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Red Internacional
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Opinion. Día del Trabajador Social en Chile: ¿Administrar los recursos del Estado o cambiar la realidad?

Ayer 11 de noviembre se celebró en Chile el día del Trabajador(a) Social.

Camila Acuña

Camila Acuña Trabajadora Social y militante de Pan y Rosas

Domingo 12 de noviembre de 2017

La profesión tiene su origen en el año 1925, en donde se crea la primera Escuela de Servicio Social. Y en el año 1950, tras una larga jornada de análisis y debate en torno al quehacer profesional desarrollada desde el 06 al 11 de noviembre se declara, el último día de la jornada, como día del Asistente Social.

La carrera desde 1960 en adelante es parte de un proceso de profunda reflexión y cambios que se gestaban en el país. El rol del estudiante y profesional era haciéndose parte de las luchas sociales. Ocupándose de las reivindicaciones como el derecho a vivienda, mejores condiciones laborales para los trabajadores, la educación como un derecho, una salud digna, entre otras cosas. El enfoque era poner la profesión al servicio del pueblo y sus intereses. Todo esto fue abruptamente detenido por los sucesos vinculados el Golpe de Estado de 1973, implantando una Dictadura Militar. A partir de esta fecha, la profesión se enfrenta a un periodo de dura represión, persecución y censura. Se cerraron diversas de Escuelas a lo largo del país, partiendo por la Universidad del Norte en Arica y las sedes de La Serena, Chillán, Talca y Osorno de la Universidad de Chile. Los fondos bibliográficos fueron censurados y se destruyeron todas las memorias de titulación que fueran consideradas “subversivas”.

“Estamos hablando del año 1974, en donde hay una serie de cambios brutales, porque había autoridades que tenían el poder total, donde no había derecho a disentir, ninguno de los actores del sistema anterior al 73 podía actuar porque estaba prohibido. Era muy difícil. Yo diría que Servicio Social se redujo en todos los servicios, hasta en un cincuenta por ciento. Se redujo mucho nuestro campo. El país vivía un clima de terror” (Profesional. Generación de egreso 1974).

Esta época del terror, cercenó el sueño de muchos estudiantes y profesionales. Fue y aún lo es, una gran tarea el recuperar la memoria histórica y por sobre todo dar un giro de lo que nos dejó la herencia de dictadura: una carrera que sólo apunta a la administración de los recursos del Estado y que muy alejada está del trabajo en terreno en poblaciones, fábricas, sindicatos, el campo y la ciudad.

La tarea de las y los Trabajadores Sociales en la actualidad.

El país se encuentra en una situación política social compleja. Por un lado, con la avanzada de la derecha, sus partidos políticos y la Iglesia amenazando con arrebatar los derechos sociales conquistados en el último periodo. Y la crisis del régimen con un enorme cuestionamiento a los “partidos tradicionales”, generando un alto descontento de los sectores de masas; pueblos originarios reprimidos y abandonados por el Gobierno como lo son el pueblo Mapuche y la Comunidad de Socoroma, la demanda de NO+AFP -pilar central de dictadura-, la lucha por una educación gratuita universal, entre otras cosas.

Toda esta situación obliga a las y los estudiantes y profesionales a cuestionarse qué vías debe tomar la carrera para buscar resolver estas problemáticas.
Hoy más que nunca es necesario plantear una posición transformadora. Desde fomentar la participación y organización en asambleas universitarias, hasta cuestionar el funcionamiento total de la sociedad. No basta con la realización de voluntariados en distintas poblaciones, jugando un rol meramente asistencial, si las y los estudiantes no son capaces de luchar en las calles por viviendas dignas, educación de calidad, un sistema de pensiones solidario y tripartito administrado por pensionados y trabajadores.

Es necesario refundar las Escuelas de Trabajo Social a lo largo de Chile, para que las y los estudiantes tengan un peso importante en generar una transformación, cambiar los actuales planes de estudio, y asumir una postura crítica con conciencia de clase frente a las miserias que viven hoy miles y miles.