Ya son por lo menos cuatro las facultades de Ciudad Universitaria que han cancelado las clases frente al peligro de una plaga de chinches que se dio a conocer la semana pasada en la Facultad de Química.
Martes 3 de octubre de 2023

En los días siguientes las facultades de Veterinaria, Derecho y Filosofía y Letras reportaron que también pausarían las clases presenciales para poder fumigar las instalaciones. Todo inició como un meme de los estudiantes de Química realizando una protesta al grito de “fuera chinches de la UNAM”, sin embargo, rápidamente se convirtió en una preocupación real para la comunidad universitaria.
Así como la situación de violencia y de precarización, la plaga de chinches no es una realidad única de la universidad. En los últimos días se han reportado plagas de chinches en ciudades de Francia y del Estado Español, los especialistas señalan que esto estaría relacionado con el incremento poblacional de dichas ciudades por la alta movilidad que hay de las zonas rurales a los centros urbanos así como con el cambio climático.
Ambas causas están relacionadas directamente con el sistema económico que para satisfacer la acumulación de riquezas de unos cuantos millonarios concentra cada vez más la vida humana en las ciudades. Cada vez hay menos condiciones para poder vivir en el campo producto de la erosión de la tierra, de los agrobusiness, de las empresas que imponen el monocultivo y los monopolios que controlan los precios de las materias primas de cuya venta viven algunos campesinos que cada vez son menos los dueños de sus tierras y cada vez más deben trabajar como jornaleros o peones.
El infectólogo mexicano, Alejandro Macías, afirmó que como las chinches no transmiten enfermedades, no se trataría de un problema de salud público. Seguramente aquellos que han experimentado plagas en sus centros de trabajo opinarán distinto, pues aunque se trate "únicamente de picaduras", lidiar con las chinches u otros insectos implica tiempo y dinero, además de que a la larga puede haber afectaciones reales a la salud.
Pero, ¿por qué junto al metro es la UNAM el epicentro de esta nueva plaga en la Ciudad de México? Otros especialistas han señalado que las aulas de la universidad y el metro no son lugares idóneos para la reproducción de las chinches pues estas necesitan de superficies textiles. Sin embargo, ambos son lugares con una importante situación de hacinamiento, donde estos animales fácilmente pueden pasar de una persona a otra.
Según la Abogada General de la Facultad de Derecho las chinches vienen de las casas de los estudiantes. Esta declaración despertó un gran descontento en la comunidad de Derecho, pues la abogada pretende librar de responsabilidad a las autoridades y depositarla en la higiene de los estudiantes, cuando el hacinamiento de la universidad no es de ninguna manera responsabilidad de la comunidad.
A inicios del semestre en curso trabajadores y trabajadoras de la Facultad de Ciencias Políticas realizaron un paro laboral, entre las razones estaba que las autoridades de esta institución habían contratado a personal externo para realizar la fumigación de las instalaciones, labor que según el Contrato Colectivo de Trabajo le corresponde a los y las trabajadoras sindicalizadas, a quienes no se les proporcionan ni el equipo ni los insumos necesarios para hacer su trabajo.
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Esta decisión tuvo como consecuencia que la fumigación provocó la muerte de alguna fauna que vive en la universidad, la cual no hay que olvidar, está en una reserva natural, como los cacomixtles. Además los trabajadores denunciaron la falta de condiciones higiénicas para el regreso a clases pues en una de las oficinas había una plaga de ratas.
Detrás de las condiciones higiénicas de la universidad, dignas de memes, están las violaciones a los derechos laborales, el desvío de recursos y la acaparación de los mismos por un puñado de altos funcionarios, pues mientras el rector y directores ganan más de 150 mil pesos al mes, son incapaces de destinar presupuesto para construir más aulas y más facultades que satisfagan la demanda de estudiantes y eviten el hacinamiento en las instalaciones.
Las autoridades de las distintas facultades han dicho que no hay plagas en las instalaciones después de hacer dictámenes, sin embargo hay antecedentes de dictámenes fraudulentos, como los realizados en 2017 cuando a toda costa querían regresar a la comunidad a la universidad.
Es claro que una plaga como esta, que además de un problema de higiene es un problema de salud, afecta en primer lugar a los estudiantes, docentes y trabajadores que de llevar la plaga a sus casas debe encontrar el tiempo y los recursos para lidiar con ella, los cuales no los garantizará la universidad.
Las fumigaciones son un buen paliativo para evitar de manera temporal la expansión de la plaga, pero de no transformarse las condiciones estructurales de la universidad, esta será solo la antesala de futuros problemas de higiene. Como la universidad no es un oasis aislado del resto de la sociedad, los problemas de higiene, como la violencia y la precarización deben combatirse más allá de las cuatro paredes de las aulas.