La portación de rostro y la criminalización de la pobreza como política no solo se da en los barrios periféricos de la ciudad, sino en pleno centro a la vista de todos.
Iván Marín Trabajador de prensa de diario El Chubut
Miércoles 28 de diciembre de 2016 09:35
Un grupo de jóvenes sin hogar propio intentan ganarse la vida limpiando vidrios de autos en esquinas céntricas de la ciudad de Trelew, pero son recurrentemente hostigados, golpeados y hasta detenidos por la policía de la provincia del Chubut, que en las últimas semanas incrementó su presencia en las calles de la ciudad.
Los lugares elegidos por los jóvenes tienen a la avenida Fontana como eje, en particular las esquinas con sus intersecciones en calles Gales, 25 de Mayo y Roca. Sobre las últimas horas del martes 29 de noviembre dos patrulleros y una camioneta se acercaron al semáforo ubicado en la esquina de Fontana y 25 de Mayo a despejar a los pibes del lugar, en un operativo desproporcionado. Quien escribe este artículo fue testigo de la situación. Allí se encontraban aproximadamente cinco o seis jóvenes, la mayoría menores de treinta años, entre ellos una embarazada. En varios de estos operativos los uniformados les han tirados los perros de policía encima.
“Nosotros estamos limpiando vidrios ahí y viene todos los días la policía a molestarnos de una. El otro día se lo llevaron al pibito, lo recagaron a palos”, comienza el relato uno de ellos refiriéndose a la noche del 29 de noviembre. Se lo llevaron luego de que este periodista se alejara del lugar. El pibe detenido se llama Maxi, y en diálogo con La Izquierda Diario describió los hechos de los cuales fue víctima: “Estaba limpiando vidrios, nos vinieron a molestar a cada rato. Me cagaron a palos y me llevaron en cana. Me llevaron a la Primera (comisaría). Yo andaba con mi señora que está embarazada. Tengo 20 años”. Agrega que “me entraron a un calabozo y me siguieron pegando. Cuatro horas me tuvieron allí”.
Situaciones como estas las viven todos los días. Uno de ellos expresa que todos “viven en la calle. No tenemos casa, nada. Somos discriminados por la policía. La sociedad se recopa con nosotros”. Dice que en un buen día de trabajo logran recaudar entre trecientos y cuatrocientos pesos cada uno. Algunos de ellos reconocen haber tenido antecedentes por robo, pero afirman que dejaron ese estilo de vida para intentar ganársela trabajando. Sin embargo, el principal obstáculo que encuentran es la propia policía con su accionar discriminatorio.
En varias oportunidades hemos hecho referencia al histórico accionar represivo de la policía provincial, desde afirmaciones que detendrán pibes por usar capuchas, a la cobertura de históricos juicios contra la impunidad judicial, como el caso del joven Antillanca, asesinado en septiembre de 2010, o el de Maxi Almonacid, violado en una comisaría de Trelew en el año 2012, o distintos casos de abusos. Según el relevamiento que hace anualmente la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi) Chubut se encuentra cuarta en el ranking de las provincias con más casos de asesinatos en manos de fuerzas de inseguridad desde el año 1983 a la fecha, si tomamos el promedio por millón de habitantes. También puntea en desapariciones forzadas de personas. La mayoría de estos casos pertenecen a jóvenes del mismo extracto social que los pibes limpiavidrios de la avenida Fontana.