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Red Internacional
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CENSURA EN LA ESCUELA. Dictadura: Qué fue el artículo 8° de los ochenta y su relación con "Aula Segura"

¿Qué fue el artículo 8° de la Constitución Pinochetista que permitía exonerar a los profesores por ser "políticos"?, ¿En qué se asemeja con los llamados del ultra derechista Bolsonaro en Brasil a "que los estudiantes graben alas clases de sus profesores para despedirlos?

María Isabel Martínez

María Isabel Martínez Dirigente del Colegio de Profesores, Comunal Lo Espejo y militante de Nuestra Clase

Sábado 10 de noviembre de 2018

Fotoarte Prensa Libre: Billy Melgar

Los docentes más antiguos recordarán perfectamente lo que fue el artículo 8° de la constitución de Pinochet, otros lo recordamos porque en algún momento desaparecieron en forma sorpresiva la mitad de los profesores de nuestro liceo, “es por el artículo octavo” escuchábamos decir, sin comprender mucho porque estaba pasando eso con nuestros profesores, excelentes y muy queridos por la generalidad del estudiantado. En el andar fuimos tomando conciencia de lo que era la Dictadura en que estábamos viviendo, la censura que se vivía, decían que esos profesores fueron exonerados por tener ideas de izquierda, ¿cuáles? nos preguntábamos nosotros que por aquellos tiempos no teníamos conocimientos de cuáles eran las ideas de izquierda o cuales eran las ideas de Derecha, solamente sabíamos que eran nuestros profes y eran re buenos.

En eso aprendimos que al ser exonerados políticos no podrían trabajar en ninguna parte como profesores y si conocíamos de la pobreza, la cesantía y el hambre que se vivía por aquellos años, en que incluso esos mismos profesores junto a otros sostenían el desayuno para los alumnos más necesitados del liceo. Seguramente eso era parte de sus "ideas de izquierda" por las cuales entraban a engrosar las filas de los cesantes que por aquellos años eran de alrededor del 25%.

Volviendo a la actualidad vemos que surge un proyecto de censura similar en Brasil con el proyecto "Escuelas sin partidos" impulsado por un partidario de Bolsonaro, "el proyecto también defiende que sean considerados ilegales los métodos de enseñanza creados por Paulo Freire, alegando que esos fomentan el adoctrinamiento de los estudiantes y la difusión de ideas marxistas, del ateísmo y de la ideología de género."

"Escuela sin Partido", no es que enfrente una situación de excesiva politización o una partidización de la escuela, eso no existe. Es un proyecto que solamente pretende restringir la educación a los valores religiosos y conservadores, valores de subordinación al autoritarismo sin permitir el desarrollo del pensamiento crítico. Es en este mismo contexto que se viene impulsando la idea de eliminar los ministerios de la cultura y las ciencias, así también vienen equiparando la teoría científica de la evolución al mito religiosos de la creación. "Escuelas sin partido" es solamente una medida que más bien apunta a la censura, a restringir las libertades en la enseñanza, a sanciones hacia el profesorado por el solo hecho de mencionar o hace referencia a ciertos contenidos.

La Derecha siempre ha hecho política, en todas partes, en lugares de trabajo, sociales, religiosos y otros, incluso en lugares deportivos y en el futbol, con sus partidos políticos y todo. Sin embargo, vienen surgiendo acá en Chile ese discurso apolítico y anti-partido para los lugares de trabajo y estudio, hablan de la autonomía de los partidos por sus nefastas intervenciones de los últimos tiempos (NM, FA y Derecha), pero esto no puede esgrimirse de forma irresponsable como excusa para encontrar acogida, hay que ser capaces de dimensionar hacia donde puede ir a dar ese discurso.

Es peligroso porque se trata de un anti-partidismo que es más bien anti-partidos de izquierda, algo así como el pinochetismo. Si hay abusos de los partidos en organizaciones u otros, eso se soluciona con discusión, con debate, con más democracia, pero no con censura. Esto me lleva a pensar en lo que viene sucediendo en nuestra organización con el discurso del Colegio de Profesores "sin partidos" que tanto pregonan algunos personajes... mismos que le restan gravedad a "Aula Segura" y pretendieron lavarle la cara maquillando el proyecto con un cambio de nombre a "Aula Democrática" que ni por eso le quita el origen perverso de censura y represión con que nació. ¡Qué riesgoso!

Vamos viendo hacia donde se pavimenta el camino si se adopta ese discurso de satanización de los partidos y de quienes militan, los profesores chilenos tendríamos que ir pensando en un nuevo artículo 8°, de la vuelta de la censura y los “sapos” que infiltraban en los ochenta en los centros educativos, aunque se vendría simplificando la tarea con orientar a los estudiantes a que graven las clases tal como lo hizo Bolsonaro en Brasil, para buscar allí cualquier resquicio del cual colgarse para censurar y exonerar.

A la mayoría de los profesores ya les desagrada lo de la clase grabada para el portafolio, es imaginable la incomodidad que podría producir si se alentara a los estudiantes a grabar a los profesores en sus clases, en las aulas, ¿cómo estaríamos con eso?¿El que nada hace nada teme, cierto? ¿Sin embargo, a qué trabajador le agrada ser permanentemente grabado en su labor?

Por lo demás, ese tipo de orientaciones, no están planteado en una lógica constructiva, muy por el contrario, es para censurar, según ellos el adoctrinamiento de izquierda que reciben los chicos en las escuelas, casualmente en el Brasil de Bolsonaro al igual que en el canal de Lucsik de Chile, se viene intentando instalar una acusación de adoctrinamiento del profesorado sobre los estudiantes.

Para ellos, los más mínimos preceptos democráticos, valores de integración y solidaridad, es adoctrinamiento, o incluso ultra izquierda, a los ojos de ellos la democracia ya es izquierda, esa es la ultraderecha. Así vemos que lo de las "escuelas sin partidos" de Brasil es una variante de las "Aulas Seguras" de Chile.

Es por eso que debemos advertir el trasfondo y el peligro de aquellos que discursean diciendo defender autonomías, cuando lo de fondo es anti-partidos de izquierda, porque en nada cuestionan toda la transmisión de valores religiosos y conservadores que imponen los partidos de Derecha e incluso ultraderechistas en los distintos ámbitos de la sociedad, en lugares de estudio y de trabajo (sindicatos), en incluso en el mismo Colegio de Profesores. Pasando por la despolitización del profesorado como trabajadores de la educación, junto a la admisión de políticas represivas como Aula Segura se prepara el camino para la censura y se pavimenta hacia la entrada de elementos fascistoides tipo Bolsonaro.

Estas tendencias ya vienen instalándose, hay quienes las están impulsando y se han visto envalentonados por el ascenso de Bolsonaro en Brasil, a partir de esta coyuntura se hace perentorio tomar cartas en el asunto, construyendo una fuerza que se proponga frenar el avance de la derechización en Chile, con ese odio a las mujeres, la xenofobia, el machismo, el racismo y otros del bolsonarismo, incluso con eventos de corrupción se instalan en Brasil, amenazando avanzar por América. Acá en Chile, si vemos a la NM como izquierda, tampoco es opción favorable a los trabajadores.

Por lo anterior es que necesitamos una fuerza independiente de todos los partidos de la NM y la Derecha, una fuerza de los trabajadores, una nueva organización que enfrente los ataques de la Derecha a la gente de trabajo, a quienes día tras día construimos Chile, saliendo temprano a la pega y volviendo en la oscuridad de la noche para alcanzar a compartir algo con los seres queridos.

Una fuerza que unifique las demandas del trabajo, de las mujeres y de los estudiantes, juntando todas estas fuerzas para golpear todos en un solo puño que nos lleve a la conquista de nuestras demandas.

Esto requiere comenzar por reunirnos, próximamente en el Encuentro Anticapitalista este 17 de Noviembre en la USACH.