
Yara Villaseñor Socióloga y latinoamericanista - Integrante del MTS - @konvulsa
Miércoles 29 de noviembre de 2017

Uno de los temas más polémicos de los puntos de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte corresponde al salario, particularmente el salario de los obreros mexicanos, considerablemente más bajo que sus hermanos estadounidenses y canadienses.
No es casual que Trump pusiera sobre la mesa la necesidad de elevar el salario mínimo en el patio trasero de Estados Unidos en perspectiva de negociar condiciones más favorables para las empresas estadounidenses. No hay forma de competir si la mano de obra mexicana cuesta diez veces menos que la del monstruo del norte, diferencia aún mayor comparada con los salarios canadienses.
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Esta abrumadora diferencia se incrementa en las ramas industriales más productivas, como la industria automotriz, donde el salario mensual de un obrero que produce decenas de automóviles por semana no alcanzan a cubrir el costo de la carrocería entera de un vehículo ni acumulándolo durante cinco meses.
Del mismo modo, en los trabajos peor pagados, la cifra de mexicanos que son incapaces de cubrir el costo de la canasta básica con su sueldo -o debido al desempleo crónico- ha ascendido a casi el 42%.
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El aumento miserable del salario mínimo hace pocos días resulta impotente para atacar estas terribles condiciones de vida y trabajo, fomentadas por el neoliberalismo y las reformas estructurales.
Detrás de los bajos salarios se encuentran las ganancias multimillonarias de las empresas y corporaciones nacionales y extranjeras, con casos como la fortuna de Carlos Slim que desde mediados de 1990 se ha multiplicado mientras aumenta la inflación y la carestía de la vida para los trabajadores.
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Al mismo tiempo, se han alargado las jornadas laborales y cínicamente los empresarios declaran las posibilidades de aumentar el salario sólo si aumenta la productividad. Y es que para su sed de ganancia que los obreros laboren jornadas incluso de más de 14 horas en maquilas es insuficiente para un pago digno si este afecta el peso de sus bolsillos.
Desde La Izquierda Diario impulsamos la campaña por trabajar 6 horas 5 días a la semana, para que trabajemos menos y trabajemos todos, proponiendo el aumento del salario acorde a la canasta básica basado en la implementación de impuestos progresivos a las grandes fortunas. ¡Porque nuestras vidas valen más que sus ganancias!
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