Viernes 25 de septiembre de 2015
Fotografía: Pedro Ladeira/Folhapress
Como parte de los movimientos de la reforma ministerial, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, se reunió el martes por la mañana con líderes del PMDB, partido de su vicepresidente, para intentar llegar a un acuerdo de nombres de ese partido para la reforma ministerial. Todo indica que el Ministerio de Salud será ofrecido a uno de los nombres indicados por esa bancada: Marcelo de Castro, de Piauí, Manoel Júnior, de Paraíba o Saraiva Felipe, de Minas Gerais.
Si ese movimiento se confirma, parte fundamental de la política de reforma ministerial de Dilma sería aumentar aún más todavía la fuerza del PMDB en el gobierno, ya que además de mantener las carteras de Agricultura, Minas y Energía y Turismo, tendría las de Infraestructura y la importante cartera de Salud.
Con eso, el gobierno de Dilma Rousseff busca blindarse de la coyuntura de destitución y de los pedidos que serán anunciados la próxima semana, declaró Eduardo Cunha, presidente de la Cámara de Diputados.
La estrategia del gobierno del PT ha sido hacer todos los movimientos necesarios para mantener y profundizar el ajuste fiscal contra los derechos de los trabajadores, lo que incluye aumento de impuestos, y buscar alguna forma de gobernabilidad haciendo enormes concesiones de tajadas de poder al PMDB.
La votación de los vetos de Dilma ayer en el Congreso, ratificando 26 de los 32 deliberados el miércoles expresa que el gobierno todavía ha sido un artífice fundamental para el ajuste fiscal y los amplios ataques que han recibido los trabajadores, manteniendo el apoyo de los banco y empresarios y una dosis de estabilidad, en la medida que logra aplicar los ajustes.