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Red Internacional
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PARIS PERFORMANCE. Detienen a una artista por posar desnuda en el Museo d’Orsay

Deborah de Robertis realizó el sábado 16 de enero una performance en el Museo d’Orsay de París en la que recreaba la Olympia de Edouard Manet mientras grababa con una cámara las reacciones de los visitantes. La seguridad la desalojó del museo y fue detenida.

Clara Mallo Madrid | @ClaraMallo

Viernes 22 de enero de 2016

Foto: Deborah de Robertis, Facebook de la artista.

La artista eligió la exposición Esplendor y miseria: Imágenes de la prostitución desde 1850 hasta 1910 para situarse delante del famoso cuadro y recrear la imágen, en vivo.

Ante la acción de Deborah los vigilantes del museo desalojaron la sala, como pudo verse en el vídeo que fue difundido en algunas plataformas, aunque rápidamnete censurado. Finalmente Deborah fue detenida por la policía acusada de exhibicionismo e ingresada en prisión preventiva.

No es la primera vez que la artista belga hace una performance de este tipo. En el mismo museo parisino en 2014 recreó de la misma manera uno de los cuadros más controvertidos de la Historia, El origen del mundo de Coubert, en el que se muestran en primer plano unos genitales femeninos. Frente a este cuadro, la artista luxemburguesa realizó una polémica performance, titulada Espejo de origen, en la que vestida con un traje de lentejuelas se sentó frente a los visitantes de la sala donde se expone el cuadro y expuso sus genitales. En el vídeo que recoje la acción, Deborah incluye un audio en el que repite la secuencia "Yo soy el origen / Soy todas las mujeres / No me ves / quiero que se tome conocimiento de mí / Virgen como el agua / esperma creativo", con el Ave María de Schubert de fondo. De la misma manera en la reciente performance frente a la Olympia, la artista muestra su cuerpo desnudo ante los visitantes.

Esta performance, así como la anterior, ha desatado un sinfin de críticas que ven en el trabajo de De Robertis un mero exihibicionismo mediático. La mayoría de los medios de comunicación se han hecho eco de la noticia, pero ninguno trata de acercarse al trabajo de la artista, reduciendo el hecho a un acto casi vandálico. Sin embargo, el trabajo la artista luxemburgeuesa va más allá de pretender ser noticia. El uso del sexo, los genitales y del desnudo en su obra no es un recurso que utilice como mero reclamo, tampoco hace referencia a su persona en singular, sino que es la técnica con la que trabaja. Para la artista, que usa su cuerpo con medio, este tipo de acciones son un trabajo en sí mismo y no una postura decorativa que termina ilustrando un titular. Para ella, las imágenes de cualquier obra artística, como en este caso su cuerpo, forman parte y son producidas en un contexto y poseen además un contenido que no puede ser reducido a unos genitales o a un cuerpo desnudo. Profundizar en la imagen de la mujer en el arte es el marco general en el que incluir la obra de la artista.

El trabajo de Deborah de Robertis se puede enmarcar dentro del arte feminista (feminist art), es decir, el arte producido desde perspectivas feministas. Esta acepción hace referencia al movimiento artístico que se desarrolló desde mediados de los sesenta hasta mediados de los años setenta del siglo pasado, y que pretendía cuestionar la opresión de la mujer, extendiendo el activismo y militancia de los movimientos feministas a la esfera artística. El feminist art se desarrolló al calor de todos los movimientos y luchas de las mujeres que se desarrollaron en aquel momento y luchaba por romper ideas, que como la del ’artista genio’ o la de ’obra maestra’, sostienen un concepto artístico patriarcal que reproduce las estructuras y jerarquías soiales a las que se ven sometidas las mujeres en todos los ámbitos de la vida. Un movimiento que se vió golpeado a mediados de los ochenta con el auge del neoliberalismo, con el que -dentro y fuera del campo del arte- las mujeres vivieron un retroceso en sus conquistas.

Hoy artistas como Debora de Robertis retoman algunas de estas reivindicaciones aunque de manera restringida a la esfera del arte y de la cultura.

El abandono de la lucha en las calles por parte del movimiento feminista a finales de la década de los setenta tuvo como consecuencia la progresiva institucionalización del feminismo. En esta situación, el movimiento feminista dió un giro enorme. Mientras la generación previa buscaba romper con las condiciones sociales que llevan a la opresión, posteriormente el movimiento se centró en transformar la cultura´. Este hecho generó, como lo acontecido con la propia performance de Deborah de Robertis expresa, un resultado algo contradictorio. Mientras las grandes instituciones culturales organizan muestras sobre las principales y primeras figuras del movimiento feminista del arte como Nancy Spero, Judy Chicago, o incluso posteriores como las Guerrilla Girls,  Deborah de Robertis es detenida al realizar una performance en el Museo D'Orsay. Estabatalla cultural´ y acciones como la de De Robertis se encuentran con fuertes límites, al centrar su crítica únicamente en el plano cultural. Pero aun así no dejan de ser algo incómodo, que como hemos visto desatan una ola de críticas reaccionarias ante acciones disruptivas, que por mínimas o parciales que sean, cuestionan los valores impuestos y que escapan del control de las instituciones, aunque sea en el ámbito de un museo.

Este video muestra la performance realizada en 2014 que también terminó con el desalojo de la sala por parte de la seguridad del museo.