¿Cómo puede afectar a las condiciones de vida del pueblo trabajador? Columna de economía de El Círculo Rojo, un programa de La Izquierda Diario en Radio Con Vos, 89.9. En texto y video.

Pablo Anino @PabloAnino
Viernes 17 de marzo de 2023 01:35

- La dolarización es uno de los principales temas de debate en la agenda pública que fue instalado por Javier Milei.
- Es claro que la dolarización suena atractiva porque se vende con mucho marketing.
- Milei dice que con la dolarización se estabilizará la economía, se terminará con la inflación, se mejorarán los salarios y que el país se desarrollará. Es una mentira gigante como el Aconcagua.
- En realidad, la dolarización es un plan bomba ¿Bomba para quiénes? Fundamentalmente, para los asalariados. Veamos por qué.
- En primer lugar, hay una cuestión “técnica” clave en la dolarización, en el reemplazo de los pesos en circulación y los pasivos del Banco Central por dólares, y que se sintetiza en la siguiente pregunta: ¿A qué tipo de cambio se dolarizan?
- Actualmente el tipo de cambio mayorista (que podemos utilizar como referencia) cotiza en aproximadamente $200 ($202,52 el jueves 16/3).
- En función de los activos y pasivos del Banco Central, entre los economistas hay quienes dicen que la dolarización podría hacerse a $400. Pero también hay quiénes dicen que podría llegar a $1000, o incluso más. Se trataría de una devaluación enorme, que no está para nada descartada porque hay poquitos dólares disponibles en el Banco Central y muchos pesos y pasivos de la entidad monetaria.
- Milei señaló en una entrevista con Alejandro Fantino que el tipo de cambio que se debería utilizar para la dolarización es el que define el “mercado”: que podríamos decir que actualmente es el Contado con Liquidación que está en 400 ($402,06 el jueves 16/3).
- Tomemos por cierto ese valor: la cotización del dólar oficial pasaría de $200 a $400, que es el piso que alcanzaría con una devaluación.
- ¿Cómo impacta en el salario? Tomemos, por ejemplo, un salario de $200.000. Con el actual tipo de cambio oficial, el salario equivale a U$S1.000. Pero con un nuevo tipo de cambio de $400 el salario bajaría a la mitad: a U$S500.
- ¿O alguien puede creer que los empresarios se volverán tan bondadosos para seguir pagando un salario de U$S1.000 cuando la dolarización lo baja a la mitad?
- Pero si el tipo de cambio se descontrola en el proceso de dolarización y se va a $1.000 o más, como dicen algunos economistas, el salario medido en dólares bajaría de los U$S1.000 actuales a U$S200.
- Veamos otros aspectos ¿Cuánto pagaremos en dólares por la electricidad, el gas, el agua y el transporte en una economía dolarizada? Seguro que mucho más que ahora.
- Milei engaña a todos los que vieron que el poder de compra de sus ingresos se deterioró en los últimos años al decir que con la dolarización tiene una solución mágica para terminar con la inflación.
- Lo que no dice es que la dolarización tendría como primer acto una desvalorización terrible de los salarios medidos en dólares. Habría salarios en dólares, sí, pero los dólares que recibiremos por salario serían poquitos. Y alcanzarán, por ende, para comprar menos bienes y servicios.
- Veamos otro aspecto: ¿Qué pasa con un pequeño ahorrista que tiene, por ejemplo, $1 millón en un plazo fijo? Hoy equivale a U$S5.000 al tipo de cambio oficial. Con un dólar a $400 equivaldrían a U$S2.500. O con el dólar a $1.000 de derretirían para quedar solo en U$S1.000.
- Otra pregunta retórica ¿Alguien cree que los bancos se volverán tan generosos que van a dolarizar los ahorros con el tipo de cambio más favorable para el ahorrista?
- Miremos el otro lado del sistema bancario ¿A qué tipo de cambio querrán dolarizar nuestras deudas por préstamos personales o por tarjeta de crédito? ¿Se imaginan pagando la tarjeta en dólares con un dólar en $1.000?
- ¿Alguien puede confiar que los banqueros van a permitir que se licuen nuestras deudas favoreciendo al deudor?
- Son preguntas importantes porque Argentina tiene una larga historia de confiscación de pequeños ahorristas: plan Bonex, corralito, corralón y pesificación asimétrica.
- Los ejemplos mencionados son apenas una muestra del trastocamiento gigantesco de precios relativos que implicaría una devaluación previa a una dolarización.
- Pero hay mucho más: la deuda pública en pesos del Estado convertida a dólares haría más insoportablemente pesada esa hipoteca fraudulenta a partir de la cual el sistema financiero internacional y el FMI tienen una influencia enorme sobre la economía argentina.
- Uno, como hace la izquierda, puede ser muy crítico de la industria argentina y de la burguesía industrial. Pero no caben dudas que la dolarización, en lugar de fortalecer la industria, terminaría de reducirla a su mínima expresión con la consecuencia de un tendal de despidos. Es decir, desocupación a gran escala.
- Milei dice que con la dolarización se termina con el señoreaje del Banco Central de la República Argentina (algo así como un impuesto por el uso del dinero emitido por el gobierno, que cuenta con el monopolio de la emisión de la moneda local).
- Lo que no dice es que la dolarización le entrega, de hecho, el señoreaje a la Reserva Federal de los Estados Unidos. Es el sueño del imperialismo estadounidense hecho realidad: que avance la influencia del dólar como moneda internacional.
- Se lo mire por donde se lo mire, el plan de dolarización de Milei es un plan bomba: más precisamente, una bomba atómica contra las condiciones de vida de las mayorías trabajadoras.

Pablo Anino
Nació en la provincia de Buenos Aires en 1974. Es Licenciado en Economía con Maestría en Historia Económica. Es docente en la UBA. Milita en el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS). Es columnista de economía en el programa de radio El Círculo Rojo y en La Izquierda Diario.