Al menos doce personas murieron este lunes y unas cincuenta resultaron heridas arrolladas por un camión que irrumpió en un mercadillo navideño del centro de Berlín.
Martes 20 de diciembre de 2016
Varios medios locales coincidieron en informar que el conductor fue detenido poco después en las cercanías y el camión fue robado de una obra en la vecina Polonia.
Los hechos ocurrieron en torno a las 20:15 hora local (19.15 GMT), cuando el vehículo pesado invadió una zona peatonal en la Breitscheidplatz, eje del antiguo sector occidental de la ciudad, y atropelló a las numerosas personas que visitan el tradicional mercadillo.
Entre los muertos se encuentra, además de visitantes del mercadillo, el copiloto del camión y entre los 48 heridos, que fueron trasladados a diversos centros médicos, hay algunos de gravedad.
Pasada la medianoche, el ministro alemán de Interior, Thomas de Maizière, rechazó confirmar que el brutal atropello fuera un atentado, pero afirmó que "mucho apunta en esa dirección".
La Fiscalía Federal, competente para cuestiones de terrorismo, abrió una investigación paralela a las que han iniciado la Fiscalía del estado de Berlín, a la que se ha destinado a siete fiscales.
El hecho se asemeja al ocurrido el pasado 14 de julio en Niza, cuando un camión irrumpió en el paseo de los Ingleses poco después de que acabaran los fuegos artificiales de la fiesta nacional francesa, provocando la muerte de 86 personas.
En esta ocasión, el camión recorrió unos cincuenta metros en el interior del mercadillo, destrozando puestos de adornos navideños y casetas de comida mientras numerosos visitantes eran arrollados.
Desde el partido derechista Alternativa para Alemania, en voz de su líder en el "Land" de Renania del Norte-Westaflia, el eurodiputado Marcus Pretzell, se dió por hecho que el atropello mortal fue un atentado y que sus víctimas son "muertos de (Angela) Merkel".
"¿Cuándo va a reaccionar el Estado de derecho alemán? ¿Cuándo acabará esta maldita hipocresía? Son los muertos de Merkel", apuntó el político en su cuenta en Twitter.
Más allá de las motivaciones de los individuos involucrados en el hecho, este discurso busca aprovechar el hecho para torcer hacia la derecha la situación política y social, que a nivel continental está marcada por el ascenso de la extrema derecha, con importantes resultados electorales en los últimos años y en auge después del triunfo del brexit en el Reino Unido.
Este clima abonado por la crisis capitalista toma cuerpo en los discursos xenófobos e islamofóbicos, que intentan dirigir el descontento de la población contra los millones de refugiados y trabajadores inmigrantes que buscan mejores condiciones de vida en ese país.
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