En la tarde de este lunes se reúnen las cámaras empresarias, el sindicato y el Gobierno. La UTA pide aumento salarial, los empresarios más subsidios o tarifazo.
Ulises Valdez @CLAVe
Lunes 29 de enero de 2024 12:37

El transporte de colectivos amenaza abrir una nueva crisis para el gobierno. La mañana de este lunes fue un símbolos del conflicto: algunas empresas redujeron los servicios “por falta de subsidios”. La UTA declaró que “están al borde del conflicto”.
Las posiciones se podrían resumir así. Los choferes piden un aumento acorde a la inflación y sino irían al paro. Las patronales quieren mantener subsidios y que les aumenten el boleto, y también toman medidas de fuerza: reducción de servicios y amenaza de lockout. El Gobierno quiere “reducir el déficit” autorizando un tarifazo desde el 1 de febrero que puede generar un fuerte repudio social.
Negocian contra reloj. Según la UTA, “luego de 3 audiencias sin ninguna respuesta al pedido, hacemos responsables a todos aquellos que tienen que garantizar la continuidad y regularidad del servicio, ante la grave situación en que se pretende poner a los trabajadores mediante la legítima defensa de sus ingresos, por las medidas que afectaran a dicho servicio público".
El gremio, empujado por el malestar de los choferes, reclama un sueldo básico de $777.700 en enero y $972.125 en el mes de febrero, más viáticos. Las empresas ofrecieron un aumento del 25% y un bono de 60 mil pesos. Dicen que hay una “falta de garantías" por parte del Gobierno nacional, provincial y de CABA para pagar los aumentos. O sea es un chantaje para sacarle plata al Estado. La UTA de eso no dice nada, como siempre. Se conforma con reclamar una pequeña cuota del negociado que acaparan un puñado de grupos empresarios (DOTA, Metropol, Prieto).
En la audiencia de hoy se discutirán, en reuniones consecutivas, los salarios del AMBA y luego del Interior. La UTA no ha precedido las audiencias por asambleas en cada línea para discutir los reclamos y preparar la huelga. Una huelga que no solo debe contemplar el aumento de salarios y su actualización por la inflación, sino también las demandas del pueblo trabajador que viaja: ningún tarifazo. Apertura de los libros contables de los grandes grupos del transporte que lucran con las necesidad de millones.