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Red Internacional
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HACIA EL 20D. “Donde dije digo, digo diego”: el PSOE y la reforma laboral

El candidato del PSOE, Pedro Sánchez, rectifica y ya no promete derogar la reforma laboral. Promesas fallidas y promesas incumplidas en campaña. El líder del PSOE y su programa electoral en la estela de su antecesor José Luis Rodríguez Zapatero.

Asier Guerrero

Asier Guerrero Zaragoza

Martes 20 de octubre de 2015

Foto: EFE/ Juan Carlos Hidalgo

En pleno 2012, cuando el Partido Popular impuso por decretazo la última reforma laboral, el PSOE aprovecho para impulsar una campaña titulada “Donde dije digo....digo despidos”. Se trataba de un video donde aparecían antiguas declaraciones de los líderes populares rechazando una y otra vez el abaratamiento de los despidos cuando se encontraban en la oposición al Gobierno de Rodríguez Zapatero. Una campaña que el PSOE utilizó para poner de relieve el engaño del programa electoral del Partido popular.

Y como no podía ser de otra manera, esta vez le toca al PSOE pasar el mal trago. La diferencia es que ha sido en plena campaña electoral cuando se desdice y tan solo 8 meses después de que Pedro Sánchez declarase ante su militancia que iba a derogar la reforma laboral. Incluso en pleno junio de este año declaraba en su cuenta de Twitter: “¡Indignante! ¡Rajoy castiga doblemente a los trabajadores: despidos más baratos y cotización de las indemnizaciones por despidos!”.

El PSOE “rectifica” y propone ahondar más en la reforma

Ahora Pedro Sanchez ha dejado claro que su intención no es derogar ni mucho menos la Reforma Laboral, sino simplemente “mejorar” algunos puntos, en el marco de un nuevo Estatuto de los Trabajadores. Al parecer estas son las “nuevas formas” del PSOE para hacer “nueva política”. No se trata de desdecir lo dicho sino de matizar lo que uno dijo, que sería una versión más moderna del “donde dije digo...digo diego”.

El objetivo no es cuestionar las reformas laborales existentes sino los contratos actuales, según Mariluz Rodríguez del equipo económico de Sanchez. El PSOE ha presentado con el aval de UGT un decálogo con una serie de reformas que llevarán adelante si ganan las elecciones. Por ejemplo, que los becarios en las empresas no sean considerados trabajadores, que se creen tres modalidades de contrato que no son muy diferentes a los actuales (indefinidos, temporales y de formación), que los salarios se anexen a la productividad. Y además, entre otras cosas, dicen que “deben seguir existiendo los comités de empresa y delegados de personal, pero sin funciones de negociación” con el fin de quitarles poder para que la burocracia sindical tenga más peso aun. Y lo fundamental de la reforma laboral de 2012 se mantendrá como estaba.

“Donde dije digo...” Se desclasifican las actas de la reunión de Zapatero con el FMI en 2010

Pedro Sanchez sigue la estela de su antecesor Jose Luis Rodríguez Zapatero. Fue durante la legislatura del 2010 del anterior ex secretario general que se generalizaron los despidos con indemnizaciones de 33 días por año trabajado frente a los 45 días que había antes. Fue entonces que se añadió la coletilla “pérdidas o en previsión de perdidas” en el Estatuto de trabajadores, para facilitar a los empresarios los despidos por causas económicas. El Partido Popular simplemente profundizó los ajustes pasando de los 33 a los 20 días por año trabajado.

Recientemente El País ha hecho público, después de cinco años, la desclasificación de las actas donde el gobierno socialista de entonces reconocía ante el FMI, a puerta cerrada, la “revolución” que suponía su reforma laboral para los intereses de los empresarios, mientras negaba en público que supusieran recortes para los trabajadores.

“El segundo propósito de la reforma es intentar extender contratos con menores costes de despido. Las indemnizaciones han sido menores y los despidos por motivos económicos se han extendido de forma que los juzgados no puedan bloquearlos”. Así de claro era Ramón Guzmán, director del Fondo en España en ese momento.

Ciudadanos y Podemos salen al debate sobre cómo “derogar”

A raíz del debate sobre “derogar” o no la reforma laboral también ha salido a la palestra Albert Rivera, el candidato de Ciudadanos, que según dijo a Cambio 16, “más que derogar la reforma laboral del PP, lo que haría es reformar algunos aspectos. Que la indemnización por despido en España sea de 33 días está en la media europea, o por encima. Lo que hay que abaratar es la contratación”.

Como ya explicaron Joan Rossel (CEOE) y Antonio Garamendi (Cepyme), da igual que se hable de “derogar” o no la reforma laboral, pues el primero ya recordó que en el Estatuto de los Trabajadores se han hecho un total de 36 reformas laborales por lo que asegura que no pasaría nada si el PSOE deroga la del año 2012, según recoge Servimedia.

En este contexto, la dirección de Podemos, Iñigo Errejon y Pablo Iglesias, la semana pasada acusaron al líder socialista de tener un “doble juego”. Iglesias se preguntaba en Twitter si no querer derogar la reforma laboral sería una de las exigencias de Albert Rivera para pactar un futuro Gobierno con Pedro Sanchez.

La crítica es justa. Pero hay que decir que desde Podemos tampoco se plantea seriamente la cuestión de enfrentar la ofensiva que la clase trabajadora viene soportando hace décadas. Hacerlo, implicaría la derogación de todas las reformas laborales -no solo la del 2012-, además de plantearse cómo recuperar derechos de los trabajadores, algo que solo podría hacerse desafiando la legalidad vigente y el poder de los empresarios y, a no olvidarlo, cuestionando a la casta sindical burocrática que está atornillada a los sillones de los sindicatos hace demasiado tiempo. Algo que lamentablemente no parecen estar dispuestos a hacer.


Asier Guerrero

Delegado sindical de CGT Telepizza y militante de CRT

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