó el informe técnico diario sobre el avance de la pandemia. Con los datos actualizados, se informó que, el total de casos acumulados en México alcanzó 252 mil 165 casos acumulados, 30 mil 366 defunciones con un total de 26 mil 75 casos activos.
En lo que tiene que ver con la saturación de la capacidad hospitalaria, los estados de Tabasco, Nayarit y Nuevo León continúan a la cabeza del número de camas ocupadas para la atención de primer nivel. Mientras que Baja California, Sonora y el Estado de México lo hacen para las camas de atención con ventilador.
La valía de la atención temprana
A pregunta de uno de los reporteros, López Gatell reconoció que el programa de detección temprana que implementan algunos gobiernos estatales, como Tlaxcala y la Ciudad de México, resultan de suma utilidad puesto que permiten que los pacientes lleguen en un momento temprano de las complicaciones y los síntomas de la enfermedad.
Reconoció que esto resulta muy importante ya que permite tratar las deficiencias en la saturación de oxígeno cuando esta apenas comienza, mejorando la capacidad para enfrentar los peores estragos del covid.
Estos mecanismos de detección temprana consisten en el análisis de la información sobre posibles contagios, de la implementación de pruebas de laboratorio para identificar casos positivos y de la vinculación de posibles pacientes a los servicios médicos.
La posición del funcionario destaca puesto que en múltiples ocasiones López Gatell se había pronunciado contrario al uso de pruebas de detección del virus como medida para el manejo de la pandemia.
Crisis en el sistema de salud
Conforme avanza la pandemia y aumenta el desgaste en la popularidad del subsecretario, es cada vez más común que las conferencias vespertinas sean una tribuna para la defensa de la estrategia implementada por el gobierno o para señalar que las fallas y errores en el manejo de la crisis provienen de la herencia de régimen panista y priista.
En esta ocasión, la epidemia de obesidad y el deterioro del sistema de salud, fueron los temas centrales hacia el final de la conferencia vespertina. De entrada es totalmente cierto que los años de neoliberalismo bajo el PRI y el PAN se caracterizaron por el desmantelamiento del sistema de salud público. También es cierto que los asomos de política pública para el sector, que nos ha presentado la cuarta transformación, no van en un sentido opuesto.
La precarización laboral, la falta de insumos y la simulación contractual siguen marcando la vida de miles de trabajadores de la salud. Como lo demuestran las recientes protestas de médicos y enfermeras en la primera línea en el combate de la pandemia.
Por otro lado, ha sido largamente discutido que, la epidemia de obesidad en México es uno de los factores de riesgo para el avance de la enfermedad. En el centro de ese mismo debate, se encuentran también los hábitos alimenticios y los patrones de vida y actividad física de las personas, sin embargo, poco se habla de las dificultades económicas para acceder a una alimentación suficiente y nutritiva.
En el marco de la pandemia y la oleada de despidos, millones de familias enfrentan la crisis con unos pocos pesos que deben rendir para alimentos, renta, pagar la luz, el agua, el gas y muchos otros gastos más. Peor aún si es necesario realizar gastos médicos a causa de la pandemia.
Además no podemos olvidad que gran parte de la alimentación deficiente en la dieta de los mexicanos proviene de la poca calidad de los alimentos de mayor distribución en tiendas y supermercados. Los alimentos procesados, con gran cantidad de sales, azúcares y grasas son uno de los protagonistas en la dieta de mayoría de nosotros.
Muchos de esos alimentos son procesados y comercializados por grandes empresas que buscando incrementar sus ganancias tienen nulo interés por garantizar la alimentación adecuada de las personas. Maximizar sus ventas y ganancias es lo único que les importa.
Esta discusión es importante puesto que según las palabras del funcionario, el 50% de la mortalidad en el país está directamente relacionada con enfermedades vinculadas a la mala alimentación, como la enfermedad cardiovascular, diabetes, enfermedad crónica del hígado y varios cánceres.
Continua en ascenso la pandemia, mientras López Gatell se justifica
Continua en ascenso la pandemia, mientras López Gatell se justifica