En la semana que pasó, el gobierno de Rolando Figueroa avanzó aún más en su alineación con Milei. No sólo participó y firmó el llamado Pacto de Mayo, sino que profundizó su política de persecución a sectores que luchan, con allanamientos y detenciones a referentes de los movimientos sociales y hasta delegados de ATE. Detrás del discurso del “blindaje” o “desacople” se esconde una verdadera “sintonía fina” con el gobierno nacional.
Lunes 15 de julio de 2024 09:58

Foto: Florencia Salto
Rolando Figueroa ganó las elecciones de 2023 capitalizando el descontento con el gobierno del MPN y las principales coaliciones nacionales, a quienes supo dividir para conformar su propio armado. Con Vaca Muerta batiendo récords, el famoso “derrame” prometido por el MPN, nunca llegó, en cambio se profundizó la desigualdad y aumentó la pobreza e indigencia.
En sus promesas electorales, el derrame vendría con el Rolo y su defensa de la “neuquinidad”. Sin embargo, a 7 meses de gobierno, esa brecha se profundizó, y la neuquinidad sólo es una fachada para encubrir que Figueroa se postula para mejor alumno de Milei.
Los lazos que unen a Figueroa con Milei, son más caros que un cargo en la UNESCO para una senadora nacional, y tienen que ver con la defensa del saqueo y el extractivismo. El gobernador neuquino admitió haber sido parte de la redacción de todo el capítulo hidrocarburífero de la Ley Bases, para que las empresas exporten lo que quieran y cobren la energía al pueblo al precio que se les antoje. Con el RIGI, se garantiza que no dejen un sólo dólar en el país, y que tengan acceso prioritario a bienes esenciales como el agua. Frotándose las manos están no sólo las grandes petroleras, sino también las mineras, y quienes aspiran a quedarse con las hidroeléctricas. Eso es lo que hay detrás del apoyo de Figueroa al “Pacto de Mayo”. Para imponer esta nueva ofensiva, Figueroa tendrá que encargar una nueva ley a su escribanía personal, la Legislatura provincial, como hizo su par de Río Negro, Alberto Weretilneck.
Rosca en la casta
La foto del pacto en Tucumán no fue lo único relevante esta semana política en la provincia. En un nuevo trámite exprés, la Legislatura provincial aprobó una ley de “presentismo” para las y los diputados, después de haber aprobado hace una semana el presentismo a las y los docentes. Lo que surgió como una legítima iniciativa de maestras de una escuela por la bronca que genera que una casta de diputados que ganan más de 4 millones por mes le impongan el presentismo a las y los trabajadores de la educación, el oficialismo lo quiere usar para legitimar a una Cámara, y una casta, cada vez más cuestionada, y a la vez darle legitimidad a la ley de presentismo docente, que no es más que un ataque a sus conquistas, en un nuevo avance de la reforma laboral.
Pero esta decisión no fue sin costo para el oficialismo. En la semana que se aprobó el presentismo, hubo un paro de 60 horas de las y los docentes de ATEN y luego una asamblea que votó un nuevo paro de no inicio por 48 hs al volver del receso, además de la exigencia de renuncia de la ministra de educación Soledad Martinez. También se destapó la olla, sacando a la luz que varios diputados y diputadas oficialistas y del MPN no son muy cumplidores del presentismo, con la diputada oficialista Ángela Barahona encabezando el ranking de ausencias, con apenas un 35% de asistencia a las sesiones. La intervención del diputado del PTS-FITU Andrés Blanco denunciando esta maniobra y los privilegios de la casta generó incomodidad y le valió el ataque de varios diputados y diputadas en un acalorado debate. Y la diputada Barahona tuvo que presentar su renuncia al cargo, que será ocupado por Luz Ailín Ríos, que, dicen, está alineada con Julieta Corroza.
Política de terror
El cambio más importante en la situación política provincial, al menos para los sectores que vienen enfrentando la política de ajuste de Figueroa y Milei, fue el salto en la política de represión y persecución a los movimientos sociales. La semana terminó con 14 allanamientos, plagados de irregularidades, a los domicilios particulares de distintas referentes sociales y a comedores populares. El operativo incluyó la detención, espectacularizada con fines de propaganda, de 10 mujeres durante varias horas, con la única finalidad, según el propio fiscal Vignaroli, de “ser correctamente identificadas”, en el marco de la reactivación de una causa contra las organizaciones sociales, que incluye también ex funcionarios de la gestión anterior del MPN. El miércoles ya habían sido detenidos, y luego liberados, 6 delegados de ATE de Centenario, por un reclamo por despidos en aquel municipio.
Esto es un salto del gobernador en el alineamiento con Milei, ya no solo en el plan extractivista de Vaca Muerta sino en la política represiva encabezada por Patricia Bullrich. El objetivo es claro. Con la represión y el hostigamiento a las organizaciones sociales, sindicales y territoriales, el gobierno intenta evitar la resistencia a sus políticas de entrega y ajuste. Con el correr de los meses, el pueblo trabajador puede perder la paciencia y la esperanza en un gobierno que prometió derrame e inició su mandato recortando más del 25% los salarios estatales. Sólo tres años atrás, la rebelión de las trabajadoras y trabajadores de salud puso en cuestión la estabilidad de la provincia de Vaca Muerta, y este año, el primero de la nueva gestión, comenzó con una importante y masiva huelga docente. La política de Figueroa busca meter miedo a quienes osen salir a luchar. En Neuquén se lo conoce popularmente como “política sobischista”, en referencia al ex gobernador Jorge Sobisch.
El camino para derrotarlo es la mayor unidad en las calles ante cada ataque a las organizaciones, a las libertades democráticas y las conquistas de clase trabajadora y sectores populares. A su vez avanzar en el reagrupamiento de la vanguardia y los sectores combativos, para pelear y exigir a los sindicatos que se pongan a la cabeza de la pelea contra un gobierno que pretende profundizar el ajuste y los ataques.