Estudiantes terciarios de la agrupación En Clave Roja, encontraron una enorme solidaridad de médicos, enfermeros y pacientes de distintos nosocomios de Almirante Brown, con los despedidos del Hospital Posadas.
Lautaro Del Castillo Estudiante ISDF Nº 41 de Adrogué - En Clave Roja
Martes 6 de febrero de 2018 15:25
Hace varias semanas, el Posadas fue uno de los blancos elegidos por parte del gobierno de Cambiemos para descargar sus planes de ajuste, despidiendo a 120 trabajadores de la salud. Este golpe no doblegó a quienes día a día se cargan al hombro la salud pública en este hospital de Zona Oeste y su lucha es un ejemplo de cómo enfrentar al gobierno. Con la agrupación En Clave Roja del ISFD 41 (juventud del PTS + independientes), recorrimos los hospitales Arturo Oñativia y Lucio Meléndez para difundir la situación del Posadas y buscar la solidaridad con su lucha.
“¡Vamos compas, vamos todos a sacarnos una foto para el Posadas!” con una arenga simple y muy sentida un enfermero de la guardia del Hospital Oñativia de Rafael Calzada llamaba a quienes compartían el turno. Así se fueron sumando enfermeras y médicos, que con mucho entusiasmo empezaron a juntar aportes para el fondo de lucha después de fotografiarse. Cada tanto una de las enfermeras nos preguntaba “¿dónde están los chicos con la alcancía para el fondo de lucha del Posadas?” porque traía unos pesos más que había juntado después de hablar con el resto de sus compañeros.
Así se iban dando charlas donde todos los trabajadores del hospital expresaban su bronca contra el gobierno. La solidaridad se manifestaba, también entre las personas que esperaban ser atendidas. Luego de recorrer los pasillos del hospital por un largo rato se acercó uno de los pibes que vive en situación de calle y cuida los coches del estacionamiento a colaborar con el fondo de lucha. Seguro que ese billete que aportó le costó muchas horas bajo el sol agobiante, quizás era de lo poco que tenía para comprar algo para comer pero no dudó en donarlo por una causa justa.
Algunos médicos también nos comentaron que en el hospital Meléndez la falta de insumos genero la pérdida del laboratorio de análisisclínicos. En el Oñativia, los enfermos están siendo atendidos en los pasillos, muy cerca de la sala de espera. Además, los sectores de cocina y limpieza están privatizados, y muchas veces hay escases de personal. También están peleando por los puestos de trabajo de un grupo de enfermeras que fueron estafadas por el estado. Trabajaron siete meses ad honorem con la promesa de un cargo que nunca llegó.
Pasado este tiempo les informaron que finalmente esos puestos no se les otorgarían, por lo que además de quedar sin trabajo no cobrarían sus meses de labor. Estos establecimientos donde se cura y atiende a cientos de personas por día (dado que son los únicos hospitales de un distrito de 500.000 habitantes) se caen a pedazos, sus empleados ganan muy poco e improvisan con lo que tienen a mano. La responsabilidad de esta situación es tanto del gobierno nacional, como de la gobernación de Vidal y la intendencia de Cascallares.
El desfinanciamiento a la salud pública no es de extrañar en este contexto que estamos viviendo, con un gobierno que en lo público sólo ve una fuente de gasto que hay que recortar. Pero este derecho no va a ser entregado tan fácilmente, la disposición a pelear de los trabajadores y la solidaridad de quienes asisten a los hospitales muestran que el gobierno de los CEOs no va a avanzar sin resistencia sobre la salud pública. Es por eso que es importante dar una pelea para que el ajuste lo paguen los capitalistas y no los hospitales públicos. Las fuerzas para frenar al gobierno están, por eso es importante empezar a coordinar las luchas en curso y el encuentro nacional de trabajadores convocado por la asamblea del Posadas para el 17 de Febrero es una gran oportunidad para unificar fuerzas.