Desde que el movimiento estudiantil puso en jaque a la educación de mercado, exigiendo gratuidad universal para todos, y con esto, poniendo en riesgo uno de los negocios más millonarios para los empresarios y políticos patronales, han sido diversos los dichos y declaraciones contra uno de los derechos más básicos de las sociedades.
Miércoles 15 de abril de 2015
En un momento de fuerte cuestionamiento hacia el régimen político, sus partidos e instituciones, donde la derecha se ve duramente golpeada, desde LID Chile hicimos una selección de declaraciones que expresan de manera profunda el rechazo hacia la demanda histórica del movimiento estudiantil: la educación gratuita para todos, universal y financiada por el Estado. Dejando entrever cómo la posibilidad de que se concrete esta demanda dañaría de manera directa un negocio millonario del que sacan provecho empresarios, políticos de derecha y también de la Nueva Mayoría.
En agosto del 2011, en pleno auge del movimiento estudiantil, el entonces ministro de educación, Felipe Bulnes (RN) aseveró que “no podemos darle educación gratuita a todos los chilenos”, agregando que la demanda del movimiento estudiantil “es una política que no es correcta”. También mencionó que el Gobierno pretendía dar la mayor “cantidad de apoyo y becas a los sectores más vulnerables”.
En este sentido, lo planteado por Bulnes es un fiel reflejo de la postura acérrima de la derecha contra la gratuidad de un derecho tan básico como educarse. Sebastián Piñera (RN) también lo dejó claro durante su mandato, no sólo por la brutal represión hacia el movimiento estudiantil, que avaló durante todo su Gobierno, sino que también en constantes declaraciones públicas, donde fue explícito en decir que “no habrá educación gratuita en Chile”, agregando que “sabemos que algunos proponen educación gratuita para todos y no sólo a los más vulnerables y la clase media necesitada. Francamente, en un país con tantas carencias y desigualdades como el nuestro, no es justo ni conveniente que el Estado, con los recursos de todos los chilenos, financie la educación de los más favorecidos”.
Lo único acertado de los dichos de Piñera es que afectivamente Chile es un país desigual, sólo que le faltó explicar el porqué, haciendo caso omiso a que en el país el 1% de la población más rica concentra el 30% de las riquezas, tampoco mencionó los sueldos millonarios de Parlamentarios y el conjunto de los políticos chilenos, ni las millonarias ganancias que dejan las empresas de la minería, forestales, industria de la pesca, entre otras. ¿Acaso cree que las personas no saben la cantidad de riquezas que se generan en el país, las que perfectamente podrían costear una educación gratuita?
Políticos de la Nueva Mayoría también han salido a rechazar la demanda de educación gratuita, como fue el ex ministro del gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, Genaro Arriagada (DC), quien en el proceso de las postulaciones a la Presidencia 2014 se refirió al programa de gobierno de Bachelet, específicamente al tema de la gratuidad, argumentando que “yo tengo mucho respeto por el movimiento estudiantil, pero que planteen educación gratuita para todos me lo hace inválido”.
Por su parte, Bachelet durante el periodo de campaña cambió de parecer frente a la gratuidad en la educación, pasando de una universal hasta llegar a una gratuidad “sólo para los que no puedan pagar”, lo que se ha traducido en una actual reforma educacional que en nada termina con el negocio educativo, al contrario, el Estado sigue subsidiando a los privados, se mantiene la política asistencialista y “parche” de becas y créditos (endeudamiento), se sigue permitiendo la existencia de sostenedores dueños de colegios, etc.
Medios de comunicación como El Mercurio constantemente les han dado tribuna a personajes abiertamente contrarios a la educación gratuita. De esta manera, el 6 de septiembre de 2014, dicho medio publicó una carta donde diferentes figuras tanto de la ex Concertación como de la derecha, manifestaron su oposición a la demanda del movimiento estudiantil, específicamente la gratuidad en la educación superior. ¿Se perdería mucho dinero, no?
“A los que firmamos esta carta nos asiste la convicción de que Chile no debe tener gratuidad universal en la educación superior, por cuanto sería regresiva desde el punto de vista de la distribución de los ingresos”, manifestó el grupo confirmado por Mariana Aylwin (DC), Harald Beyer (independiente), José Joaquín Brunner (PPD), Joaquín Lavín (UDI), Carolina Schmidt (independiente), Pilar Armanet (PPD), Juan de Dios Vial C. (médico de la Universidad Católica), Eduardo Aninat (DC), Hugo Lavados (DC), Andrés Bianchi (independiente), Bruno Philippi (independiente), Gonzalo Edwards, Ignacio Irarrázaval (ex presidente del Consejo Nacional de Educación en gobierno de Piñera), Francisco Rosende (ex decano de la Facultad de Economía de la UC), Claudio Sapelli, Benjamín Villena, José Pablo Arellano, Javier Etcheberry (ex PPD), Rolf Lüders (ex Ministro de Estado de Pinochet), Vittorio Corbo (ex Asesor de Lüders) , Rafael Bergoeing (ex Presidente de Metro de Santiago) , entre otros.
Estos son algunos de los políticos, empresarios y profesionales de diferentes áreas que se han manifestado contra la gratuidad de la educación, demanda impuesta por los estudiantes hace ya cuatro años. Mientras estos personajes públicos tienen diversas tribunas comunicacionales, miles de estudiantes siguen en pie de lucha por conquistar cada una de sus demandas, en las calles. Se abre un nuevo año de posibles masivas protestas, con un movimiento estudiantil volviendo a la escena, este jueves 16 de abril.